lunes, 1 de marzo de 2021

POEMA: Cuando uno logra llevar la vida

 



¡Cuando uno logra llevar la vida
con la conciencia de la presencia divina,
este vivir con sus altibajos se transforma
en la participación de un celestial drama!
Para vivir correctamente, la conciencia
de la existencia de la Divinidad es esencial.
¡Vivir desintegrado es ciertamente
una decisión unilateral!
🕉(Recitación Melodiosa)🕉

- When one manages to live with the awareness of the divine presence, this living with the ups and downs of him/her is transformed in the participation of a heavenly drama!
To live properly, the consciousness of the existence of the Godhead is essential. Living disintegrated is certainly a one-sided decision!🥰

domingo, 28 de febrero de 2021

SEGUIR APRENDIENDO: Profesora Ana María Menghini 20-02-21

 

Vida y Obra de Swami Vivekananda

21 – La visita del Maestro a Naren

Una y otra vez, Naren se mantuvo alejado del santo. Sin embargo, hubo un día después del cual Naren siempre siguió frecuentando los Jardines de Dakshineswar, donde vivía el Maestro. Hacía varios días que no visitaba a Sri Ramakrishna, quien constantemente deseaba verlo. Por eso el Maestro había venido a ver a su discípulo a Kolkata. Naren estaba sentado con el mismo grupo de chicos con los que se le vio la mañana anterior al examen universitario. Fue algunos días después de ese incidente. El mismo joven que anteriormente se había esforzado por desviar el pensamiento de Naren de los ideales monásticos y la vida monástica, habló nuevamente criticando a Sri Ramakrishna. Naren lo soportó en silencio. Él mismo aún no entendía; pero en su corazón tenía un amor profundo y una gran fe, esa fe que con el tiempo mueve montañas. Justo cuando la conversación alcanzó el tono más alto, una voz gritó:

─¡Naren! ¡Naren!

Todos se pusieron de pie. ¿De quién era esa voz? ¡Ah! Era la voz del propio Sri Ramakrishna. Naren se apresuró a bajar las escaleras, dejando al grupo de muchachos asombrado. Estaban de pie, absortos en expectación, en silencio, asombrados. Mientras Naren descendía, Sri Ramakrishna subía las escaleras. Sus ojos se llenaron de lágrimas de alegría:

─Naren, ¿por qué no has venido a verme estos últimos días?─ preguntó.

Era tan sencillo como un niño. Había traído consigo unos dulces con los que alimentó a Naren con sus propias manos. ¡Ah! ¡En efecto! Maravillosa es la forma en que el Señor busca los caminos de la iluminación para el devoto sincero y luchador. El Señor mismo viene al que busca; el Maestro mismo viene al discípulo cuando éste está preparado.

─¡Ven! ─Sri Ramakrishna instó─ Cántame una de tus canciones.

Ya habían entrado en el cuarto de Naren. Todos le hicieron un profundo saludo, como es costumbre en la India hacer a todos los santos. Naren tomó su instrumento musical, la tampura. Todos tomaron asiento en el suelo. Comenzó a cantar una canción a la Madre Divina. Los demás se quedaron quietos. Reinaba un maravilloso silencio y paz. En unos momentos, Sri Ramakrishna había retirado los sentidos de todas las cosas externas, habiendo ido más allá de sí mismo hacia la Madre Divina, en respuesta de su alma a esa canción. En ese momento la habitación se llenó de Presencia. Los amigos de Naren se sintieron como si hubieran entrado en un mundo nuevo donde todo era felicidad. El propio Naren estaba a los pies del Maestro. Lentamente, Sri Ramakrishna recuperó la conciencia de los sentidos. La habitación se había convertido en un templo. Ahora era de noche; y de los templos y moradas cercanos surgió el cántico de los devotos en medio de gongs e incienso ofrecidos al Señor.

sábado, 27 de febrero de 2021

POEMA: ¿Qué lograremos contemplando RAMAKRISHNA GURU con amor?

 



¿Qué lograremos contemplando 

RAMAKRISHNA GURU con amor?

¡Seguro que vendrán grandes cambios en el interior!

Contemplar en Él es invocar la espiritualidad divina,

vivir la vida aún más humanamente, 

superando las limitaciones internas 

y manifestar la cualidad divina,

asegura la elevación en el reino de la luz,

trayendo paz, armonía y tranquilidad.

¡Los méritos de recordar a 

RAMAKRISHNA GURU no tienen límite!

 

What will we achieve by contemplating RAMAKRISHNA GURU with love? Big changes inside are sure to come! To contemplate on Him is to invoke divine spirituality, live life even more humanely, overcoming internal limitations and manifest the divine quality; ensures elevation in the realm of light, bringing peace, harmony and tranquility. The merits of remembering RAMAKRISHNA GURU have no limit!

martes, 23 de febrero de 2021

SEGUIR APRENDIENDO: Counselor Veronica Pomerane: LA SANTA MADRE

 



La Santa Madre

 

Es la naturaleza del agua fluir hacia abajo, pero los rayos del sol la elevan hacia el cielo. De la misma manera es la naturaleza de la mente ir hacia cosas inferiores, hacia los objetos de goce pero la Gracia de Dios puede hacer que la mente vaya hacia cosas más elevadas.

Real y verdaderamente, Sri Ramakrishna es Dios Mismo. ÉL asumió este cuerpo humano para quitar los pesares y sufrimientos de otros. Anduvo oculto en este mundo, así como un rey recorre su ciudad de incógnito. En cuanto comenzó a ser reconocido, desapareció.

 Conseguirás todo si tomas refugio en el Maestro únicamente.

Nosotros tomamos su nombre, comemos y lo pasamos bien a causa de su renunciamiento total.

 

Hasta qué punto se adhirió a la verdad el Maestro! Solía decir que la verdad es la única austeridad de esta Kali Yuga (Edad de Hierro). Uno consigue a Dios adhiriéndose firmemente a la verdad.

 

Cuando el Maestro dejó el cuerpo, yo también quería irme, pero Él apareció ante mí y me dijo: "No! Tú debes quedarte aquí. Tienes muchas cosas que hacer". Dijo además que Él viviría durante 300 años en cuerpo sutil, en el corazón de los devotos. 

El Maestro me dejó en el mundo para manifestar a la humanidad la Maternidad de Dios.

 

Si tú le ruegas constantemente ante su fotografia, entonces Él se manifestará a través de esa fotografía. El lugar donde se adora esa foto suya se vuelve un verdadero templo. 

 

La manera más fácil y eficaz de resolver los problemas de la vida es tomar el nombre de Dios, de Sri Ramakrishna, en silencio.




SEGUIR APRENDIENDO: Profesora Leonor Bakún: SWAMI ADBHUTANANDAJI (Latu Maharaj)

 



Swami Adbhutananda


Rakhturam, conocido como Latú, fue el único discípulo de Sri Ramakrishna que no sabía leer ni escribir. Nació en una familia muy pobre en Chapra, un pueblo de Bihar y perdió a sus padres en la adolescencia temprana. La pobreza forzó a su tío llevarlo a Calcuta donde fue empleado como criado en la casa de Ramachandra Datta, devoto cercano de Sri Ramakrishna. 

Habiendo oído hablar del santo, fue a ver al Maestro en Dakshineswar y quedó  hondamente conmovido por su trato afectuoso. Cuando estaba por irse, el Maestro le ofreció un poco de dinero para volver a casa en un bote o coche pero Latú declaró que tenía algunas monedas y las hizo sonar en su bolsillo. 

Swami Purnabodhananda cuenta en un artículo publicado en la página de Ramakrishna Ashrama de Argentina que una vez “Latu vino a visitar al Maestro un día en Dakshineswar. Pero se enteró de que el Maestro se había ido a Kamarpukur. Tenía un anhelo tremendo de ver al Maestro. Se sentó en la orilla del Ganges y comenzó a llorar. Había oído de alguien que Sri Ramakrishna estaba siempre presente en Dakshineswar y que cualquiera que lo visitara lo vería. Aferrándose a esta idea, el chico se sentó desde el mediodía hasta la noche. Ramalal, el sobrino del Maestro, era empleado en el Templo de Kali, como sacerdote,  en ese momento. Él vio a Latu en el jardín del templo. Así lo relató: "Como le había dicho muchas veces a Latu: 'El Maestro se ha ido a casa', y Latú repitió tantas veces: 'No, no entiendes; el Maestro definitivamente está aquí. "Comprendí que no podía convencer al chico, por lo que fui al templo para llevar a cabo el servicio vespertino. Cuando todo terminó, volví al lugar donde había dejado a Latu, llevando un poco de prasad para que comiera. Allí lo descubrí inclinándose y tocando su frente contra el suelo. Intrigado, me quedé callado. Después de un momento o dos, cuando el niño se levantó y me vio frente a él, pareció sorprendido y me preguntó: '¡Ah! ¿Dónde se ha ido el Maestro? "Atónito, le di el prasad y volví al templo. Eso significa que después de que Ramlal se fue para el servicio vespertino, la fe inquebrantable de Latu pudo llevar a Sri Ramakrishna de Kamarpukur a Dakshineswar y el niño tuvo la visión del Maestro.”

