lunes, 15 de abril de 2019

SEGUIR APRENDIENDO: Lic. Sandra Carmona




La pequeñez y la grandeza.
No te contentes con la pequeñez. 
 Pero asegurate de que entiendes lo que es, así como también la razón  por la que nunca jamás podrás sentirte satisfecho con ella.
 La pequeña es es la ofrenda que te haces a ti mismo. En este mundo no hay nada que tenga valor por que es un mundo que procede de la peque ñez , de acuerdo con la creencia de que la pequeñez puede satisfacerte.
 Cuando te lanzas en-post de cualquier cosa en este mundo  creyendo que te ha de brindar paz, estas empequeñeciéndote y cegando a la grandeza.
 La pequeñez y la grandeza son las únicas alternativas de que dispones para dedicarle todos tus esfuerzos y toda tu vigilancia.  Y siempre elegirás una a  expensa de la otra.
 Sin embargo, de lo que  no te das cuenta cada vez que eliges, es de  que tu elección es tu evaluación de ti mismo. 
 Opta por la pequeñez y no tendrás paz. Cualquier cosa que ofrezcas como sustituto será de tampoco valor que te dejará insatisfecho.
Eres libre de probar cuántas quieras pero lo único que estarás haciendo es demorar tu retorno al hogar. 
 Tienes una gran responsabilidad para contigo mismo y es una responsabilidad que tienes que aprender a recordar en todo momento. 
La grandeza ya existe dentro de tī, puesto que dispones de ella. Pero debes canalizar todos tus  esfuerzos contra la pequeñez pues para proteger tu grandeza en éste mundo es preciso mantenerse alerta. Mantenerse continuamente consciente de la propia grandeza en éste mundo donde reina la pequeñez, es una tarea que los que se menosprecian a sí mismos no pueden llevarla a cabo. Sin embargo se te pide que lo hagas como un tributo a tú grandeza.  
Thakur Sri Ramakrishna  respaldará cada esfuerzo que hagas es un nombre.
 Si vas en pos de la pequeñez estarás negándote a ti mismo "Su Poder." Thakur/ Dios no está dispuesto a que su hijo se sienta satisfecho con nada que no sea la totalidad.

viernes, 12 de abril de 2019

SEGUIRAPRENDIENDO: Dr. Alejandro J. Cabrera (6/4/19)





Seguir Aprendiendo 6-4-19.         Dr. Alejandro J. Cabrera
Porqué no podemos ver y sentir a  Dios 6-3-19
Cuando decimos  ver hablamos del ojo espiritual y sentir con el corazón.  
Sri Ramakrishna decía que para poder percibir y sentir a Dios había que desarrollar un cuerpo espiritual.
Para comenzar, ésta maya de nombre y forma, esta creación en la que estamos envueltos de tiempo y espacio es una energía consciente cuya función básica es cubrir y proyectar una capa de ignorancia en la que estamos envueltos y cubiertos y que no es nada fácil de superar o trascender. Nos cubre de nuestra verdadera naturaleza espiritual y nos proyecta hacia afuera con deseos interminables a través de los cinco  sentidos.
Sri Krishna dice en el Bhagavad Guita que esta ignorancia se instala en los sentidos y en el intelecto, cual intelecto? Es la función de la mente es la que nos ayuda en la discriminación. Está alojado en el cuerpo sutil, también llamado suksma sharira en la filosofía de oriente, hace miles de años.  En occidente todavía están pensando si existe el alma. Podemos sentir esa nube que cubre nuestros sentidos e intelecto? Habitualmente no.
Pero sin duda lo que da sentido a la vida es el amor, y ese sentimiento y sensación se siente en la zona del pecho donde se aloja el corazón y corresponde a ese chacra en el cuerpo sutil.
Cuando alguien tiene la dicha de estar enamorado/enamorada, no necesita ir al médico para preguntarle que le pasa que siente algo raro en el corazón. Sabe muy bien que le pasa. El amor en su comienzo siempre es divino, amor espiritual. 
En ese estado nuestra mente espontáneamente va dentro del espacio o túnel del chacra del corazón muy cerca del intelecto, más allá y más profundo que los sentidos, por eso puede sentir espontáneamente un reflejo de ese amor divino que siempre existe en nuestro interior . Cuando estamos enamorados o sentimos amor genuino por un hijo o un nieto nos olvidamos de comer, no vemos ni oímos, nuestra mente se concentra de forma espontánea, sin esfuerzo. Si intentáramos amar a Dios, sentiríamos eso mismo en nuestro interior y mucho más fuertemente .
"En la cámara secreta del intelecto brilla como el sol tu compañero eterno", está expresado en la Joya  Suprema del Discernimiento de Sri Shankaracharya y en un poema de Swami Pareshananda; éste es el Atman, el Ser puro, que se refleja en el buddhi, intelecto. Este estado trae espontáneamente un sentimiento de claridad, comprensión y amor. 
Algunos lo logran por la profunda concentración, contemplación y meditación. Pero lo más fácil en ésta época es el camino del Amor.
Para el final un poco de romanticismo 
El hombre, la mujer,  el ser humano le dice a Dios, "lo nuestro es un amor imposible", y Dios le responde , como muchas veces dice nuestro queridísimo Swami Pareshananda Maharaj , 
"Es posible, pero llevará tiempo". 

