lunes, 9 de diciembre de 2019

SEGUIR APRENDIENDO: Sra. Noemi Lavagna: (7-12-2019)




El Swami Nityabhodananda en una editorial de la revista Prabuddha Bharata, titulada "Sri Ramakrishna vive en nosotros", dice:
Muchos de nosotros posiblemente no nos demos cuenta de lo importante que es ofrecer nuestra adoración a una Encarnación Divina. Bhakti o devoción prepara nuestra mente y corazón para sentir Su presencia y también Su acción.
Esta acción es parte de su divina participación en el mundo (maia) y en la personalidad humana. Esta acción Suya continúa hasta que el devoto se ha vuelto apto para recibir Su poder, el cual lo convierte, no en un instrumento sino en un elegido colaborador de Su trabajo. Este es el resultado de un amor ferviente y dedicado a una Encarnación Divina.

El Bhagavad Guita (IX - 29) dice: "Los que me adoran con devoción, ellos están en Mí y Yo estoy en ellos" Esta es la promesa de la transferencia de Su poder a quienes Lo aman. Insisto en este punto: por y a través del amor a una divina Persona, se adquiere cierto poder para asemejarnos a la Persona que adoramos. El Guita menciona la palabra "sadharmya, significando con ella que el devoto adquirirá la naturaleza inmanente y esencial de Dios.

El Swamijí continúa diciendo que la Gracia divina es una gota del amor de Dios vertida en la copa humana de aquel que desea ser como el Señor en Su perfección. El deseo del Señor es que nos volvamos mejores y más espirituales mediante un acto de voluntad de nuestra parte.

Esta idea de transferencia fue puesta de manifiesto por Sri Ramakrishna cuando dijo: "Bhagavata (sagrada escritura), Bhakta (devoto) y Bhagavan (el Señor) son uno"Significa que el mayor deseo y voluntad del Señor es elevar al devoto a Su propio nivel.
Nos recuerda las fuentes de Su poder que nos hacen vivir Él y hacen que Él viva en nosotros: El Evangelio de Sri Ramakrishna y el eslabón entre Él y Sus discípulos, que continúa hasta la actualidad. Podemos decir que lo segundo es el trabajo abnegado y pleno de amor de los Swamijis, que en todas partes del mundo, ayudan y acompañan a los devotos para el logro de ese fin.

Sri Ramakrishna dijo que si un hombre da diez pasos hacia Dios, Dios da 30 para encontrarse con él. Él sale al encuentro nuestro.

Es bueno, para todos nosotros, recordar esto para sentir, cada día más el amor y la gratitud necesarias para sentir la presencia de Sri Ramakrishna.

SEGUIR APRENDIENDO: Counselor Veronica Pomerane: (7/12/2019)