Sri Ramakrishna le pidió a Ram que le permitiera a Latú quedarse en Dakshineswar como asistente. Así, se convirtió en el primer discípulo monástico en reunirse y quedarse con Sri Ramakrishna.

Una vez Sri Ramakrishna interrumpió la meditación de Latú y le dijo: “Estás sentado aquí, mientras ella en el Nahabat no tiene quien la ayude a amasar la masa para chapatis. Llevó a Latú a la Santa Madre y le dijo que era una persona muy pura, que la ayudaría en lo que ella necesitase.

Swami Siddhananda escribió sobre la relación de la Santa Madre con Latú. Para Latú no había horarios fijos para la comida. Acudía a horas extrañas a la Madre o a sus acompañantes y les pedía algo de comer. A veces, alimentaba a algunos monos con parte de su comida. Las mujeres se molestaban con esto y lo regañaban pero a la Madre no le molestaba y les pedía que no lo reprendieran porque sabía que era fácil herir sus sentimientos. Ella misma se sentaba junto a él y le servía la comida con afecto maternal. También les pidió a los otros discípulos que mantuvieran la comida de Latú bien cubierta en un lugar determinado para que él pudiera venir en cualquier momento y comer como quisiera. 

Bajo la orientación del Maestro, Latu practicaba intensa sadhana. Pasaba la noche en meditación, hábito que siguió durante toda su vida después de haber sido regañado por Thakur que, al verlo durmiendo una noche, lo retó y le dijo que ya no necesitaba su servicio, que la noche estaba destinada a la meditación. Latu se disculpó y juró que ya no dormiría por la noche cosa que hizo hasta su muerte.

Swami Saradananda le contó a Mahendranath Datta (hermano de Swami Vivekananda) que Latú no consideraba dormir en absoluto. Dijo: “Durante la primera parte de la noche finge estar dormido e incluso ronca, pero lleva consigo su japamala, y cuando los demás duermen, se sienta y empieza a pasar las cuentas. Una noche escuché el tic-tac de las cuentas y pensé que podría haber entrado un ratón en la habitación. Cuando di un golpe, el sonido se detuvo. Un poco más tarde empezaron de nuevo los ruidos. Esto continuó durante un tiempo y comencé a sospechar que podría no ser un ratón. La noche siguiente me quedé despierto y muy atento. Apenas escuché el primer tic, encendí un fósforo y encontré a Latú sentado, pasando sus cuentas. Me reí y le dije que quería superarnos a todos ya que mientras dormíamos él hacía japa.” 

Hablando sobre Latú Maharaj, Swami Vivekananda una vez dijo: “Latú es el milagro más grande de Sri Ramakrishna. No teniendo absolutamente ninguna educación, él ha logrado la sabiduría más alta simplemente en virtud del contacto con el Maestro”.

El Maharaj de Khetri era discípulo y amigo de Swamiji. Sabemos por Swami Dhirananda que disfrutó mucho hablando con Latú Maharaj. Ignoraba que Latú no había tenido una educación formal y un día sacó un globo terráqueo y comenzó a señalar varios países a Latú Maharaj, quien nunca antes había visto algo así. Swamiji comprendió la situación de inmediato y se acercó dando tal giro a la conversación que el Raja no se enteró de que Latú Maharaj no conocía eso.

Bajo la dirección de Sri Ramakrishna, Latú hizo grandes progresos en la meditación y tuvo la bendición de visiones extáticas. Sin embargo, fueron vanos los esfuerzos del Maestro de darle un barniz de educación. A Latú le gustaba mucho el kirtan y otros cantos devocionales, pero durante toda su vida permaneció iletrado.

Después de la muerte de Sri Ramakrishna, Latu ingresó a Baranagore Math y tomó  sannyasa con el nombre de Swami Adbhutananda. Él, sin embargo, pasaba la mayor parte del tiempo en contemplación en la orilla del Ganga o en una sala en la casa de Balaram Babu.

Sus discípulos publicaron sus recuerdos y enseñanzas. Noemí Lavagno en un hermoso artículo publicó algunos de ellos. Cito: “Latú fue extremadamente afortunado de tener la oportunidad de vivir con Ramakrishna y servirlo durante más de seis años. Sri Ramakrishna enseñó a Latú varias disciplinas espirituales. Un día, mientras Latú estaba masajeando los pies de Ramakrishna, el Maestro preguntó: "¿Sabes lo que está haciendo tu Señor Rama ahora?" Latú se quedó estupefacto y se mantuvo callado. El Maestro dijo: "Tu Señor Rama ahora está pasando un elefante por el ojo de una aguja". Latu entendió que Ramakrishna, por compasión, estaba vertiendo espiritualidad en él. Más tarde, Latú recordó: "¿Sabías que el Maestro me arrebató las trampas del mundo? Yo era un huérfano. Me inundó de amor y afecto. Si Él no me hubiera aceptado, habría sido como un animal, gastando todos mis días trabajando como esclavo. Mi vida no habría valido nada. Soy un hombre sin restricciones. Solía ​​decirme: "Siempre mantén tu mente impecable. No permitas que entren pensamientos impuros. Si encuentras tales deseos atormentándote, ora a Dios y canta Su nombre. Él te protegerá. Si la mente todavía no permanece tranquila, entonces ve al templo de la Madre y siéntate ante Ella. O bien, ven aquí [señalando a Sí mismo]. 

La gracia del gurú fue el único refugio de Latu. No leyó ningún libro, pero día y noche vio la ardiente vida de su Maestro y escuchó sus enseñanzas. 

Este relato de Ramlal sobre Sri Ramakrishna y Swami Adbhutananda se refiere al interés del Maestro, en cantar el nombre de Dios de la forma que sea (kirtan, tonaditas, etc), en soledad o en coro. Y como Él dijera, "hágalo a su manera”.

"Thakur sabía que Latú era del tipo emocional, por eso le aconsejó el método mas fácil y mas eficaz entre los conocidos de este sendero de sentimiento: repetir el Santo Nombre de Dios con todo corazón en soledad o en coro. Cantando Él mismo, Thakur despertó en Latú el gusto por hacerlo. Cierto día, devotos de Konnagor comenzaron el kirtan ante Thakur. Él se unió a ellos y le pidió a Latú que los acompañara. Cuando Thakur se lo pidió, él comenzo a cantar junto con los demás; también empezó a bailar. Viéndolo bailar nosotros sentimos miedo; pensamos: ¿quién va a sostener a Thakur si Él entra en samadhi? Después de un largo rato de bailar, Latú cayó al suelo. Entonces Thakur empezó a cantar el Nombre de Rama y a dar vueltas a su alrededor. ¡Nunca en mi vida había oído cantar tan dulcemente el nombre de Rama”

Latu Maharaj se entregó a Sri Ramakrishna de todo corazón. Después de la muerte del Maestro, pasó por varios tipos de sadhanas. Sobre esto, explicó: "Es él quien me lleva de la mano a través de todas estas disciplinas."

En cierta ocasión, Swami Adbhutananda le dijo a un devoto: "Mira, hay días en que ves algo que instantáneamente penetra en la mente. Lo vi al Maestro en samadhi muchas veces, pero una vez lo vi en una forma hermosa y única. El color de su tez había cambiado y su rostro irradiaba intrepidez y compasión. Aún hoy, no puedo olvidar aquella forma del Maestro".

Una vez Sri Ramakrishna le pidió a Rakhal que preparase una hoja de betel para él. Rakhal dijo que no sabía como prepararla. Latú se enojó porque Rakhal no obedecía al Maestro y comenzaron a discutir. En ese momento Sri Ramakrishna le preguntó a su sobrino Ramlal quién era el mejor devoto de los dos y Ramlal contestó que Rakhal. Latú no estuvo de acuerdo porque Rakhal no obedecía las órdenes de su gurú y entonces Sri Ramakrishna le explicó que él no se había enojado frente a su gurú, pero Latú sí. Desde ese día Latú Maharaj nunca se enojó frente a nadie. Tal era su autocontrol.