lunes, 1 de abril de 2019

SEGUIR APRENDIENDO: Counselor Verónica Pomerane (23-3-19)





Como el ciervo almizclero de la fábula, buscamos por todo el mundo aquella
misteriosa fragancia que nos obsesiona, y que realmente surge de nosotros mismos. Andamos a los tropiezos, nos causamos grandes daños, soportamos tremendas privaciones sin fin, pero nunca miramos al lugar debido.
El tirano que esclaviza a millones de seres; el avaro que acumula miles de veces más de lo que podría necesitar; el traidor que traiciona a su mejor amigo; el criminal, el ladrón, el embustero y el adicto, todos éstos, lo que finalmente quieren es simplemente sentirse seguros, felices y en paz. Buscamos seguridad en la acumulación de bienes, por la violencia, el fraude o por
la destrucción de supuestos enemigos.
Buscamos felicidad a través de la gratificación de los sentidos, por medio de toda clase de vanidad e infatuación. Buscamos paz por medio de la embriaguez de diversas drogas. Y en todas estas actividades desplegamos una energía de proporciones heroicas. Tal es la tragedia del pecado. Es una energía trágicamente mal dirigida. Con menos esfuerzo podríamos fácilmente
haber encontrado la unión con el Atman si no hubiéramos sido mal encaminados por nuestra ignorancia.
La ignorancia -dice Patanjali crea todos los otros obstáculos a la iluminación.
Los samskaras son poderosas tendencias que nos arrastran haciéndonos reincidir en acciones pecaminosas o levantando obstáculos. Es así que los obstáculos crecen automáticamente por medio del poder del deseo, del orgullo, de la ira y el temor.
El Guita describe este proceso:
Pensando en los objetos sensorios te apegas a ellos;
Creciendo el apego te vuelves adicto;
De la adicción frustrada nace la ira,
Volviéndote iracundo confundes a la mente;
Confundiendo a la mente olvidas la lección de la experiencia;
Olvidando la experiencia pierdes la discriminación
Perdiendo la discriminación malogras el único propósito
de la vida”.
Las mentes de los aspirantes espirituales contienen obstáculos para la iluminación, pero sólo en forma de vestigios. Sus samskaras continúan trabajando por el impulso de pasados karmas, pero su poder ha disminuido notablemente y los mismos no representan peligro serio, siempre que el
aspirante se ponga en guardia contra ellos.
También los obstáculos, o al menos un grupo de ellos, pueden haber sido temporalmente vencidos por medio de virtudes y de pensamientos que tienen el poder de eclipsar la ignorancia.
Si perseveramos en cultivar tales pensamientos y virtudes, paulativamente reduciremos los obstáculos a la forma de vestigios.
Finalmente, los obstáculos pueden estar presentes en un estado de pleno desarrollo. Esta es la condición trágica y normal de toda la gente mundana común.


“Es suficiente que La Fuerza e Inteligencia de Dios se despierte en el hombre.

Y esta Inteligencia, independiente de otra forma religiosa se esforzará por encontrar la fuente misma de la existencia”.

SEGUIR APRENDIENDO: Profesora Marta Silva (23-3-19)





                     SOBRE LA SANTA MADRE Y EL AMOR
 
En general se piensa al amor como un sentimiento que une, que no ve diferencias, que da todo, que alegra, que se distiende en una sonrisa; y coincidiendo con Thakur,( quien hablaba de una variedad de amor de la más alta categoría) sólo busca el bien de la persona amada, aun si ello le produce penas y dificultades.