Desde que me despierto todo empieza a manifestarse. Desde que me duermo profundamente todo se desvanece y desaparece.
El Mandukya Upanishad llama Prajna a Aquél que es consciente del pasado, del presente y del futuro, así como de todos los estados y todos los sujetos. Es también la Consciencia no diferenciada. El estado de sueño profundo nos ayuda a comprender nuestro verdadero Sí. Nos hace dudar de la realidad, de las experiencias de los otros estados. El Si está en su hogar. En sánscrito, "él duerme".
El sueño profundo nos produce una alegría similar a la del extásis. También quien vuelve a su hogar está feliz porque se encuentra en su lugar. 
Nuestra ignorancia hace que no sepamos que hemos atravesado el estado supremo en el sueño profundo.
El Chandogya Upanishad describe ese estado:
“Igual que los hombres pueden recorrer un campo una y otra vez sin saber que están pasando por encima de un tesoro de oro que está oculto y sin encontrarlo, todas las criaturas pasan día tras día por el mundo de Brahmán y tampoco Lo encuentran porque están dirigidos por su ignorancia”.
                                                      Chandogya Upanishad, VIII 3-11
En el sueño profundo estamos unidos a Brahmán.  En ese estado caminamos sobre un tesoro sin saberlo. En el sueño profundo estamos unidos a Brahmán.
Debemos superar el sueño profundo para alcanzar otro estado en el que haya desaparecido la ignorancia. Los Upanishad se refieren a este estado: Turiya. El Sí es ATMAN. Turiya es silencio.
  "Turiya no es ni percibido (por un órgano sensorial), ni relacionado con nada, ni captado por el pensamiento; es imposible de inferir, impensable, indescriptible. Es en esencia de la naturaleza de la pura Consciencia, que por sí sola constituye Atmán. Negación de toda apariencia, es paz eterna, felicidad eterna, excluye toda dualidad. He aqui lo que se indica como Turiya; eso es en verdad Atmán y eso es lo que se debe realizar"
                                                  Mandukya Upanishad, 7° Mantra.
Los Upanishad dicen que no existe otro medio de llegar a ese descubrimiento que la experiencia mística. Atmán está siempre más allá de la comprensión intelectual. Podemos realizarlo por la intuición.
Puesto que nuestro objetivo es llegar al Atmán, nuestro verdadero Ser, tal objetivo no está situado fuera de nosotros, ni es una adquisición, sino una Realización. No es un objeto adquirido por un sujeto, ni un Conocimiento de algo que se encuentre fuera del Sí. No es el resultado de un proceso y no depende de condiciones.
Lo Eterno no es un producto. 
Aquello que no es eterno no puede convertirse en eterno. Así pues, resulta que decir "yo realizaré el Atmán" no es exacto. No hay intervalo alguno entre el adorador y el adorado. Los Upanishad dicen: "Si se ve la menor distinción entre Brahmán y Él, entonces no ha comprendido".
En la disciplina de la devoción (Bhakti-yoga), el adorador tiene a su Señor presente ante sí. El adorador pasará por una experiencia espiritual en la que realizará la presencia del Señor dentro y fuera de su Sí.
Toda experiencia en la que el sujeto mantenga una consciencia individual separada, diferente o distante del Supremo no puede ser, por principio la experiencia de la Realización última.
El Vedanta insiste en este punto y afirma que de hecho no existe separación, ya que no hay ni sujeto, ni objeto, ni consciencia de sujeto-objeto. Esto se hace claro y evidente sí recordamos que es la misma única Realidad la que se manifiesta en todo bajo formas
diversas. En el Vedanta la adoración es la del Sí por el Sí.
Dicho de otro modo: Es una apertura al Infinito oculto dentro del finito aparente.
¿Cómo es posible que el Sí aparente no sea consciente de su infinitud?
Sucede algo parecido a lo que le pasó a un pequeño principe que se perdió en el bosque y fue educado por hombres salvajes. Años después, el joven príncipe fue descubierto y recibió su herencia. Nunca dejó de ser príncipe, ni siquiera cuando vivía con las tribus salvajes de la selva. No hubo ningún cambio fundamental, pero en un momento determinado no era consciente de ser príncipe. El comentarista explica por medio de este ejemplo que somos siempre lo Infinito, aunque a menudo no seamos conscientes de ello. El objetivo de nuestra vida es realizar esa verdad.
Aquel que conoce a Brahmán se convierte en Brahmán, enseña el Upanishad. No hay sujeto y objeto, sino una sola rrealidad. Aquel que realiza esta experiencia sabe que él mismo es esa experiencia. 

Una vez que hemos realizado la experiencia mística sabemos que el Atmán está siempre dentro de nosotros. Antes, nos parecía muy lejano o ni siquiera nos parecía que existiese. Las enseñanzas del Vedanta son incomprensibles para quienes no hayan pasado por esta gran experiencia espiritual.

SEGUIR APRENDIEDO: Dr. Alejandro Cabrera: (9/11/19)




Dr. Alejandro Cabrera 
Seguir aprendiendo para vivir mejor 9-11-19
La pureza y la renuncia 
El otro día pensaba acerca de la pureza, de pensamiento, de sentimientos, de actos, y de intención también.
 Y me hice la siguiente pregunta después de casi 25 años que conozco a los monjes de esta Orden.
Cómo es que estos seres que son los Swamis ó, en este caso los monjes de la Orden Ramakrishna tienen semejante capacidad, energía, inteligencia, destreza en la acción?  Me di cuenta de que la Pureza es lo que les da ese poder tremendo, esa capacidad, esa fuerza; ellos no pierden energía como nosotros en conversaciones vanas, entretenimientos prolongados ni deseos inútiles, tienen su energía y atención totalmente concentrados y esa pureza es el secreto de su fuerza. 
Y llegué a la siguiente conclusión:  "La pureza es igual a fortaleza".
Una forma de practicar esa pureza es la renuncia o entrega.
La renuncia que también podemos expresarla como entregar o soltar, una situación, una persona, un problema, algo que no podemos resolver.
No es que uno este superado , sino que la vida nos ha molido bien y hemos tenido que aprender el secreto de la entrega, del soltar, como en la novela el “médico a palos” , no es que fuera médico sino que cayó en una situación donde estaban esperando a un médico y lo molieron a palos sino hacia su papel, así la Madre Divina hace con nosotros, podemos decir " El devoto a palos", sino entendemos ella se encarga de que lo hagamos.
Cuando uno entrega o suelta en los pies o regazo de la Madre Divina, Divinidad, del Universo, de la Inteligencia Superior como uno la conciba, inmediatamente surge una sensación de paz, de tranquilidad y alivio. Y a veces  tenemos mas sorpresas, si esa situación, persona, cosa o problema que nos despegamos o renunciamos nos pertenece, la Madre nos lo devuelve otra vez, como diciendo: " no es tuyo, yo te lo di ", ahora que me lo entregaste! ; y entonces lo vivimos desde otro lugar.
No necesariamente tenemos que renunciar a todo a la vez, muchas veces Swami Pareshananda Maharaj nos ha enseñado que para los hogareños la renuncia es especialmente mental. Esto lo podemos practicar comenzando por un cosa.
Una de las enseñanzas de  la Santa Madre Sri Sarada Devi  es no ver faltas en los demás, podemos entonces comenzar por renunciar a la crítica por ejemplo.
Voy a renunciar a la critica. Esta es  literalmente una enfermedad, que nos hace ver diferencias todo el tiempo y eso siempre a la larga acarrea sufrimiento y falta de integración.
Una práctica que podemos hacer mentalmente cuando estamos en una situación así es decir: No lo acepto mi para mí ni para ellos...
Dice Dri Krishna en el Bhagavad Gita, Capítulo XII
“Indudablemente,  el  conocimiento  es  superior  al  mero abhyasa;  la  meditación  es  superior  al  conocimiento,  y  la  renunciación  al fruto  de  la  acción,  es  mejor  que  la  meditación,  porque  por  la  renunciación se logra  inmediatamente  la paz”.