Sri Ramakrishna se preocupaba hasta en los detalles cotidianos, y su enseñanza siempre presente en los mismos. Cierto día le dijo a Latú que habían traído un par de sandalias nuevas para él y veía una sola. Por lo tanto Thakur se puso a buscar la otra. Pensaba que tal vez la hubiese llevado un perro o chacal. Latú se estremeció y le pidió que dejara de buscarlas, que el infortunio iba a caer sobre él si Él seguía buscando. Ya veía que todo el dia iba a resultar malo para él.

Thakur le dijo entonces: “Hijo mío, incidentes como estos no constituyen un mal día, sino aquel que se pasa sin repetir el nombre de Dios.”

Radha Mangala publicó la siguiente historia contada por Swami Turiyanandaji:

“Muchos de los hermanos monjes estaban dejando el monasterio en Baranágore para practicar austeridades. Yo también sentí un impulso de conocer a hombres sagrados en otros lugares de India. Mientras pensaba en esto, una voz dijo dentro de mí: “¿Dónde encontrarás un sadhu como él?" Sobresaltado, volví mi mirada y vi a Latu Maharaj recostado cubierto con un paño grueso, en lo profundo de la meditación. Inmediatamente llegó el pensamiento "¿Dónde, de hecho, encontraré un sadhu como él?" Entonces Latu Maharaj habló: ′′¿Adónde vas a ir? Es mejor involucrarse en tapasya aquí." Esa vez me quedé en el monasterio.

De él dijo Guirish Ghosh: “Hasta la luna tiene puntos oscuros, pero Latú es como oro puro. Jamás he visto un carácter tan sin mácula como el suyo. La santa compañía de Latú purifica a los hombres “. 

Swami Vivekananda estableció la Misión Ramakrishna en 1897 y Belur Math en 1898. Latu Maharaj, con su profunda absorción en la vida contemplativa, no podía asumir las actividades de servicio de la Misión ni seguir la disciplina y rutina del monasterio. Así, Swami Vivekananda le permitió seguir su propio estilo de vida. Después de algunos años, Adbhutananda se mudó a Varanasi, donde vivía solo. El Sevashrama se ocupaba de que sus necesidades fueran atendidas.

Suji Maharaj contó que cuando estaba en Kashi, en el período en que había decidido hacer tapasya visitó a Latu Maharaj que solía vivir en un ghat a orillas del río. Cito: “Al verme me preguntó con mucha ternura: 'Sujji, ¿qué te ha sucedido? ¿Por qué te ves tan débil? Me temo que la mendicidad no te conviene. Bueno, toma estas dos rupias. M me envía el dinero todos los meses para tener leche. Toma estas dos rupias y tómate un poco de leche todos los días. Como él mismo solía practicar severas austeridades, me dolió aceptar el dinero. Sin embargo, recordé las palabras de la Santa Madre: 'no emprendas austeridades intencionalmente’. Así que me vi obligado a aceptarlo. Esta expresión de su amor me hizo llorar.”

En el tiempo que Swami Turiyananda vivió en Benares, se encontraba viviendo allí también Latú Maharaj, quien ocupaba una casa aparte, a una distancia aproximada de 1,5 km. del Sevashrama. De vez en cuando iba a visitar a Swami Turiyananda, quien lo amaba profundamente y conocía plenamente sus logros espirituales. Swami Turiyananda dijo acerca de Latú Maharaj que no solamente conocía las escrituras sino que era la personificación de las escrituras. Y puntualizando, dijo: “Él vivió con nuestro Señor. Muchos de nosotros tuvimos que atravesar aguas fangosas de conocimiento intelectual antes de alcanzar a Dios, pero Latú saltó sobre ellos como Hanuman. Su vida nos enseña cómo vivir en Dios sin tocar la tierra del mundo.”

Cuando Latú Maharaj cayó seriamente enfermo sin ninguna esperanza de recuperación, Swami Turiyananda fue a verlo. El camino hasta donde vivía Latú Maharaj estaba en construcción y era, por lo tanto, desparejo y lleno de piedras. No obstante, pese a su propia enfermedad y el estado de sus piernas, caminó hasta llegar al lado de su Gurubhai. Durante varios días fue a visitarlo diariamente.

Después de una breve enfermedad, falleció en estado de meditación el 24 de abril de 1920.

Sus enseñanzas y dichos fueron grabadas por discípulos y devotos. Bajo el título Satkatha, Swami Siddhananda, que fue el asistente de Latu Maharaj y escuchó las instrucciones espirituales que Latú Maharaj impartía, publicó varias de esas  conversaciones en la revista Udbodhan. Más tarde ese material fue publicado en forma de libro, con el mismo título: Satkatha

Algunas de sus enseñanzas son:

"Es un gran pecado criticar a otros. Siempre se encontrará que es este tipo de personas, que nunca hacen un buen acto ellos mismos, la que ve  fácilmente los defectos de los demás y con energía extienden  rumores Si quieres vivir una vida feliz, en constante contentamiento, deja de criticar a otros. No veas faltas en los demás. Es mejor pasar el tiempo durmiendo que criticando. Aléjate del lugar donde se critica o se juzga a otros. Este es el camino para liberarse del hábito de encontrar faltas en los demás. La persona que busca errores y defectos en otros, impurifica su propia mente. Trata de ver siempre las buenas cualidades y tendrás paz mental.".

“La naturaleza de la mente puede ser cambiada cantando el nombre del Señor. Los deseos graduales y las dudas cesan y la mente se disuelve en su causalidad. Entonces no hay nada que pensar o imaginar.”

′′No te preocupes si alguien está de acuerdo con tu opinión o no. No discutas innecesariamente solo para probar tu punto. Arruina la atmósfera espiritual. Deja que la gente haga lo que quiera; deberías vivir de acuerdo con tu propio ideal.”

"¿Crees que un monje es tu barrendero que seguirá barriendo tu mente día tras día? Él puede limpiar tu mente una vez; después de eso, depende de ti mantenerlo limpio. Si no tienes ninguna motivación, ¿qué puede hacer un monje? ¿Puede un hombre santo borrar tus impresiones pasadas, o crees que te llevará al Señor sobre sus hombros? Él te mostrará el camino, pero tendrás que recorrerlo tú mismo. Esa es la única forma de llegar a Dios".

“La gente puede obtener mérito social a través de actividades filantrópicas, pero si sus egos están involucrados en esas actividades, no obtendrán ningún mérito espiritual. Incluso el resultado de una buena acción se convierte en servidumbre si se hace interesadamente. En cambio, la acción desinteresada destruye la esclavitud de la acción y trae liberación a la humanidad.”



sábado, 20 de febrero de 2021

POEMA: ¡Encoge tu ego y orgullo

 






PARA SENTIR LA PROXIMIDAD DIVINA : (To feel the divine proximity):
¡Encoge tu ego y orgullo,
entenderás que RAMAKRISHNA GURU
por Su misericordia, en forma de
Ideal, Guru, Mantra y Orden
se convirtió en tu compañero eterno;
¡aunque seas mortal y ordinario!
Ya no existirás en vano.
¡RAMAKRISHNA GURU es divino!
- (Recitación Melodiosa)

Shrink your ego and pride, you will understand that RAMAKRISHNA GURU by His mercy, in the form of
Ideal, Guru, Mantra and Order became your eternal companion; even though you are mortal and ordinary! You will no longer exist in vain. RAMAKRISHNA GURU is divine!

martes, 16 de febrero de 2021

SEGUIR APRENDIENDO: Profesora Leonor Bakún : SWAMI TRIGUNATITANANDAJI

 



Swami Trigunatitananda

Sarada Prasanna Mitra nació en una familia aristocrática en el distrito de los 24 Parganas de Bengala Oeste, el 30 de enero de 1865.

Ingresó al Metropolitan Institution de Shyampukur en Calcuta, donde Mahendra Nath Gupta, M, el autor del Evangelio de Sri Ramakrishna, era su director. Por intermedio de M conoció a Sri Ramakrishna en 1884.

En el Metropolitan College fue un estudiante brillante. En ese tiempo sus visitas a Dakshineswar se hicieron más frecuentes. Una vez partió a pie hacia Puri y llegó allí soportando duras dificultades en el camino.

Swami Trigunatitananda fue iniciado por la Santa Madre. Un día, Thakur recitando una estrofa de un canto, le dijo que debía pedirle a ella la iniciación. La estrofa decía: “Nadie puede llegar a enumerar todos los infinitos poderes de Radha; millones de Krishnas y Ramas, por el poder de ella aparecen y desaparecen.” Él y Yogin fueron los únicos discípulos monásticos de Sri Ramakrishna iniciados por la Santa Madre.