Dentro del Cristianismo (Epístola a los Corintios (13/4-8) vemos:
“Y si yo repartiese toda mi hacienda para dar de comer a pobres, y si entregase mi cuerpo para ser quemado, y no tengo caridad, de nada me sirve. La caridad es sufrida, es benigna; la caridad no tiene envidia, la caridad no hace sinrazón,  no se ensancha. No es injuriosa, no busca lo suyo, no se irrita, no piensa el mal. No se huelga de la injusticia, mas se huelga de la verdad. Todo lo sufre, todo lo cree, todo lo espera, todo lo soporta. La caridad nunca deja de ser”.

Según el Islamismo, el Corán expresa: “En el Nombre de Al.lah, el Clementísimo, el Misericordiosísimo”.
En la Biblia leemos: (Juan 4/8) “El que no ama no ha conocido a Dios, porque Dios es amor”.

Las enseñanzas de Vedanta dicen que la verdadera naturaleza del ser humano es idéntica a la del Ser Supremo, por ende es divina. Shankaracharya lo expresa así: “El yiva no es distinto que Brahman”.
. Así que el amor está en nuestra naturaleza. Lo que necesitamos es despertarlo, traerlo a nuestra vida, porque ya dijo Swamiyi: “El  mundo tiene necesidad de aquellos cuya vida no es otra que un amor ardiente, sin preocuparse en lo más mínimo de sí mismos”.
¿Y quién vivió esa vida de entrega por amor?:
La Santa Madre, Sri Sarada Devi.
Veamos algunas ideas acerca de lo que Ella decía del amor.
 
¿Cómo amaba la Santa Madre? 
Eso se lo explicó a un discípulo:
 Estando en Jayrambati, este joven había enfermado, y fue cuidado con tanto cariño por la Santa Madre, que muy emocionado le preguntó:
__ “Madre, ¿Siempre recibiré este cariño?” _-Y Ella le contestó:
__” Sí, hijo mío,  En mi amor no hay flujo ni reflujo”.
Su Amor, estaba allí, era permanente, continuado, siempre existente. Sri Parvati Kumar decía: “El amor fluye desde dentro”, considerando que el amor es plenitud, hace que la vida sea liviana, está completo, absorbe el odio y es la energía más cercana a la Verdad. La Verdad es amor.
¿Y cuál es la importancia que Ella daba a ese sentimiento? 
Después de la primera guerra mundial, alguien le leyó los 14 puntos propuestos a la Conferencia de Paz  por T.Woodrow Wilson, presidente de E.E.U.U. Ella escuchó y dijo:
“Lo que ellos dicen viene de sus labios, sería maravilloso si las palabras surgiesen de sus corazones”.
 
Las enseñanzas de Vedanta también manifiestan que la meta de la vida es realizar la Divinidad. Y la Madre pone condiciones para esa realización:
“Dios no puede ser realizado sin amor. Sí, un amor sincero”. Ella enfatizó este aspecto: “Dios no puede ser alcanzado sin amor y devoción”. “Tengan intenso amor por Dios. Uno debe trabajar duro. ¿Cómo se podría lograr algo sin esfuerzo? “

Nos planteamos: y si nosotros no lo amamos, ¿qué podemos hacer?: para eso están japa y otras prácticas que la Madre dice, “… eliminan la influencia de los sentidos”. Limpian las mentes y se recuerda a Dios.
 Y  no sólo habla de la necesidad de un amor sincero, sino también establece que esa realización no puede alcanzarse sin “un amor estático por Él”.  Cómo se obtiene un amor estático, Ella nos explica:
” El que ha orado al Maestro, aunque sea una vez, no tiene nada que temer. Así, orando a Él constantemente se obtiene el amor estático (Prema bhakti) a través de Su gracia”.
Sabiendo de nuestras dificultades, también aconsejó repetir el mantra miles de veces, lo que lleva a un gradual progreso espiritual.
Y dijo: “Aquel que es capaz de renunciar a todo por amor al Señor es un dios viviente. Aun los dictados del destino quedan sin efecto para quien toma refugio en Dios”. “Amor por Dios es lo esencial”.
 
Revelando Su Divinidad expresaba:” El Maestro consideraba a todas las criaturas como manifestaciones de la Divina Madre. Él me dejó para dar expresión a esa Maternidad”. Como tal se dio la culminación de su amor.