lunes, 2 de diciembre de 2019

SEGUIR APRENDIENDO: Counselor Veronica Pomerane : (30/11/19)




Llegar a la comprensión de Atman-Brahman es el objetivo de nuestra vida. Esta es la enseñanza del Vedanta.
Los sabios de los Upanishad han expresado la idea fundamental de la existencia de una sola realidad: Brahman, que se manifiesta en el universo bajo múltiples formas.
Algunos puntos que me llegaron hondamente de las charlas de Swami Pareshananda:
  • Mientras continuamos identificándonos con el cuerpo, es decir, con lo no permanente, debemos tratar de adorar a Dios
  • En tanto continuemos en la forma, permanecemos en la ignorancia
  • Cuando los objetos sensorios son favorables, nos sentimos felices, si son desfavorables, infelices. Tratar de comprender que son características del objeto y que nada tienen que ver con nuestro Atman.
  • Trabajar como una adoración
  • Acercarnos a nuestro Ishta, Ideal elegido, a través de nuestras prácticas, de la lectura, del Japam, cantando el santo Nombre.
  • Ishta: Supremo Gobernador.
  • Renunciación: Cubrir todo con la Presencia de Dios, con la Conciencia Divina.
No ver al mundo cambiable, sino a Dios. Trascender la dualidad. Ver a Dios en todo y en todos. No significa ello renunciar a nuestros afectos, sino ver a Dios en ellos.
  • Gozar de esta renunciación
  • Una madre no necesita practicar para sentirse atraída por su bebé. 
       Nosotros como no tenemos suficiente atracción por la divinidad,    
       necesitamos hacer nuestras prácticas. Para concentrarnos en el sagrado       
       Nombre que es Dios mismo, la condensación de la Conciencia.
  • Así, gradualmente comenzaremos a gozar de la cercanía de la divinidad.
  • Lo primero que tenemos que lograr, es sentir esa atracción.
  • Ya que tenemos que actuar en el mundo, tratar de realizar rectas acciones.
Nuestra idea de individualidad es la que nos impide llegar al Sí eterno.

La conciencia de la vida corriente del pequeño yo egoísta es relativa y no absoluta.

SEGUIR APRENDIENDO: Profesora Marta Silva: EL SILENCIO (30/11/19)



El Silencio

Prof. Marta Silva
Abordamos el tema desde tres puntos de vista: físico, el silencio mental y, por último, el espiritual,
el gran silencio.

Físico:
Se refiere al silencio de la palabra: poseemos el don del habla, regalo de Dios y tenemos libertad de
su uso.
Sri Parvati Kumar dice que “hablar sinceramente, sin manipular, sin criticar ni juzgar nos previene
de la caída. Así actúan los discursos de sabiduría, amistosos y de buena voluntad, como los mantras
védicos, por ej., pero los discursos sin propósito, críticos, carentes de verdad pueden distraernos.”
La Santa Madre, Sri Sarada Devi, era muy cuidadosa en el uso de la palabra. Decía: “No se debe
herir a los demás ni siquiera de palabra. Tampoco se debe hablar sin necesidad de una verdad
desagradable, y, por el empleo de palabras groseras se entorpece el carácter.”
Sabemos que ante la presencia del maestro cuyas palabras nos serían muy provechosas, el silencio
favorece el aprendizaje.
Según Shankaracharya, los instructores sobre el tema de Brahman ordenan a los ignorantes observar
silencio controlando el habla.

El silencio mental:
Este silencio intentamos al tratar de meditar, y todos conocemos las dificultades de la concentración; la mente es muy hábil para distraernos de nuestro objetivo.
Un interesante aporte nos llega de las investigaciones de la Neuropsicología. El silencio, nos
explican, beneficia el funcionamiento mental. Y dicen: “El silencio provoca el desarrollo celular en
el hipocampo, con pronunciado efecto en los procesos cognitivos del aprendizaje, la memoria y la
emoción; activa la imaginación y el desarrollo de habilidades.” A la vez desarrolla la creatividad y
reduce el stress y la tensión, ya que regula la presión arterial y la circulación sanguínea en el
cerebro. (Ver ecosfera.com). Una investigación hecha por la Duke University Regenerative
Biologist descubrió que, dos horas de silencio al día promovía tal desarrollo celular del hipocampo.
Sri Parvati Kumar dice que se abre paso a la creatividad porque el silencio absorbe el ego, la personalidad, liberando algo de esa energía ilimitada de nuestro interior.
Justamente, el Reverendo Swami Pareshananda expresa que todo el conocimiento está dentro nuestro.