Formó parte del grupo de jóvenes que cuidaron al Maestro en Cossipore y tomó sannyasa en el Monasterio de Baranagore. Su nombre monástico fue Swami Trigunatitananda.

Cuando la Santa Madre estuvo viviendo en la casa de jardín de Nilambar Babu en Belur, Swami Trigunatitananda fue su asistente y la cuidaba con devoción. Extendía un paño blanco bajo el árbol de flores de shefalika (una flor fragante blanca de otoño) para que las flores no cayeran sobre la tierra porque eran las que la Santa Madre usaría  para su adoración matutina. 

Su fe y devoción por la Santa Madre no tenían límites. La sirvió durante mucho tiempo. Una vez, ella viajaba en un carro tirado por bueyes y él la acompañaba a pie. Era de noche y vio que en el camino había una profunda zanja. Pensó que el carro podía volcar o sacudir violentamente a la Madre, se tiró en la zanja y le dijo al conductor que pasara sobre su cuerpo. Por suerte, la Madre se había despertado y al ver esto se bajó del carro y lo retó por imprudente.

Gracias a la traducción del Sr. Julio España tenemos el siguiente relato extraído de Sri Sarada Devi and Her Divine Play de Swami Chetanananda:

"El amor y la fe de Trigunatita por la Madre era impresionante. Una vez Yogin-ma le pidió al Swami que comprara algunos ajíes rojos para la Santa Madre. En su deseo de conseguir los pimientos más picantes posibles, recorrió muchos mercados desde Baghbazar a Barabazar, una distancia de siete kilómetros .En todos fue probando los pimientos hasta que su lengua se puso roja e hinchada. Finalmente en Barabazar encontró los más picantes y se los llevó a la Madre. Cuando la Santa Madre escuchó esto, dijo, "¡Qué devoción al guru!" Más tarde cuando el Swami estaba en América, le enviaba regularmente dinero a la Santa Madre para su servicio personal."

En un artículo publicado por la Sra. Marta Silva el 12 de febrero de 2016 encontramos algo de lo que escribió sobre la Madre. 

"Es la Madre quien es el Principio viviente de nuestra vida. Llamémosla Él, Ella, Ello o démosle cualquier nombre; es la Madre quien guía nuestra vida. Todos estamos bajo Su cuidado. Ella es el secreto y oculto sostén de nuestra vida. Hablamos de Ella; mas no la conocemos. Ella está en cada acción nuestra, en cada pulsación de nuestro corazón. ¿Por qué, entonces, no podemos conocerla? La Madre no es incognoscible, no debemos pensar que  siempre quedará desconocida. ¿No es Ella quien nos provee de todo? ¿No nos dará más si lo buscamos? ¿No es Ella quien ha creado en nosotros el deseo de conocerla? Lo que debemos hacer es intensificar ese deseo. Debemos buscar a Ella sola y ninguna otra cosa".

Swami Trigunatitananda fue el primer editor de la revista bengalí de la Orden, Udbodhan, que había sido iniciada por Swami Vivekananda.

Swami Chetanananda cuenta en Girish Chandra Ghosh, un devoto bohemio de Sri Ramakrishna que Swami Trigunatitananda le dio algunos lápices y papeles a Swamiji para que escribiese artículos para Udbodhan. Pero Swamiji estaba muy ocupado y no lograba hacerlo. Entonces le sugirió a Trigunatitananda: ′′Haz una cosa; de vez en cuando visita a Girish, que vive cerca, y lleva lápiz y libro de notas, Cuando te vea, comenzará a hablar sobre el Maestro y temas religiosos. Escucha atentamente, escribe sus palabras, luego amplíalas en forma de artículos y los publicas en el Udbodhan.

En 1902 Swami Trigunatitananda se convirtió en el director de la Sociedad Vedanta de San Francisco y gracias a sus esfuerzos, en 1906, fue construido en San Francisco, el primer templo hindú en América.

Una vez fue invitado a cenar por un destacado clérigo, buen amigo y admirador del Swami. Después de la cena el clérigo le preguntó si la comida había estado a su gusto.  Ante la falta de respuesta del Swami insistió en conocer su opinión. Entonces el Swami  le explicó que ese tipo de comida no le gustaba. El clérigo estaba un poco sorprendido, pero apreciaba la franqueza del Swami y le dijo que si bien sabía que no se apartaría de la verdad, incluso por el bien de la etiqueta social o de la amistad, si era invitado de alguna persona en el futuro no dijese de nuevo algo así porque seguramente sería criticado. Para evitar pasar por eso el Swami nunca volvió a aceptar  otra invitación para cenar.

En diciembre de 1914, tres días después de que la Navidad fuera celebrada solemnemente en el templo, mientras el Swami llevaba a cabo el servicio dominical, un joven, antiguo discípulo del Swami, que estaba en un estado depresivo y con la mente desequilibrada, arrojó una bomba al púlpito cuya explosión le causó la muerte a él mismo y le provocó graves daños al Swami de los que nunca se recobró completamente.

Falleció al año siguiente en el mes de enero de 1915.

Algunas de sus enseñanzas son: 


"La ley está en Dios y Dios está en la ley; Dios, que es omnisapiente, que interpenetra todas las cosas, conoce el deseo del corazón de un ferviente buscador de la verdad y seguramente lo guiará. Aquel que quiere tener la regeneración espiritual será guiado por la ley que es perfecta justicia. Si tenemos fe, podemos establecer nuestra relación con Dios."

“Trabaja duro, disciplínate a ti mismo. Construye tu carácter. Aguanta hasta el final. Realiza tu ser. Y sé libre.”

"Sigue practicando con perseverancia; nunca seas impaciente con la mente. Cuando comienza a vagar, tráela pacientemente de vuelta, una y otra vez, si fuere necesario."

′′Debemos cultivar en nuestra mente, con gran constancia, sinceridad y cordialidad, benevolencia y buena voluntad hacia los demás. Aquellos que mantienen sus mentes ocupadas haciendo el bien a los demás, queman y reducen a cenizas miles de sus propias faltas y serán recordados como santos. A través de la buena voluntad y la benevolencia hacia los demás, ascendemos de la pobreza a la riqueza, de la miseria a la generosidad, de la insignificancia a la fama y de la ignorancia a la sabiduría; aún más: del silencio a la oratoria, permitiendo que los cojos escalen montañas. Este es el poder de la buena voluntad.′′



lunes, 15 de febrero de 2021

SEGUIR APRENDIENDO: Profesora Ana María Menghini 6-02-21



Vida de Swami Vivekananda



20- ¡Señor! ¿Ha visto a Dios? (II)

Naren fue a las orillas del Ganges donde estaba anclada la casa-barco del Maharshi Debendra Nath Tagore. Ardía en el deseo de ver a Dios. “¿Es Dios real? Si es así, debo, verlo ". El pensamiento ardía en su cerebro como fuego. Estaba casi febril por la excitación con la que se apresuró hacia el río. Subió a toda prisa los escalones que conducían a los aposentos privados del Maharshi. Abrió la puerta. El Maharshi estaba sentado en el suelo en postura de meditación en profunda contemplación de Dios. La repentina entrada de Naren lo sacó sobresaltado de su estado de absorción. Antes de que pudiera recuperarse, Naren estalló emocionado con una pregunta que asombró al sorprendido Maharshi. El rostro de Naren estaba tenso de significado. Sus labios estaban separados; sus ojos eran como carbones encendidos. La pregunta sonó con una extraña tensión en el lugar:

-¡Mahashaya! ¿Ha visto a Dios?

Las palabras fueron más enfáticas en la pronunciación. El alma del Maharshi fue arrojada sobre sí misma, por así decirlo, como el océano que es batido por el impulso de las olas en tiempos de tempestad. Intentó responder. Lo intentó dos veces; lo intentó por tercera vez; pero no pudo. Las palabras le fallaron. Luego, mirando profundamente a los ojos de Naren, como un hombre mira al abismo de su propia alma, dijo:

-¡Vaya, tienes los ojos del yogui!