Dice sobre Ella el Rdo. Sw. Pareshanandayi Maharaj:
“ Su amor a Dios y a los seres humanos, su conocimiento, infinita compasión y simpatía hacia todos, la convierten en una imagen viviente de esa Divina Maternidad. Ella, Sri Sarada Devi, es nuestra Madre”.(1)



Sw. Pareshananda, "Ramakrishna, Vivekananda, Vedanta".

ASAMBLEA GENERAL 2019


El sábado 30 de marzo de 2019 realizamos, como todos los años, la Asamblea General Ordinaria en nuestro Centro de la ciudad de Buenos Aires. Los miembros asociados presentes eligieron autoridades y ratificaron lo actuado por la comisión directiva durante el período 2018.



jueves, 21 de marzo de 2019

SEGUIR APRENDIENDO: Counselor Verónica Pomerane (2-3-19)




Cuál es el camino más simple para adquirir desapego por los deseos, objetos y ambiciones de este mundo?
Debemos comenzar por cultivar apego a los objetos más elevados que seamos capaces de concebir: Dios mismo.
Tomemos a grandes maestros espirituales, un Cristo, un Ramakrishna o un gran santo. Estos hombres vivieron realmente sobre esta tierra en forma humana.
Es fácil llegar a amarlos, desear ser como ellos, tratar de servirlos y esparcir su mensaje modelando nuestra vida de acuendo con su ejemplo.
Por medio de este servício y este amor, nos llegará naturalmente el desapego hacia los objetos mundanos y disminuirá nuestra atracción hacia ellos.
No significa que nos volveremos indiferentes hacia nuestro prójimo o hacia nuestros propios deberes, sino que nuestro amor por otros estará incluido en nuestro amor por nuestro Ideal; nuestros sentimientos dejarán de ser exclusivos y posesivos y nuestro trabajo, realizado ahora como un servicio a ese Ideal, tendrá un nuevo significado y lo cumpliremos con mayor entusiasmo.
Por medio de la devoción a este Ideal y la meditación sobre su vida, alcanzaremos de modo gradual, primero, la compresión del espiritu dentro del hombre: y luego pasaremos del nivel del fenómeno denso al sutil o sea al nivel espiritual. Ya no admiraremos a Cristo o a Ramakrishna como seres humanos dentro del tiempo, sino que los adoraremos como Seres eternos, espirituales. Conoceremos su aspecto divino.
Debemos cultivar en nosotros, el poder de concentración y quitar los obstáculos para la Iluminación, que son la causa de todos nuestros sufrimientos.
Estos obstáculos son: ignorancia, egoísmo, apego, aversión y el deseo de aferrarse a la vida.
La ignorancia crea todos los otros obstáculos.
Austeridad, estudio y dedicación de los frutos de nuestro trabajo a Dios son pasos preliminares hacia ese poder de concentración que hace posible el estado de perfecta unión o yoga. Estos pasos preliminares tienen también otro valor importante: son los medios para quitar los obstáculos para la concentración e iluminación que existen dentro de nuestra mente.
La palabra 'obstáculo' es digna de atención dado que la interpretación Hindú difiere de la Cristiana.
Cuando un Cristiano habla de pecado' se refiere, por lo general, a un acto de desobediencia o ingratitud hacia Dios.
Por 'Dios' él quiere significar Dios el Padre, la Realidad tal como aparece dentro de tiempo y espacio. Es el aspecto de Origen y Creador del universo, a quién los hindúes llaman Ishwara.
Cuando Patanjali habla de 'obstáculo' se refiere más bien al polvo de ignorancia que se levanta, oscureciendo la luz del Atman en nuestro interior.
Es decir, el pensamiento Cristiano pone énfasis en la ofensa contra Ishwara, quién no es otro que nosotros mismos-, mientras que el pensamiento hindú pone énfasis en la ofensa contra nuestra propia naturaleza, que es el Atman.
Descendemos a la más baja condición del egoismo identificándonos con nuestras propias debilidades y sintiendo que no tenemos escapatoria. Nos revolcamos en el lodo de la culpa, olvidando nuestra divina naturaleza y nuestro deber de luchar hacia el auto-conocimiento.
Patanjali nos insta:


“ No permanezcas bajo los obstáculos y te lamentes a ti mismo, ponte a trabajar para quitarlos”.