El silencio espiritual. El gran silencio:
Madame Blavatsky habla en “La voz del silencio” de Nâda, el sonido insonoro. Dice: “Aquel que
pretende oír la voz del Silencio tiene que enterarse (aprender) de la naturaleza del Dharana, la
perfecta contemplación de la mente en algún objeto interno, (para nosotros sería nuestro Ideal, el de
cada uno) acompañado de una completa abstracción de todas las cosas pertenecientes al universo
exterior o mundo de los sentidos, de colores, sonidos, símbolos. Ese Silencio es tu núcleo. El núcleo
del verdadero Ser.”
Y la creatividad viene a través del Silencio, no del pensamiento.
Swami Shivananda contaba que una vez Bhaskali le preguntó a su Gurú dónde se hallaba lo Eterno,
el Infinito Supremo, el Brahman de los Upanishads. El Maestro no le respondió esa vez, ni otras
veces. Por fin, cansado, le dijo: “Te lo he estado diciendo pero no entendiste. Ese Brahman, lo
Eterno, no puede explicarse, debe conocerse a través del Silencio profundo.”

Sri Ramana Maharshi enseñaba de manera muy particular. Decía que el estado que trasciende la
palabra y el pensamiento es el Silencio. Es la forma de enseñanza más poderosa transmitida de
Maestro a alumno. No hay palabra alguna por medio de la cual se puedan transmitir las cosas
importantes, las verdades más profundas.
Creemos que todos tenemos, en algún momento, oportunidad de callar para escuchar atentamente
las enseñanzas del Maestro, de no fantasear con la mente que nos puede distraer de nuestro objetivo,
en vez de dar lugar al surgimiento de esas fuerzas creativas que existen en cada corazón, y así,
entonces, abrirnos paso hacia el gran Silencio vivo en nuestro interior, que es Dios mismo.

SEGUIR APRENDIENDO: Profesora Leonor Bakún: El Filo de la Navaja (Cap.:IV)




EL FILO DE LA NAVAJA
Aventuras de Nárada
Capítulo IV

Nárada hizo su entrada al Svayamvara. Cientos de reyes se habían congregado para la ceremonia, cada uno con la esperanza de ganar la mano de Visvamohini. Cuando Nárada apareció en el salón todos los reyes lo saludaron poniéndose de pie en señal de reverencia. Lo vieron con su aspecto normal. El Señor había arreglado las cosas de manera que la forma de mono se revelara en el momento preciso y únicamente ante una selecta minoría. Su intención no era humillarlo ni ridiculizarlo sino ayudarlo haciéndolo consciente de sus debilidades para poder superarlas luego.

Dos clases de personas ven faltas en otros: los que proclaman los errores y debilidades de otros para rebajarlos ante los demás y los que ven los defectos con el propósito de ayudarles a superarlos.

Cuando Nárada entró al salón todos vieron su apariencia normal y con todo respeto le dieron la bienvenida. Nárada lo atribuyó a la hermosa forma del Señor que él creía lucir. Ocupó su lugar asumiendo una posición estratégica. Inmediatamente entraron dos personas y se ubicaron una a cada lado suyo. Eran Rudraganas, asistentes de Shiva. Lo habían seguido desde que dejó Kailasa después de su encuentro con Shiva. Muy indignados habían escuchado la conversación y observado su osadía al sugerir muy sutilmente que él era más grande que Shiva mismo. Si bien Shiva no se sintió humillado en absoluto y se había divertido con el suceso, sus asistentes no podían perdonar a Nárada. Lo habían visto rogar al Señor que le concediera Su belleza y habían presenciado también la travesura del Señor al ‘adornar’ al sabio con cara de mono. Y esto los divertía.

Visvamohini entró al salón con sus acompañantes portando una guirnalda en la mano. Todos los ojos se volvieron hacia ella. La atmósfera estaba saturada de sentimientos de esperanza, ansiedad y suspenso. Visvamohini dirigió una mirada recatada a todos los presentes. Cuando sus ojos recayeron sobre Nárada sintió gran indignación al ver a una semibestia participando de la ceremonia con la esperanza de conseguir su mano. No se acercó a él y se negó a pasar por la fila en la que él estaba sentado.

Esto fue un terrible golpe para Nárada. Se sintió ofendido e insultado. Se sentía confundido y perplejo. No podía comprender por qué la princesa lo había evitado dado que él suponía ser el más hermoso de todos los allí reunidos. Algo que ocurrió en un relámpago abrió los ojos de Nárada. La princesa pasó junto a cada uno de los presentes sin colocar la guirnalda a ninguno. Al acercarse a la entrada, súbitamente apareció allí Sri Hari en todo su esplendor y gloria. El rostro de Visvamohini resplandeció de dicha, corrió hacia él y le colocó la guirnalda en el cuello. Sri Hari la hizo sentar a su lado en su vehículo Garuad y partió para Vaikuntha.