Un yogui es alguien que ha visto a Dios, o de lo contrario está en tal intensidad de búsqueda que la misma Presencia de Dios se ve en el fuego de sus ojos. Sólo unos días después de esta experiencia, Naren se volvió casi loco de doloroso anhelo. No, el Maharshi, al menos para Naren, no había visto a Dios. No lo había dicho. ¿Dónde debería encontrar a Dios entonces? Sabía que todas las filosofías del mundo eran basura. ¿Qué eran sino un intento de describir lo Indescriptible? Desechaba estudiar a esa hora, y tomando todos los libros religiosos que tenía en su habitación los tiró a un lado. No, Dios no se puede encontrar en un libro; no, ni siquiera en un libro sagrado. ¿Dónde, entonces?¡Oh, sí, estaba Sri Ramakrishna! Iría hacia él. Le haría la misma pregunta que le había hecho al piadoso Maharshi. Pero, ¿y si volviera a decepcionarse? ¿Y si no recibiera respuesta, ninguna respuesta definitiva? Sin embargo, debía ir. Dejó su habitación y su casa. Su madre le preguntó adónde se dirigía. Él dijo: "¡A Sri Ramakrishna!"

Bhuvaneswari Mata parecía pensativa. Sin embargo, Naren le había hablado de ese hombre, no del todo sin duda. Ideas alarmantes por su naturaleza pasaron por su mente. Supongamos que ese hombre ganara a su hijo para la vida monástica. ¡No, eso no debía ser! Ella se opondría firmemente a eso. Pero inconscientemente se vio obligada más tarde a hacer el sacrificio.

Naren se apresuró a ir a Dakshineswar, el lugar de residencia de Sri Ramakrishna, situado a cierta distancia de Kolkata, en la ribera del Ganges. El Maestro estaba sentado solo. Naren se acercó a él con gozo divino y miedo escritos alternativamente en su rostro. Quería hacer esa pregunta. ¿Y si no recibiera respuesta? ¿Habría otra desilusión? No podía soportar la idea de eso; por lo tanto, lo poseyeron emociones encontradas. Pero estaba decidido. Saludó al Maestro; luego de inmediato pronunció las mismas palabras que había dicho con todo el fuego de su alma al venerable Maharshi:

-¡Señor! ¡Señor! -dijo- ¿Ha visto a Dios?

Sri Ramakrishna lo miró con éxtasis espiritual. Entonces; ¡qué maravilla! ¡Qué maravilla! Inmediatamente, sin vacilar, respondió:

-¡Sí, hijo mío! ¡He visto a Dios! Lo veo tal como te veo a ti ante mí. Solo que yo veo al Señor en un sentido mucho más intenso. ¡Y te lo puedo mostrar!

¿Qué era esto? ¿Qué era este yo? ¡Aquí estaba un hombre que había visto a Dios! Las palabras resonaron profundamente; se demoraron con tremenda intensidad; luego se extinguieron en la región de la propia alma de Naren como débiles susurros, susurros de verdad imperecedera y de realidad imperecedera. Naren se sintió abrumado por la alegría. ¡Oh, la dicha total! ¡La dicha de la seguridad ilimitada de conocer a alguien que había visto a Dios! ¡Qué bendición! ¡Qué inexpresable bienaventuranza! Por un momento, Naren sintió el torrente de todo esto; fue demasiado para él; sintió que estaba entrando en otra esfera de conciencia. Meses de búsqueda ansiosa, meses de mucha angustia mental, y aquí estaba la curación de todas sus heridas. En este único momento se eliminaron las ansiedades de cientos de horas penosas y difíciles. Se estaba apagando la sed del alma de Naren por las aguas de la vida.

Y, sin embargo, ¡oh noche de ignorancia y esclavitud de las tinieblas! Toda la alegría lo abandonó de repente. Sí, iba a encontrar a Dios. Pero aún debía ser una lucha; y una lucha con este mismo hombre intoxicado por Dios. Dudaría incluso de Sri Ramakrishna. Debía desafiar todas las convicciones espirituales de este profeta, hasta que el tiempo de la lucha pasara repentinamente a un estado poderoso y divino de conciencia realista, y él conocería la Iluminación Suprema y, de hecho, vería a Dios. La lucha con su Maestro, sin embargo, hizo que la iluminación espiritual que poseía fuera tanto más establecida, más segura, más real.

Así que cuando Sri Ramakrishna llegó llorando, como un niño, al círculo sabático del Brahmo Samaj, consciente solo de su amor por Naren y la Presencia del Señor, no fue de extrañar que Naren se sintiera un poco avergonzado, siendo el centro de todas las miradas. Sri Ramakrishna le había dicho solo unos días antes que había visto a Dios. Sin embargo, Naren se sintió avergonzado por la aparición del santo en un lugar tan público y con tal desprecio, en su manera de vestir, por las convenciones forzadas de la sociedad. ¡Qué extraña es la vida! Y, sin embargo, en verdad, Sri Ramakrishna había visto a Dios; sí, era un hombre de Dios. Aun así, Naren llegó a saberlo más tarde.

martes, 9 de febrero de 2021

SEGUIR APRENDIENDO: Profesora Leonor Bakún : SWAMI BRAHMANANDAJI MAHARAJ

 



SWAMI BRAHMANANDA

El nombre pre-monástico de Swami Brahmananda era Rakhal Chandra Ghosh. Nació el 21 de enero de 1863 en una familia aristocrática de Basirhat, en el distrito de los veinticuatro Parganas. Ananda Mohan Ghosh, su padre, era un zamindar. Su madre era una mujer piadosa, devota de  Krishna, posiblemente por eso lo llamaron Rakhal (nombre del niño-compañero de Krishna). Su madre falleció cuando él tenía cinco años. Poco después su padre tomó otra esposa que fue quien cuidó de Rakhal.

Comenzó su educación en la escuela fundada por su padre en la aldea. Como estudiante  fue notable por su inteligencia. Sus intereses eran variados. Físicamente era mucho más fuerte que los niños de su edad. A sus compañeros les era difícil superarlo en la lucha y en los deportes. Participaba en muchos de los juegos de la aldea en los cuales mostraba destreza, pero ni los juegos ni los deportes absorbían toda su atención. En las cercanías existía un templo dedicado a la diosa Kali y con bastante frecuencia podía ser encontrado allí jugando con sus compañeros a hacer el culto a la Madre. A veces él mismo hacía una  imagen de arcilla de la Madre y permanecía absorto en adoración. Desde temprana edad Rakhal tenía gran devoción hacia los dioses y diosas. Durante la celebración del Durga Puja en su familia, se sentaba a presenciar la ceremonia. Desde su niñez Rakhal amaba la música devocional. Cuando monjes mendicantes entonaban cantos de alabanza a Krishna o a la Divina Madre, quedaba absorto. A veces iba con sus compañeros a un lugar apartado en medio de los campos cercanos al pueblo y se ponían a cantar en coro canciones devocionales. Durante el canto, de vez en cuando, perdía casi toda la conciencia exterior. 

Después de terminar su educación primaria en el año 1875 lo enviaron a Calcuta, donde ingresó en un instituto inglés. En Calcuta entró en contacto con Narendranath. Fue Narendra quien llevó a Rakhal al Brahmo Samaj, donde prometieron no adorar ninguna imagen. Como miembro del Brahmo Samaj, Naren se había comprometido a creer en un Dios sin forma y con atributos, volviendo la espalda a los dioses del Hinduismo. En su entusiasmo había convencido a Rakhal, otro de los grandes discípulos del Maestro, para que se adhiriera al credo del Samaj. Pero Rakhal cuando acompañaba al Maestro al templo de Kali, se prosternaba ante las imágenes lo cual estaba en contradicción con el credo del Brahmo Samaj al que se había suscripto a instancias de Narendra. Un día, Naren lo vio ir al templo y lo increpó duramente. Rakhal desde ese momento trató de evitar su encuentro con él. Entonces Sri Ramakrishna dijo a Naren: "Te ruego que no ofendas a Rakhal, él ahora te teme porque él cree en Dios con forma. Todos no pueden realizar el aspecto sin forma de Dios desde el comienzo." Narendranath comprendió y nunca más interfirió con los conceptos religiosos de Rakhal. Entre ambos creció una estrecha amistad que culminó en Dakshineswar cuando se convirtieron en discípulos de Sri Ramakrishna. 

Con Ramakrishna, Rakhal actuaba como un niño con su madre. Ramakrishna decía que Rakhal era el resultado de sus oraciones a la Madre para que le enviara un muchacho sincero. Dijo que Rakhal era un nitya siddha y un ishvarakoti. El Maestro consideraba a Naren y a unos pocos más de sus discípulos entre los que se encontraba Rakhal, como Nitya-Siddhas, perfectos desde su nacimiento, "Cualquier austeridad que practiquen decía- no será porque ellos lo necesitan sino para el bien del mundo”.