SEGUIR APRENDIENDO: Lic. Noemi Villacorta




LA MORDIDA DEL CAMELLO

Había una vez, a menos de mil millas de aquí, un niño que para su corta edad, creía yo, tenía gran experiencia en el cuidado de sus ovejas. Sus piernas eran delgadas, pero fuertes; los pies, sin calzar, estaban endurecidos, sin duda alguna, por el trabajo; y en su mirada había más luz que la del oro reflejado en las arenas del desierto, cuando, al descender, el sol avisa a los hombres la proximidad de la noche.

Yadir se llamaba el niño. Y siempre, en el atardecer, bajaba de las montañas con sus animales hasta su pequeña casa; la jornada había sido ardua para él: había buscado el pasto para sus ovejas y, en cambio, en su alforja de lana no había sino un poco de pan el necesario para no sufrir hambre ni más agua que la esencial para refrescar los labios. Una noche, en una reunión de camelleros, Yadir escuchó que el hombre que lleva a Dios en su corazón estaba "mordido de camello", y que esa mordedura no cicatrizaba nunca: al principio era dolorosa, después dulce y, al final de la vida, mientras el cuerpo quedaba abandonado en la tierra, viajaba la esencia del hombre a fundirse en las estrellas. Yadir soñó esa noche cien camellos que lo perseguían.

Pasó mucho tiempo, y un atardecer, intuitivamente, Yadir se arrodilló y besó las arenas. De sus labios brotaron palabras fieles, y su rostro de adolescente, como una brújula marina, encontró el oriente. La mordida de camello estaba en su corazón.

A partir de aquel día, Yadir aprendió muchas cosas con particular precisión. Cuando el viento soplaba tenuemente, susurraba cuentos a su oído; al ser removidas por el aire, las arenas le enseñaban extrañas geometrías; el ondulante carrizo le otorgó la música; y.... en un rojo atardecer, un fuerte viento elevó las arenas, haciéndolas girar con sorpresivos movimientos: Yadir aprendió la danza. Su corazón sangraba cada día más.

Cuando Yadir abandonó el desierto, el sol ya no tenía horizonte; un débil reflejo dorado lo alumbró por poco tiempo, la oscuridad lo acarició toda la noche, y en el luminoso amanecer, ante sus ojos asombrados apareció la ciudad, cuyas espejeantes cúpulas llenaron sus pupilas de reflejos. Yadir sintió miedo, pero el viento que le cantaba levemente fortificó su espíritu, los altos y esbeltos minaretes suavizaron el golpeteo de su corazón, y entró a la bulliciosa ciudad con asom-brados ojos.

Aquel cambio de vida fue trascendental para Yadir. Pronto encontró trabajo como teñidor de lana, y poco después aprendió el arte de tejer alfombras. El principio fue duro: sus manos no eran tan hábiles como las de sus compañeros, pero sus ojos, acostumbrados a ver el horizonte del desierto, veían más allá en los complicados diseños, en los geométricos mensajes de las alfombras. Yadir tejió una para él y aquella noche al terminarla, un viejo maestro alfombrero le regaló una rosa blanca y extraña.

A partir de esa noche memorable, la vida de Yadir fue muy intensa; cuidó y respetó su cuerpo, modeló el barro, sometió el cobre, escribió con hermosos rasgos, manejó el sable, diseñó jardines, y una vez, sus ojos se fundieron en la luz de unos ojos femeninos.... Yadir conoció el amor.

Yadir formó un hogar que duró muchos y felices años, hasta que un día, El que crea todos los diseños decidió que Yadir quedara solo. Yadir aprendió a llorar.

El siguiente amanecer extrañó las rodillas de Yadir hundiendo las arenas: su rostro no quiso buscar el oriente y sus labios olvidaron las palabras fieles.

Abandonó la luz de las mezquitas y frecuentó oscuros lugares; sus piernas acos-tumbradas a la danza olvidaron el ritmo: el tambor de su corazón no las impulsaba. Abandonó también la habilidad de sus manos; su aliento no recorrió el interior de las cañas; y una noche suplicó al ángel de la muerte que apurara su paso. Cuando los dedos del sol acariciaron su rostro esa mañana, sobre su alfombra había una blanca y extraña rosa. Yadir recordó al Disipador de Todas las Dificultades y sintió sangrar de nuevo su corazón.