De pronto todo el cuadro apareció claro ante Nárada. “El Señor me ha engañado miserablemente” murmuraba indignado mientras luchaba en vano por reprimir su ira. Luego dirigió su mirada a los dos hombres sentados a cada lado suyo quienes reían disimuladamente como divertidos por la derrota y ridícula situación de Nárada. En son de burla le dijeron: ‘¡Ve a mirarte en el espejo!

El espejo es un objeto muy útil. La gente se para ante el espejo para examinar su apariencia, especialmente cuando va a encontrarse con alguien. Todos lo hacemos y aparentemente no hay nada malo en ello. Pero mirarse en un espejo es una cosa y que otro le diga que se mire al espejo, es otra. Lo primero es natural, lo segundo es un insulto. Nárada no pudo reprimir su ira. Se miró en un estanque y para su azoramiento vio que su rostro era el de un mono. Cuando los dos asistentes de Shiva vieron al sabio atisbando su rostro en el agua, pensaron que era más prudente escapar que correr el riesgo de una maldición de Nárada. Pero el sabio se incorporó y los vio escapando de él, entonces surgieron de su ira estas palabras de fuego: “¡Los maldigo para que nazcan como demonios y sufran en esta tierra!”

Los asistentes de Shiva no habían venido al Svayamvara con el deseo de conseguir la mano de la princesa. Lo que ellos querían era presenciar la caída de Nárada. Por supuesto, su intención era bien demoníaca, dado que buscaron felicidad en el sufrimiento y la humillación de Nárada. La debilidad puede ser perdonada pero una ofensa merece castigo. La maldición de Nárada, si bien fue un acto impulsivo de venganza, sacó a la luz el demonio oculto en el interior de los dos asistentes. No hay duda de que la ira había conquistado a Nárada.

Nárada ahora volvió a mirarse en el estanque y vio su propio reflejo; el rostro del mono había desaparecido. Cumplido su propósito, el Señor retiró la mágica creación proyectada por su inescrutable poder. Podemos suponer que Nárada recuperó su sano juicio después de esta experiencia pero no fue así. Lleno de ira e indignación Nárada se dirigió a Vaikuntha mascullando para sí: “Hari es el principal causante de todo. Él mismo estaba enamorado de la princesa y se ha divertido a costa mía.”

En el momento que se dirigía a verlo, el Señor mismo apareció ante él con Lakshmí y Visvamohini a cada lado. Cariñosamente le preguntó: “Querido hijo  ¿dónde vas?” Esto era demasiado. Se había apropiado del objeto de su deseo y ahora tenía la osadía de presentarse ante él con sus dos consortes y preguntarle con toda ironía ‘adónde iba’. Nárada imaginó que Harí quería atormentarlo y confundirlo apareciendo con la princesa sin darse cuenta de que Visvamohini era la Shakti, el poder mismo del Señor y por esa razón era natural que siempre estuviera con él.

En cuanto a la pregunta ‘¿dónde vas?’ no tenía otro motivo e intención que despertar a Nárada. Nárada, para ir a Vaikuntha eligió el sendero de la ira y la venganza. Este sendero nos aleja de Dios. Dice el Gita: “Lujuria, ira y codicia son los portales del infierno.” (XVI-21). Nárada, en su ofuscación iba de cabeza al infierno. Finalmente pronunció esta triple maldición: ‘¡Oh Señor, yo te maldigo para que tengas que asumir cuerpo humano dado que es mediante esa forma que Tú me engañaste miserablemente. Además sufrirás las angustias de la separación de tu bienamada así como yo estoy sufriendo ahora. Y tercero, Tú me diste forma de mono. Por lo tanto es de los monos de quien Tú tendrás que depender cuando nazcas en la tierra!’ Nárada hizo una pausa y miró triunfante al Señor quien se mantenía en calma y hasta sonriente. No daba signos de impaciencia, ira o indignación. Era como si dijera. ‘Es justo lo que yo estaba esperando.’

Para ese entonces Lakshmí y Visvamohini habían desaparecido. Cuando Nárada fijó su mirada en el rostro compasivo y dichoso del Señor, el velo de Maia cayó de sus ojos. En un relámpago comprendió hasta qué punto había permanecido alucinado por el poder de Maia y cómo lo había protegido el Señor. Se sintió profundamente disgustado consigo mismo. Ya recuperado no podía perdonarse la audacia de acusar y maldecir al Señor. Con gran humildad y arrepentimiento cayó a sus pies y le pidió perdón. Agregó además que retiraba su ‘maldición’ pero el Señor no se lo permitió y dijo: “¿Puede suceder algo, hijo mío, sin mi voluntad?”