Referido a la relación de Rakhal con Sri Ramakrishna encontramos en El eterno compañero el siguiente relato. Cito: “Una vez Sri Ramakrishna oró a la Madre Divina: ′′Madre, quiero a alguien que sea mi compañero constante. Envíame un chico que sea puro de corazón y sienta intensa devoción por ti".

Unos días después, en una visión mística, Sri Ramakrishna se dio cuenta de la presencia de un chico bajo una higuera, al lado del templo. En otra ocasión, el mismo chico le apareció en una manera diferente. Cito aquí las propias palabras del Maestro: ′′Días antes de que Rakhal llegara a mí, la madre puso a un niño en mi regazo, diciendo: ′′Este es tu hijo. Al principio me sorprendió: ′′Mi hijo. La madre sonrió y me hizo comprender que no iba a tener un hijo de la manera habitual; este chico sería mi hijo espiritual y viviría de acuerdo con el más sublime ideal de renuncia".

A partir de entonces, Sri Ramakrishna esperó con ansias la llegada de su hijo espiritual. Pocos momentos antes de que Rakhal realmente llegara, tuvo otra visión. De repente, vio florecer en el corazón del Ganges un loto resplandeciente de cien pétalos, cuya belleza era extraordinaria. En el centro del loto, dos jóvenes bailaban. Uno de ellos era el propio Señor Krishna, el otro era el mismo joven que él había visto en su primera visión. La danza era indescriptiblemente hermosa, como si cada movimiento esparciera espuma de un océano de dulzura. Sri Ramakrishna se perdió en éxtasis espiritual.

En ese mismo momento, llegaba el bote que conducía Manomohan, un discípulo de Sri Ramakrishna y Rakhal. Con la mirada atónita, Sri Ramakrishna vio a Rakhal. ′′¿Qué es eso?" -pensó. ′′ Ahí está el chico que vi bajo la higuera; ahí está el niño que la Madre puso en mi regazo; ahí está el joven que, justo ahora, vi bailar con el Señor Krishna, sobre la flor de loto. Ese es el compañero de corazón puro que le pedí a la Divina Madre". Sri Ramakrishna permaneció en silencio y miró a Rakhal por unos momentos. Entonces le dijo, sonriendo, a Manomohan: ′′ Hay posibilidades maravillosas en este joven". Luego el Maestro conversó con Rakhal por un tiempo, como si fueran viejos amigos. ′′¿Cuál es tu nombre?" Preguntó. ′′Rakhal Chandra Ghosh Rakhal′′ - respondió el joven. Al escuchar el nombre ′′Rakhal", Sri Ramakrishna estaba extremadamente feliz y susurró: ′′Rakhal. El niño pastor de Brindavan, el compañero de bromas del Señor Krishna". Poco después, con voz dulce y afectuosa, repitió: ′′ Ven a verme otra vez". Así, Rakhal comenzo a visitar frecuentemente al Maestro, a menudo se quedó con él en el templo y así se estableció entre ellos una relación familiar. Rakhal veía a Sri Ramakrishna como Padre, Madre, Divino Maestro; y Sri Ramakrishna veía a Rakhal como su Hijo Divino."

Después de la partida de Ramakrishna  tomó sannyasa. Su nombre monástico fue Swami Brahmananda. Durante varios años peregrinó por los lugares sagrados de India. Swamiji le pidió que se quedara a ayudarlo en el monasterio. Rakhal aceptó y se convirtió en el primer Presidente de la Orden. Durante los veinte años que realizó esta tarea creció el número de jóvenes que entraron a la Orden. Durante su vida dejó consolidada la Orden y realizó un importante trabajo social. Swami Vivekananda le legó la responsabilidad de dirigir la organización, la que llegó a nuevos niveles de gloria y desarrollo. Swami Vivekananda dijo acerca de Swami Brahmananda que era una dínamo espiritual. Falleció en 1922.

En la página del Ramakrishna Ashrama de Argentina encontramos un artículo escrito por  Swami Purnabodhananda en el que cuenta como fue el primer Durga Puja en Belur Math. En él habla de la coincidencia en la visión de Swami Vivekananda y Swami Brahmananda. La celebración se hizo del 18 al 22 de octubre de  1901. Cito: “Swamiji no había asistido al Durga Puja en una década. Tenía la intención de verlo ese año. La decisión de celebrar el Durga Puja en imagen en el Math en 1901 fue suya. Había acariciado esta idea desde varios meses antes. Swamiji no habló de su intención a nadie hasta unos días antes de la fecha de adoración.

Cuatro o cinco días antes del Durga Puja, Swami Brahmananda estaba sentado en la galería del Math, frente al Ganges. Tuvo una visión de la Madre Durga deslizándose sobre el Ganges desde Dakshineswar y deteniéndose cerca del árbol Vilva (ahora, frente al templo conmemorativo de Swamiji). En ese momento, Swamiji regresó al Math  de Calcuta y preguntó: "¿Dónde está Raja [Swami Brahmananda]?" Al reunirse con él, Swamiji le dijo: "Esta vez debes hacer todos los arreglos para el Durga Puja llevando la Pratima (imagen) al Math". Swami Brahmananda dudó por un instante porque había muy poco tiempo para hacer todos los arreglos necesarios. Entonces Swamiji le reveló la visión que había tenido. Había visto a la Madre Durga adorada en imagen en el Math. Swami Brahmananda también describió su visión. Estas visiones fueron recibidas con gran alegría y entusiasmo  por los monjes y brahmacharines del Math. Todos los arreglos para la celebración fueron supervisados por Swami Brahmananda.

“Swamiji sintió que era necesario tener la presencia de la Santa Madre en Belur Math durante los días del Puja. Junto con sus compañeras, vino la Madre y se quedó en la casa-jardín de Nilambar Babu, que fue alquilada por un mes. "Todos los días, la presencia de la Santa Madre y de sus compañeras en el recinto dio una inmensa alegría a todos. En presencia de la "Madre Durga viva,  la Santa Madre,  la imagen palpitaba con vida y toda la atmósfera estaba sobrecargada con la felicidad divina. Se dice que el mismo Swamiji adoraba a la Santa Madre en el Durga-mandap (el recinto de Durga). Todos los devotos disfrutaron de la compañía sagrada de los discípulos directos como Swamiji, Swamis Brahmananda, Premananda, Adbhutananda, Saradananda y otros.

En Vijaya Dasami, la imagen de la Madre Durga fue sumergida en el Ganges. En el momento de la inmersión, Swami Brahmananda bailaba como un niño; Swamiji (Swami Vivekananda) y Swami Premananda observaron desde arriba. La Santa Madre estaba muy complacida con la forma en que el Puja fue conducido y comentó: 'La Madre Durga vendrá aquí todos los años". Regresó a su residencia en Calcuta después de bendecir a los monjes y brahmacharis.

Swami Brahmananda dijo acerca de la Santa Madre:

“Es difícil entender la grandeza de la madre, a menos que ella misma lo revele. A través de la gracia de Sri Ramakrishna, uno puede reconocer a la Madre Divina en ella. ¿Quién puede entender a nuestra madre? Incluso los grandes yoguis no pueden entenderla, qué hablar de los demás.

Nuestra madre es la propia Mahamaya. Pero tal es su Maya, que nadie puede entenderla. Dentro, el Océano de la Realización; exterior, absoluta calma. ¿Qué tan normal y fácil parece? Es extremadamente difícil entender a la Madre. Sin límites es su gracia. Ella misma llama a la gente, les da paz y los redime. Si quieres la gracia de Sri Ramakrishna, primero propicia a la Madre. La madre es el poder primordial supremo. Ella tiene la llave del conocimiento de Brahman en su mano. Liberación, felicidad, no hay diferencia entre Sri Ramakrishna y la Madre. A través de la gracia de la madre alcanzar la liberación se vuelve fácil.

Swami Chetanananda en su libro Vivekananda: East Meets West cuenta la siguiente historia:

Una vez un devoto le dijo a Swami Brahmananda: "Maharaj, eres un gran miserable". Maharaj preguntó riéndose: ′′¿Por qué lo dices?". El devoto respondió: "Como un miserable que tiene mucha riqueza, pero nunca comparte con nadie, eres un gigante espiritual, y puedes hacer que cualquiera se dé cuenta de la divinidad, puedes mostrarle a  Dios, en cualquier momento. Pero nunca lo haces."

Al oír esto Maharaj se puso serio y respondió ′′¿Quién lo pide? Todos vienen y preguntan por diksha, algunos piden sanyas, o bendiciones. Pero nadie pide divinidad. Nadie pregunta por Dios."