Curiosamente, los vecinos de Yadir y quienes lo conocían pensaban que era un buen hombre, como todos los buenos hombres de la tierra; sólo unos cuantos se acercaban con humildad a escuchar sus bellas pláticas en la casa de té que frecuentaba. Les hablaba del viento y la lluvia, les contaba historias de viejos tejedores de alfombras y ancianos jardineros de rosas blancas, les describía las dunas del desierto y les hablaba del sol y las palmeras. Algunas personas temían verlo de frente; unos pocos lo miravan a los ojos, pero entre ellos ninguno todavía resistía la luz de su mirada; no faltó quien dijera que tenía extraños poderes.

Cuando el viejo Yadir murió, los vecinos quedaron muy sorprendidos al ver salir, por una de las ventanas de la casa, un hermoso camello que, volando, se perdió en el infinito.

SEGUIR APRENDIENDO: Profesora Marta Silva (9-3-19)




SRI  SARADA DEVI,  LA SANTA MADRE
 
 
Una parábola budista cuenta acerca de un hombre que  tenía cuatro esposas y estaba por morir. Fue en la Antigua India. Sintiéndose muy solo las llamó para que lo acompañaran después de la muerte. Tres de ellas, que no aceptaron, representaban el cuerpo, la fortuna y las relaciones con parientes. La cuarta esposa sí aceptó. Ella era la mente insatisfecha llena de deseos que ha motivado el karma. ¡Cuánto apego! Por eso la Santa Madre decía:

“La felicidad del  mundo es transitoria. Cuanto menos  se apegue al mundo más disfrutará de paz mental”. Ella, que mantuvo vínculos con su familia toda su vida, también tuvo apegos. ¿Cómo se entiende esto dada su grandeza espiritual? 
Por un lado hay un valor moral. La Madre no era responsable de esos parientes, pero los sirvió con amor, calma y espíritu de perdón; por otro lado no hubo separación entre su vida doméstica y la vida espiritual. Porque ”Ella elevó sus acciones más comunes a la cúspide del más elevado ideal de ética espiritual” (1)
Epicteto, en el siglo I, decía:
”No olvides que eres un actor en una obra, corta o larga, cuyo autor te ha confiado un papel determinado, y bien sea el papel de mendigo, de príncipe, de cojo o de simple particular, procura realizarlo lo mejor posible. Porque si ciertamente no depende de ti escoger el papel a representar, sí depende el representarlo debidamente”. Y Ella así lo hizo en todos los órdenes.
Sarada Devi había dedicado su vida a servir al Maestro. Luego, cuando Él ya no estaba, su mente pura se mantuvo en un alto plano espiritual. Sin deseos ya no tenía propósito para vivir. Pero llegó un envío de Thakur: Radhú, su sobrinita. La Madre misma decía: “¡Cómo me ha enredado el Maestro por medio de Radhú!"
Un discípulo le preguntó: “¿Madre, por qué tienes tanto apego? Día y noche pendiente de Radhú, como una persona enredada en la mundanalidad?” Ella contestó:
 “Has de saber que la mente de los que meditan intensamente en la más alta Realidad, se torna pura y sutil, por lo tanto, todo lo que ellos piensan con esa mente lo piensan con gran intensidad. Para los demás parece apego”.
La mente pura tiene ese poder de apegarse y desapegarse. Cuando murió el hijito de su sobrina Makú, Ella lloró intensamente; estaba desconsolada. Pero cuando llegó la hora del culto vespertino cumplió perfectamente con él, pasando del extremo dolor al estado de calma.
En general, si se cultivan los apegos crecen en intensidad, y se les hace difícil desapegarse a las personas de mentalidad común.

Actuando como una mujer indigente y sometida a grandes austeridades,"... enseñó- dice Sw. Premananda- a las mujeres hogareñas ( y a todo el mundo) cuáles son sus deberes, demostrando infinita paciencia, ilimitada misericordia y total ausencia de egoísmo".
     .
El principal tema de su enseñanza era el sendero de la devoción Decía:
·        ”Como las nubes son dispersadas por el viento, así la sed por los placeres materiales se dispersarán con la pronunciación del nombre del Señor”.
·        “No hay mayor tesoro que el contentamiento y ninguna virtud igual a la fortaleza.
·        Siempre destacó acerca de la entrega al Señor, “porque si un hombre se entrega a Él, Él hará todo por este hombre”.
·        “Abandonen el revoltijo filosófico, las discusiones áridas. ¿Quién puede conocer a Dios por el razonamiento?"
·        “La vida doméstica de la Sta. Madre, en la que vemos manifestado el amor materno en su forma más pura, se convierte en una parte integrante de su misión”(2)
 