Fue como resultado de esta ‘maldición’ que el Señor nació como Rama: esta oportunidad le permitió vencer a las fuerzas del mal. A través de su forma humana dejó un deslumbrante ejemplo de una vida correcta la cual por siglos y siglos ha permanecido como fuente de inspiración. Buscó la ayuda de los monos, otra parte de la maldición de Nárada, y venció a las poderosas fuerzas malignas cuyos jefes eran Rávana y Kumbhakarna. Esos dos demonios eran los dos asistentes de Shiva que conocimos en la ceremonia Svayamvara. Finalmente el Señor cumplió la tercera parte de la maldición de Nárada experimentando gran sufrimiento por su separación de Sita. Nárada se sintió avergonzado cuando vio el resultado de su maldición. A pesar de que a Rama se lo ve, calmo, tranquilo y hasta alegre. El Señor había aceptado voluntariamente la maldición de Nárada, había asumido una forma finita para liberar al hombre, que es infinito, pero ha olvidado su real naturaleza.

La historia de Rama puede ser estudiada a diferentes niveles. Al nivel más elevado, el Ramayana es un libro de texto ideal para todo estudiante de Vedanta. A nivel  popular es una epopeya, para otros un hecho histórico y para algunos una narración mitológica. Sin embargo, algunos consideran que la vida de Rama pertenece a la categoría de los Upanishads.

La historia de Nárada nos muestra los peligros densos y sutiles que acechan en el sendero espiritual; la importancia del autoexamen, de estar alerta, de cultivar una fe inconmovible y una verdadera humildad. Nos asegura también la infalible mano protectora de lo divino guiando, alentando, instruyendo y hasta jugando con el aspirante espiritual. ‘El filo de la navaja’ puede ser filoso y hasta temible cuando luchamos para asirnos de la mano de Dios. Se vuelve inofensivo cuando es Dios quien nos toma de la mano.

Reflexiones Espirituales: Ciudad de la Paz: (27/11/2019)



CONFERENCIAS RVO. SWAMI PARESHANANDAJI MAHARAJ
REFLEXIONES ESPONTÁNEAS SOBRE LA PRÁCTICA ESPIRITUAL.
- 27/11/2019 (CIUDAD DE LA PAZ - BUENOS AIRES - ARGENTINA)

Continuamos con “La encarnación divina”. Dijo Sri Ramakrishna: 
“El avatar es siempre uno y el
mismo, habiéndose sumergido en el océano de la vida, el Dios único surge en un punto y es conocido como Krishna y después de otra zambullida aparece en otro punto y es conocido como Cristo”. 
Voy a leer un poema para intentar entender desde cierto ángulo. “Sri Ramakrishna está en Samadhi, para regalarnos el amor de su Madre Divina” (*), ¿cuál puede
ser el motivo? Todo es el juego divino, Lila, eso debemos entender. “ (..) para afirmar el amor
de Dios Divino, para completar la cumbre de toda religión, para revelar la gloria de la humanidad.” 
Usted puede pensar, contemplar, reflexionar sobre el porqué. Si Dios es el infinito, ¡Gloria a Lila, juego divino! también. “Para sublimar la consciencia de ser humano”,
que está muy ocupado con buscar dinero, oro y así ¿qué tipo de pueblo es entonces?. Y ¿Qué es lo que sucede con el advenimiento de Sri Ramakrishna? “Para definir la identidad de Brahman y Shakti”. Sri Ramakrishna trajo la “novedad” de que Brahma y Kali son idénticos, no
hay diferencia entre ellos. Ahora debemos pensar mucho sobre esto y ver ¡qué maravilla!
Como la canción que tenemos “Ramakrishna eres tú Kali” (**), adorando a Kali se volvió a Kali, y si llegó hasta Kali, se volvió consciente de la realidad de la divinidad, Brahman. Cada uno desde donde está lo puede intentar entender, lo importante es seguir adelante. “Para estar en el umbral de Nitya y Lila”… ¿Qué es estar en el umbral de Nitya y Lila? Para nosotros es casi
imposible, pero la Madre Divina pidió a Sri Ramakrishna que se quedara en ese umbral, con su consciencia en Bhava Mukha. Alguien pregunto qué significa eso que cantamos, “Om Ramakrishna Sat Chit Ananda”. Es muy buena pregunta. Por un lado esta lo eterno, Sri
Ramakrishna en el estado de samadhi y en su consciencia, al otro momento, está del lado del
juego divino, cantando o diciendo que le duele el brazo, en las manifestaciones, y al mismo tiempo otra vez vuelve a samadhi, entrando en el estado absoluto. 

“El bendito gurú Sri Ramakrishna es la morada del infinito conocimiento, dicha y la esencia de Brahman, el bendito gurú Sri Ramakrishna es el mejor amador, conocedor, renunciante y la personificación divina”.