En la revista Prabuddha Bharata, en “

Sobre diálogos y conversaciones con Swamiji VII-4”  Swami Nirvanananda (Sujji Maharaj), un discípulo de Swami Brahmananda, que fue uno de los Vicepresidentes de la Orden relata lo siguiente: 

“Me uní a Kashi Sevashram como brahmachari en 1912. En ese momento estaban presentes Maharaj (Swami Brahmananda), Mahapurush Maharaj (Swami Shivananda), Hari Maharaj (Swami Turiyananda) y el Maestro Mahashay (M.). La Santa Madre también estaba en Kashi entonces. Un día la llevaron al Sevashram en un palanquín. Fue escoltada por Swami Shantananda y Charu Babu (más tarde Swami Shubhananda). Ella se sentó en una silla. Un devoto le preguntó: 'Madre, ¿qué piensas de este lugar?' La Madre respondió: 'Encontré al propio Thakur presente en todas partes. Al servir a los pacientes, considerándolos imágenes de Narayana, los muchachos están sirviendo al propio Thakur.” 

En muchas ocasiones tuve la suerte de presenciar a Maharaj ofreciendo pranams a la Santa Madre, en Kashi, en Bagbazar y en Belur Math. En presencia de la Madre, Maharaj nunca fue él mismo; se lo veía abrumado por el fervor emocional. Con las piernas tambaleándose, no podía mantenerse de pie. Todo su cuerpo solía temblar. De alguna manera se las arreglaba para ofrecer pranams y luego se apresuraba a marcharse. A menudo, en Kashi y en el Udbodhan, ni siquiera podía subir las escaleras. Se paraba en la planta baja y se llevaba las manos juntas a la cabeza para transmitirle sus pranams. He visto a Baburam Maharaj (Swami Premananda), Mahapurush Maharaj y otros también, ofreciendo pranams a la Madre. Ellos también solían estar casi en un estado similar, pero no tanto.

En marzo o abril de 1915 asistía a Maharaj en Belur Math. Noté que los monjes y brahmacharis de mi edad pedían permiso a Maharaj para hacer tapasya. Iban al Himalaya o a otro lugar para pasar allí un año más o menos en prácticas espirituales. Un día me acerqué a Maharaj y le pedí permiso para hacer tapasya. Inmediatamente dijo: '¿Qué estás haciendo aquí? Tu servicio aquí es mucho más efectivo que tapasya. No necesitas ir a ningún otro lugar '. A pesar de estas palabras, cuando seguí presionándolo para pedirle permiso, sugirió que obtuviera el permiso de Mahapurush Maharaj. Tan pronto como Mahapurush Maharaj escuchó mi pedido, exclamó: '¿Estás loco? ¿Dónde más vas a ir de tapasya? Ten la seguridad de que todo se puede ganar simplemente sirviendo a Maharaj'. Aun así, persistí con mi solicitud. Finalmente dijo: 'Bueno, ve a Baburam Maharaj. Puedes ir sólo si él te da permiso. Cuando fui a Baburam Maharaj, su respuesta fue la misma pero más vehemente. Gritó: '¿Realmente te has vuelto loco, Sujji? ¿No ves que Thakur habita dentro de Maharaj? ¿Estarás tan cerca del hijo espiritual de Bhagavan Sri Ramakrishna en cualquier otro lugar? Finalmente cedió a mis ruegos y dijo: 'Está bien, Madre está ahora en Udbodhan. Si ella te lo permite, puedes irte. Pero primero ve a Kalighat y adora a Kali allí. Luego ve a la Madre por sus bendiciones. Sabe que la que está en Kalighat y la que está en Udbodhan son una y la misma '.

Visité el templo de Kalighat y luego fui al Udbodhan. Yo era el último en la cola de devotos que deseaban el darshan de la Madre. Desde lejos observé a la Madre sentada con el rostro velado y bendiciendo a todos los que le ofrecían pranams. Finalmente todos los devotos se fueron y fue mi turno. Cuando me puse de pie después de postrarme a sus pies, descubrí que ella se había descubierto la cara por completo. Toda sonrisas, dijo: 'Toma este dulce, hijo, cómelo'. Ella misma me dio el prasad. Le presenté mi pedido. Después de escucharme con paciencia, mi madre dijo: 'A Thakur no le gustaba la práctica de salir y dedicarse a disciplinas duras, hijo mío. Además, ¿a dónde irás para tapasya dejando el Math y Rakhal? Estás sirviendo a Rakhal, ¿no es eso suficiente? Pero seguí insistiendo infantilmente en tener su permiso y bendiciones para tapasya. Al encontrarme inflexible, mi madre dijo: 'Bueno, puedes ir, pero ve a Kashi. Tienes que prometerme que no emprenderás austeridades de forma intencionada e innecesaria. Si en el camino llega ayuda sin pedirla, la aceptarás. Incluso en Kashi, si alguien te ofrece algo, lo aceptarás. Permanecerás en el Sevashrama y a lo sumo puedes mendigar comida. Le di mi palabra de que seguiría sus instrucciones y le pedí permiso para viajar a Kashi a pie. Obtuve su consentimiento, pero sabía que la propuesta no era de su agrado. Después de ofrecerle  mis pranams y recibir sus bendiciones, regresé feliz al Math e informé de todo a Maharaj, a Mahapurush Maharaj y a Baburam Maharaj. Unos meses más tarde, habiéndome bañado en el Ganges antes del amanecer, partí hacia Kashi.

Suji Maharaj cuenta con lujo de detalles su viaje, en realidad su aprendizaje. La Santa Madre le había dado instrucciones puntuales pero no siempre las obedeció y así fue como llegó bastante maltrecho a su lugar de destino y necesitó atención y cuidados. Como él mismo relata, en unos días se recuperó y dice: “Para entonces me había dado cuenta de que en lugar de hacer tapasya estaba aceptando el servicio de los demás.  Después de 6 o 7 meses que habían pasado de esta manera, empacando mis escasas pertenencias, regresé al Math donde Maharaj me había estado esperando con la ansiedad de un padre. Caí a sus pies. Ese fue el final de mi deseo de dedicarme a tapasya.

A mi regreso, se me encomendó nuevamente el cuidado de Maharaj. Mahapurush Maharaj y Baburam Maharaj también esperaban con ansias mi regreso. Su amor no se puede expresar con palabras. Madre estaba en su casa de campo en ese momento. Le escribí contándole mis novedades. Al saber que mi deseo se había cumplido y que había regresado sano y salvo al Math, se puso feliz y me escribió transmitiéndome sus bendiciones. Ella dijo: 'Ahora dedícate en corazón y alma a servir a Rakhal. Al servir solo a Rakhal, lo lograrás todo. No hay tapasya más grande que eso, ten esto en cuenta'. 

Girish Chandra Ghosh fue uno de los discípulos de Sri Ramakrishna. Era el propietario del  Teatro Estrella en Calcuta; fue actor y dramaturgo de renombre en India. Fue quien introdujo a las mujeres como actrices en la región de Bengala. Por su influencia Sri Ramakrishna fue elegido como patrón de actores en la región. Era muy inteligente y tenía una mente privilegiada, capaz de dictar textos de varias piezas teatrales simultáneamente. Él relató lo siguiente sobre su relación con Swami Brahmananda:

′′Comparado conmigo, Rakhal era un niño. El Maestro lo consideraba como su hijo espiritual, pero esa no es la única razón por la que merece mi respeto. Una vez, estaba sufriendo de asma y muchas otras enfermedades. Como resultado, mi cuerpo se debilitó y perdí la fe en Sri Ramakrishna. Con el objetivo de deshacerme de este período de aridez, contraté a varias personas eruditas para que leyeran Bhagavad-Gita y Chandi para mí. Sin embargo, no tenía paz de espíritu. Algunos discípulos hermanos vinieron a verme y les hablé sobre el estado infeliz de mi mente, pero se mantuvieron en silencio.

Así que un día Rakhal vino a verme y me preguntó: ′′¿Cómo estás?"

Le dije: ′′ Hermano, estoy en el infierno. ¿Puedes mostrarme el camino para salir?"

Rakhal me escuchó y luego se rió. ′′¿Por qué se preocupa por eso?"-dijo, ′′Así como las olas del océano tienen su ascenso y caída para luego volver a subir, lo mismo sucede con la mente. No estés triste. Su estado de ánimo actual te llevará a un reino más alto de espiritualidad. La ola de la mente está ganando fuerza".