Entrega, recuerdo constante de Dios, paciencia, misericordia, fortaleza, ausencia de egoísmo, trabajar duro, saber esperar la Gracia de Dios.
Nosotros, que también somos personas enredadas en problemas domésticos, podemos tomar su vida como un ejemplo de cómo vivir en el mundo sin ser del mundo.
 “Ahora, dijo Sw. Subodhananda, Ella reside en el corazón de cada uno de sus hijos e hijas y de todos los devotos”.
 Y Sw. Ramakrishnananda le cantó versos del Chandi:
 
                 ¡Oh Madre! Tú siempre salvas a aquel
                 sacudido por la miseria y el dolor,
                 que en Ti refugio busca.
                 Eres Tú quien pones fin al dolor de todos.
                 ¡Oh, salutaciones a Ti, Divino Poder!

SEGUIR APRENDIENDO: Counselor Veronica Pomerane (16-3-19)



Adhar un gran devoto de Sri Ramakrishna, preparó una fiesta para el Maestro, a la que habían asistido varios magistrados desconocidos que querían ver al Maestro.
Entre ellos Bankim Chandra Chatteryi, figura literaria bengalí.
MAESTRO (a Bankim): "Tengo entendido que es Ud, un gran pandit  y que ha escrito muchos libros. Dígame, por favor, lo que piensa de los deberes del hombre. ¿Qué le acompañará después de la muerte? Ud. cree en el más allá".
BANKIM: "¿El más allá? ¿Qué es eso?"
MAESTRO: "Cuando un hombre muere después de alcanzar el Conocimiento, no tiene que ir a otro plano de existencia; no vuelve a nacer. Pero mientras no haya alcanzado el Conocimiento, hasta tanto no haya realizado a Dios, debe volver a la vida de esta tierra; no puede escapar.
Para tal persona el más allá existe. Un hombre es liberado después de alcanzar el Conocimiento, después de realizar a Dios. Para él no hay más regreso a la tierra. Si se siembra un grano de arroz hervido, no germinará.
Del mismo modo si el hombre está hervido por el fuego del Conocimiento, ya no puede tomar parte en el juego de la creación; no puede llevar una vida mundana porque no tiene apego a 'mujer y oro".
¿Qué ganará Ud. sembrando arroz hervido?"
BANKIM (sonriendo): Señor, tampoco la maleza tiene la utilidad de un árbol”.
MAESTRO: "Aquél que ha realizado a Dios, ha obtenido el fruto de la Inmortalidad. Está libre del renacimiento, y no nace en ninguna parte en la tierra, en el mundo solar o en el mundo lunar.
Ud. es un pandit; no ha leído logica?
Supongamos que Ud. dice que un hombre es tan terrible como un tigre. ¡Eso no significa que él tiene cola y la cara de un tigre! (Todos ríen.)
"Dije lo mismo a Keshab. El me preguntó: Señor, hay un más allá? Yo no me comprometí en ningún sentido.
Dije que los alfareros ponen sus cántaros al sol para hornear. Entre ellos los hay horneados y blandos. Algunas veces el ganado los pisotea. Cuando son los cántaros cocidos los que se rompen, los alfareros los tiran; pero cuando los blandos son los que se rompieron los apartan. Los mezclan con agua y ponen la arcilla en la rueda y hacen nuevos cántaros. No tiran los cántaros sin cocer.

Por eso dije a Keshab: 'El Alfarero no te dejará ir mientras estés crudo. Te pondrá en la rueda del mundo hasta tanto no hayas alcanzado el Conocimiento; hasta que no Lo hayas realizado a Él. No te permitirá irte. Tendrás que volver a la tierra una y otra vez: no hay escapatoria.
Serás liberado sólo cuando realices a Dios. Sólo entonces el Alfarero te dejará ir. Porque entonces no servirás para ningún propósito en este mundo de maia.El gñani ha ido más allá de maia. ¿Qué va a hacer en este mundo de maia?
"Pero Dios conserva algunos gñanis en el mundo de maia para enseñar a los hombres. Para enseñar a otros, el gñani vive en el mundo con la ayuda de vidiamaia. Es Dios Mismo quien conserva al gñani en el mundo para Su trabajo. Tales fueron los casos de Shukadeva y Shankaracharia.