(*) del libro “Om, Ramakrishna, Vedanta, Gita” Swami Pareshananda, p. 118. Poema:

“Sri Ramakrishna está en Samadhi,
para regalarnos el amor de su Madre Divina,
para afirmar la verdad del Dios Divino,
para concretar la cumbre de toda religión,
para revelar la gloria de la humanidad,
para sublimar la conciencia del ser humano,
para definir la identidad de Brahman-Shakti,
para estar en el umbral de Nitya y Lila,
para otorgarnos toda Su gracia y amor.
Sri Ramakrishna está en Samadhi.”

(**) del libro “Om, Ramakrishna, Vedanta, Gita” Swami Pareshananda, p. 90. Poema:

“Ramakrishna eres Tú Kali,
La energía infinita omnipotente,
Bondadosa, creadora, omnipresente.
La Divina Consciencia en mi interior.
Allah, Hari, Buddha, Jesús, Guru Superior.”



Transcripción y edición: Prof. María Belén Luaces

miércoles, 27 de noviembre de 2019

SEGUIR APRENDIENDO: Profesora Leonor Bakún: El filo de la Navaja(III)







EL FILO DE LA NAVAJA
Aventuras de Nárada
Capítulo III


Después de hacer estado en Kailasa y Vaikunta, Nárada sintió que había llegado el momento de salir en peregrinación por el universo y dar su ministerio espiritual. Hasta ese entonces había ayudado a la gente en calidad de ‘emisario de Hari’. Ahora, era él, por derecho propio, quien socorrería a los necesitados en el campo espiritual. 


Nárada era un verdadero devoto. ‘Al hacedor del bien nunca le llega el pesar’, promete Sri Krishna en el Gita (VI-40). El Señor no permitiría que su amado devoto cayera en la aflicción, lo protegería. 


La estrategia del Señor para rescatarlo del abismo de la degradación espiritual comenzó cuando hizo surgir a lo largo de la ruta por la cual transitaba Nárada, un reino dorado, encantador. Nárada había viajado por todo el universo pero no recordaba haber visto un lugar así. Sorprendido, decidió visitarlo. El lugar era un paraíso: altos edificios palaciegos, caminos amplios, jardines con flores multicolores, abundancia de frondosos árboles, atractivos lagos de aguas cristalinas, raras especies de pájaros y animales y mujeres y hombres plenos de vitalidad y buen humor. Todo era encantador y tentador. Desbordaba prosperidad y felicidad.


Había en la ciudad un ánimo festivo. Luego de recorrerla, Nárada decidió visitar el palacio. La princesa de ese reino elegiría esposo y los habitantes del lugar se disponían a celebrar la ceremonia Svayamvara. Tan pronto como la noticia de la llegada del divino sabio llegó a sus oídos, el rey y la reina se apresuraron a darle la bienvenida con todos los honores. El rey lavó los pies del sabio, lo adoró y pidió su bendición. Luego llamó a toda su familia y uno por uno se prosternaron a los pies de Nárada solicitando su gracia. Finalizadas las salutaciones, el rey le presentó a la princesa diciendo: “Esta es mi hija Visvamohini: pronto contraerá matrimonio. Le ruego que la bendiga y nos diga algo de su futuro.”


Nárada jamás había visto una mujer tan hermosa. Fiel a su nombre, la joven era realmente Visvamohini, el que puede seducir al mundo entero por su belleza. Cayó a sus pies encendido de amor. La joven se inclinó ante él y le tendió su mano. Cuando Nárada vio las líneas de su palma quedó anonadado: vio que el que sería su esposo se volvería inmortal: nadie podría vencerlo en la guerra y recibiría el amor, la adoración y el servicio de todos los seres del universo. Se preguntó si el esposo de Visvamohini ya tenía esas extraordinarias cualidades antes de casarse con ella o si le llegarían a causa de su casamiento con ella. La mente alucinada de Nárada apostó a la esperanza del futuro y se convenció de que quienquiera se casara con la princesa, obtendría esas benditas cualidades.


Si Nárada hubiera estado en sus cabales, habría visto con claridad que la princesa se casaría con alguien que ya tenía esas cualidades y que el Señor era el único poseedor de tales dones. Y se habría dado cuenta de que ella era un aspecto de Lakshmi, en la forma de Visvamohini. 


El encanto de la princesa lo había atraído y comenzó a pensar de qué manera podría llegar a ser su esposo. Recurrió a la astucia y no reveló la verdad acerca del futuro de la princesa. Quería así asegurarse de que lo elegiría a él como esposo. Pensó que lo que más necesitaba para lograr su objetivo era la belleza del Señor. Con ella su propósito sería logrado fácilmente. Si bien Nárada era una persona agradable, el deseo y la pasión que habían nublado su mente, le generaron una gran debilidad interior que experimentaba  ahora. La ironía de esta situación radicaba en que Nárada, quien se jactaba de haber conquistado la lujuria, se había vuelto un esclavo de ella y lo que es peor, ignoraba completamente la realidad de la situación.