Tan pronto como Rakhal salió de mi casa, las dudas y la sequedad mental habían desaparecido. Así que volví a tener fe y devoción. No hay mucho mérito en ayudar a un buen hombre a ser mejor. Una vez Swami Brahmananda le dijo a un monje: ′′Si no puedes hacer que un hombre malo se convierta en mejor, por qué quieres convertirte en un monje". Swami Brahmananda era un amigo y salvador de los caídos, de los abatidos, y de los humildes.

Tara, una actriz, contó en sus memorias cómo el amor y las bendiciones de Brahmananda cambiaron su vida. Una vez estaba deprimida e inquieta, y la vida parecía insoportable para ella. Con ese estado de ánimo, fue a Belur Math con Binodini, otra actriz de Bengala. Llegaron al Math pasado el mediodía. Swami Brahmananda había terminado su almuerzo y estaba a punto de ir a su habitación a descansar. En ese momento, las dos damas fueron y se postraron ante él. Maharaj dijo: ′′Hola! Llegan demasiado tarde. Ya  almorzamos. Deberían haber avisado que vendrían." Inmediatamente pidió que les trajeran frutas y que hicieran luchis para ellas. Primero fueron al santuario y luego comieron prasad. Después un Swami les mostró el  Math. 

Tara escribió que aunque tenía reverencia por los hombres santos, fe y respeto, la idea de ser impura, puso miedo en su corazón. Por eso tocó los pies de Swami Brahmananda  con mucha vacilación. Maharaj le preguntó: ′′¿Por qué no vienes aquí a menudo?" Ella respondió: ′′Tenía miedo de venir al Math." Maharaj dijo: ′′¿Miedo? Vienes a Sri Ramakrishna. ¿Qué miedo puede haber? Todos nosotros somos sus hijos. No tengas miedo. Cuando quieras, ven aquí. Hija, el Señor ve nuestro corazón. No debería haber miedo en acercarse a él." Ella no podía contener sus lágrimas. El dolor de toda su vida se derritió cuando las lágrimas cayeron de sus ojos, y ella se dio cuenta: ′′ Aquí está mi refugio. Aquí hay alguien para el que no soy una pecadora, una paria."

Otra vez Swami Brahmananda le dijo: ′′Elimina todo el miedo y la debilidad de tu mente. No te degrades pensando en el pecado. El pecado, por más grande que pueda parecer a los ojos del hombre, no es nada ante los ojos de Dios. Una mirada de Dios puede destruir en un momento los pecados de millones de nacimientos"

Swami Brahmananda, tras el fallecimiento de Sri Ramakrishna, fue a practicar austeridades en Puri, Benares, Vrindavan, y a orillas del río Narmada. Conociendo su naturaleza de total renuncia, que no prestaba atención ni a las necesidades de su cuerpo, Swami Vivekananda pidió a uno de sus hermanos-discípulos acompañarlo y cuidar sus necesidades. Swami Subodhananda, otro discípulo directo del Maestro, que vivía con él en Vrindavan, solía llevarle comida y dejarla en un lugar previamente determinado. Pero muchos días la comida permanecía intocada por Maharaj, como Rakhal era cariñosamente llamado, pues la mayoría de las veces se encontraba perdido para el mundo exterior, en la contemplación de lo Divino. Esa fue la época en la que él quería estar solo. De Benares se fue a vivir por un tiempo a orillas del río Narmada. En ese lugar Swami permaneció durante seis días totalmente inconsciente del mundo exterior. Pero las experiencias divinas y visiones que tuvo durante ese tiempo nunca fueron conocidas, porque nunca habló del tema. Sin embargo, una vez dijo: ′′La vida religiosa comienza después de Nirvikalpa Samadhi".

Una vez un devoto le preguntó a Thakur sobre el progreso espiritual de sus discípulos. Thakur estaba sentado en el Panchavati (un bosque de cinco árboles sagrados que él mismo plantó en Dakshineswar). Trazó una línea en el suelo y dijo: ′′ Esta línea es del estado espiritual de éste (apuntándose a sí mismo)." Entonces trazó otra línea, un poco más pequeña que la primera, y dijo: ′′Esta es el estado de Narendra." De esta forma, Él trazó muchas líneas, progresivamente más pequeñas, mostrando así qué línea significaba el progreso de quién, como: Baburam, Tarak, Latu, Sharat, Shashi y así sucesivamente. Sin embargo, Thakur no trazó ninguna línea para Rakhal. Entonces los devotos preguntaron: ′′¿Y Rakhal?". Thakur sonrió y trazó una línea más larga que todas las demás, incluyendo la primera. Él dijo: ′′Esta es de Rakhal." Más tarde, cuando la Santa Madre se enteró, comentó: ′′¡Por supuesto! Rakhal es su hijo."Swami Vivekananda solía decir: ′′En la espiritualidad, Rakhal es el mayor de nosotros.”

En cierta ocasión, Swami Saradananda le pidió a Swami Brahmananda que aprobara un modelo de arcilla para la estatua de mármol de Sri Ramakrishna. Brahmananda respondió: "¿En qué imagen del Maestro debería yo basar mi aprobación? Aún durante un mismo día lo veía asumir muchas formas. A veces se lo veía flaco, demacrado, con el cabello desaliñado, a veces estaba inmerso en samadhi y su cuerpo era luminoso; luego había ocasiones en que se lo podía encontrar con una figura mucho más alta y fornida que la habitual y entonces iba y venía de un extremo al otro de la veranda con grandes, largos pasos". Aquellos que vivían con el Maestro día y noche veían que él era polimórfico, podía cambiar su forma a voluntad. Maharaj fue al atelier, estudió el modelo por algún tiempo y le preguntó al escultor: "¿Porqué hizo esta imagen con la espalda encorvada? Él nunca encorvaba su columna vertebral cuando estaba sentado".

Algunas de sus enseñanzas espirituales son:

"Las personas en cuya mente ya han surgido los buenos pensamientos deberían tratar, por todos los medios, de fortalecerlos y hacerlos permanentes. Para mantener e intensificar su fervor deben rogar incesantemente: ¡Concédeme Tu gracia, oh Señor, y que sea para siempre!"

"A medida que la mente se va afinando, es mayor la capacidad para realizar formas más elevadas de adoración. El yapam inclina la mente hacia la meditación. Así es como el aspirante se dirige hacia su Ideal por un proceso de natural crecimiento.Suponte que te encuentras en el patio de una casa y quieres subir al techo. En lugar de utilizar la escalera, pides a alguien que te tire sobre el techo. ¿Qué ocurriría? Con toda seguridad te harías daño. Como hay leyes que gobiernan al mundo físico, también hay leyes en el mundo espiritual."

"Cuando practiques meditación, al comienzo piensa en la dichosa forma de tu Ideal Elegido. Eso calmará tus nervios. Piensa que Él te está mirando con un rostro sonriente lleno de alegría. De otra manera, tu meditación se volverá seca y tediosa".

 “Maya es de dos tipos: uno conduce hacia Dios (Vidya-Maya) y el otro se aleja de Dios (Avidya-Maya). Vidya-Maya es de dos tipos: discriminación y no apego. Avidya-Maya es de seis tipos: lujuria, ira, avaricia, apego exorbido, orgullo y envidia. Este tipo de Maya da lugar al sentido de ′′Yo y mío′′ y sirve para mantener a los hombres encadenados al mundo. Tan pronto como Vidya-Maya se manifieste, todo Avidya-Maya está totalmente destruido.

"Aprende a ver lo bueno en los otros. Si un hombre tiene algo bueno, ayúdale a que lo cultive. Honra a todos. Haz esto y la simpatía por otros aumentará. Aquel que honra a todos los seres encuentra honra para sí mismo. Nunca rebajes o desprecies a un compañero. Dale tu amor, que él sea como tú mismo y ayudalo a vencer su debilidad. El hombre está compuesto de bien y mal. Es fácil ver el mal en los otros, pero un hombre santo es aquel que disimula las malas cualidades ajenas y ayuda a los demás a hacerse puros y santos también"

“El método más fácil para la realización es recordar a Dios constantemente. Así como se da la bienvenida a un amigo y se le ofrece comida, bebida y se conversa con él, lo mismo debes hacer tú con Dios en tus pensamientos. Conversa llanamente con Él. Sabe que el Señor es muy tuyo y hallarás paz en Él.”

"A veces la senda es fácil, a menudo sembrada de espinas, y en ocasiones sigue por aparentes montañas infranqueables. No obstante, Dios protege y conduce a la meta al hombre que busca refugio sólo en Él."

"¡Lucha, lucha! Si un hombre no lucha para realizar a Dios, permanece sepultado en la ignorancia. Acepta esta lucha con intrepidez. Dale la bienvenida. A través de ella encontrarás la paz."