sábado, 3 de noviembre de 2018

SEGUIR APRENDIENDO: Lic. Noemi Villacorta


"Bayazid y el hombre egoísta" del libro "Cuentos de los Derviches" Idries Shah

Un día un hombre reprochaba a Bayazid, el gran místico del siglo IX, diciéndole que había ayunado, orado y demás, durante treinta años sin encontrar el regocijo que Bayazid describía.
Bayazid le dijo que podría continuar durante trescientos años más, que tampoco lo encontraría.
"¿Como es eso?", preguntó el aspirante a iluminado.
" Debido a que tu vanidad es una barrera para ti."
"Dime el remedio".
" El remedio es uno que tu no puedes tomar."
"Dímelo de todos modos."
Bayazid dijo: "Debes ir al barbero y hacerte afeitar tu llamativa barba. Quitarte las ropas y ceñirte un taparrabos. Llenar un morral con nueces y colgarlo de tu cuello. It a la Plaza del Mercado y gritar: ' Daré una nuez a cada chiquillo que me pegue en la nuca'. Luego llegarás hasta el tribunal en sesión de modo que puedan verte."
"Pero yo no puedo hacer eso. Por favor, dime alguna otra cosa que de el mismo resultado"
" Es el primer paso y el único ", dijo Bayazid," pero ya te había dicho que tú no lo harías; de modo que no puedes ser curado."

Esta parábola, procura destacar, en su reiterado argumento, de que cierta gente, al buscar la verdad, por muy sincera que se crea o que aparente serlo, podría, en realidad, estar movida por vanidad o egoísmo, siendo esto una barrera para su aprendizaje.