Así las cosas decidió visitar a Harí para pedirle que le concediera su propia belleza.  Nárada se dirigió apresuradamente a Vaikuntha, pero el Señor se le apareció y le preguntó: “¿Dónde vas hijo mío? Se te ve muy perturbado.” Nárada cayó a sus pies y le rogó: ‘Señor, te lo ruego, concédeme tu belleza: soy tu dedicado servidor. Yo sé que Tú harás todo lo que sea beneficioso para mí.’ Harí sonrió. Con seguridad que haría todo lo que fuera beneficioso para su devoto. “Concedido”, dijo. Nárada se prosternó ante Él, quien agregó suavemente: “Cuando un paciente pide una medicina que no corresponde, el médico ¿se la suministrará o le dará la que corresponde para su recuperación?”. Pero en cuanto Nárada oyó ‘concedido’, su mente se llenó con el pensamiento de que él sería el elegido por Visvamohini y no escuchó el resto. 


La mente humana tiene una capacidad especial para justificar hasta las cosas menos justificables. Es peligroso confiar demasiado en una mente que no ha aprendido a llamar a las cosas por su nombre. Es necesario estar alerta para asegurarse de que uno no está engañandose. Una eterna vigilancia es el precio de la libertad.


La mente de Nárada se había convertido en su propio enemigo. Después de escuchar la palabra ‘concedido’ quedó satisfecho y precipitadamente regresó al lugar donde se celebraría la ceremonia ‘Svayamvara’. Ignoraba que el Señor le había suministrado ‘la medicina correcta’. La belleza que le había otorgado era... ¡la apariencia de un mono! El mono tiene una tendencia pronunciada a la lujuria. Nárada, internamente, ya se había convertido en un mono. Simplemente el Señor hizo exteriorizar ese mono. 


Tener un enemigo en nuestro propio campo es malo, pero ignorar que ese enemigo existe es mucho más grave. En la vida espiritual los obstáculos y conflictos son inevitables y para vencerlos primero debemos conocerlos. Por lo general, desconocemos cuáles son las vallas que bloquean nuestro progreso por eso es indispensable el autoexamen en la práctica espiritual. Hacerse consciente de los propios defectos es muy bueno, desembarazarse de ellos es el próximo paso. El Gurú es quien saca a la luz las dificultades de la mente del discípulo y le enseña cómo manejarlas. Y esto es lo que hizo el Señor.


Si bien el rostro de Nárada había tomado la apariencia de un simio, él no se miró al espejo. Por un lado estaba demasiado ocupado pensando en la princesa y por el otro, el Señor no quiso que se enterara de esto hasta que llegara el momento preciso. Nárada, por lo tanto, se dirigió a la ceremonia Svayamvara seguro de que era cuestión de horas lograr su propósito de poseer a la princesa.


Puede parecer extraño que un sabio como Nárada recurra al Señor para algo así. Al mismo tiempo precisamente porque lo hizo fue salvado ‘por la gracia del Señor’. Aunque el deseo sea mundano es mejor rogar a Dios para que lo cumpla que intentarlo por medios mundanos. De hecho ‘devoción con deseo’ no es condenado abiertamente por las escrituras. La devoción con deseo tiene por fin la felicidad del devoto y el medio para lograrlo es Dios.


La vasta mayoría de las personas considera imposible abandonar sus múltiples deseos. Por eso los maestros vedánticos aconsejan: ‘Dios es el rey y nosotros sus súbditos. Él es nuestro Padre, Madre, Amigo y Bienamado. El hijo del Rey pide a su padre las cosas comunes de la vida. Si queremos cumplir algún deseo mundano, vayamos a Dios con ese propósito. Es mucho mejor buscar la ayuda divina que recurrir a astucias mundanas.’ El  hombre está lleno de deseos insatisfechos. Si no se le muestra un camino para satisfacerlos, buscará otro por su propia cuenta que será más peligroso y funesto, sin duda alguna. Las escrituras indican oraciones, rituales, austeridades, mediante lo cual hasta los deseos puramente mundanos pueden ser cumplidos. Los métodos están explicados de tal manera que cuando se los sigue forzosamente se debe practicar algo de autocontrol y purificación.


Los Vedas no nos dicen: ‘tú debes hacer estos rituales para obtener gozos mundanos’. Ellos simplemente dicen: ‘si tienes un deseo particular, he aquí el método para lograrlo. Y al mismo tiempo indican que todos los deseos mundanos, se cumplan o no, es seguro que ocasionarán pesar de una manera u otra. Igual, la mayoría de la gente continúa persiguiendo fines mundanos. Llega un momento, dicen los maestros, en que ‘devoción sin deseo’ se transforma en verdadera devoción. Tarde o temprano  aprendemos que tan pronto como un deseo queda satisfecho, diez más comienzan a deslizarse en la mente. Descubrimos que los deseos quitan la paz mental, drenan nuestras energías físicas y mentales y nos mantienen siempre insatisfechos. Vemos que es realmente práctico recurrir a Dios para todas nuestras necesidades.


Nárada hizo una cosa buena. Su deseo mundano le hizo buscar la ayuda de Dios para conseguirlo. De qué manera esa actitud suya lo protegió lo veremos en el próximo capítulo.


CONTINUARÁ…