jueves, 13 de agosto de 2020

SEGUIR APRENDIENDO: Profesora Ana Maria Menghini: SWAMI VIVEKANANDA (8-8-2020)

 

Vida y obra de Swami Vivekananda


11.- La maravillosa canción del Señor (I)

“En ese tiempo estaba acostumbrado a leer el Gita y ciertos pensamientos contenidos en él me latían en el cerebro durante días y noches", - así habló el Swami Vivekananda a sus seguidores refiriéndose a los días de su juventud. El Gita es el primer evangelio del hinduismo. Es el espíritu, el todo en todo, de las experiencias hindúes del alma. Es la enunciación, en el escenario más dramático e inspirador, de los ideales de la filosofía del Vedanta, el fin de toda sabiduría. Este maravilloso libro ha sido traducido a varios idiomas y versificado del sánscrito al inglés por Sir Edwin Arnold en The Celestial Song.  Naren leyó el Gita. Capítulo tras capítulo se fueron grabando en su alma; la impresión fue indeleble. Es el libro de oraciones del hinduismo, especialmente en este tiempo moderno, y si eso es así, se debe a la interpretación que le da Swami Vivekananda.

¡Emocionante, y cuán rico en significados, es el Bhagavad-Gita, o La Canción del Señor! Es parte de la epopeya india, el Mahabharata, donde se cuenta, en sublimes trazos, la historia de ese temprano hinduismo, cuando la civilización aria estaba en su apogeo y cuando los cinco hermanos Pandava lucharon contra cien primos injustos por su parte legítima del reino. La prisa de la batalla, el ruido de las armas, de los carros veloces, las grandes asambleas de hombres armados, el flujo de intensas pasiones son las notas iniciales del Gita. Las flechas vuelan, flechas poderosas, hechas intensamente poderosas por la bendición y la fuerza de las oraciones encantadas. Enormes misiles zumban a través de la atmósfera, mensajeros seguros de muerte y destrucción total. La batalla se extiende, los escuadrones luchan unos contra otros y el combate continúa durante largos y agotadores días. Los heroicos reyes cabalgaban en medio del campo de batalla de Kurukshetra, esperando a sus enemigos reales.

A través de la amplia avenida de hombres contendientes, uno ve un gran carro, tirado por veloces y enérgicos corceles vestidos con armaduras. Dentro del carro está sentado el héroe Arjuna y ante él, Sri Krishna Vasudeva, el Divino Auriga. Tanto el héroe como el auriga son de la raza real, y ambos están ceñidos, vestidos y con turbante como los reyes de los hombres. En la mano de Arjuna, el príncipe de todos los arqueros, está el pesado arco Gandiva, y el carcaj de poderosas flechas cuelga a su lado. Él es el gigante y el héroe, sin embargo, uno no puede dejar de percibir la tristeza, casi el miedo, que se oculta en su semblante. El carro ha sido conducido al centro del campo de batalla. El Auriga está ansioso por empujar los corceles a la refriega. Pero Arjuna se ha caído al suelo del carro, dejando caer su poderoso arco. El carcaj de las flechas yace inactivo. La depresión extrema lo ha vencido y él le da rienda suelta.  Se muestra afligido, en expresiones apasionadas. El Auriga se sorprende. Se dirige al héroe en términos fuertes, pidiéndole que no ceda ante la debilidad no aria. Y Arjuna responde que no es la debilidad lo que lo ha alcanzado. Ha caído presa de la idea de que está en la batalla, armado contra todos sus amigos de infancia y juventud, sus familiares y muchos de sus maestros de antaño. Entonces el Auriga se transfigura. Sobre su rostro, el resplandor de una gran iluminación. El momento es tenso. Arjuna mira el semblante del Auriga. Ha olvidado su dolor. El rostro de Sri Krishna está tan deslumbrante de luz espiritual que Arjuna olvida todo, los corceles, los carros, el rugido de la batalla, y su alma se comunica con el alma divina de la Encarnación del Señor.

Leer el Gita es cuestión de horas. Comprender el Gita es un trabajo de repetidas vidas. Pero las palabras no son simples palabras para Arjuna; son iluminación para él. El esfuerzo de toda una vida se intensifica en un momento. Destella sobre Arjuna, mientras los relámpagos cruzan el cielo, la iluminación que proviene del Bhagavad-Gita. Luego entra en la batalla con intensidad de propósito: luchó, mató, conquistó; pero, sin embargo, se dio cuenta de que ni luchaba, ni mataba, ni vencía a nadie, porque Sri Krishna le había dicho:

Si el rojo asesino piensa que mata, 

o si el asesinado cree que es asesinado, 

no conocen bien las formas sutiles. 

Me quedo y paso y vuelvo a girar.


Nunca nace el Espíritu; el Espíritu nunca dejará de ser.

Nunca fue el tiempo. Fin y principio son sueños.

Sin nacimiento, inmortal e inmutable, el Espíritu permanece para siempre.

La muerte no lo ha tocado en absoluto, aunque la casa parece muerta.


¡Con qué visión del alma fue distinguido Arjuna! Se dio cuenta de que el alma no podía ser destruida por el fuego, ni secada por el viento, ni mojada por el agua, ni perforada por la espada. Toda ilusión se había extinguido para él. Vio al Ser interior como ese mismo Ser Divino, encarnado como el Señor, en la personalidad de su Auriga.

[…]


 Naren en su juventud se volvió muy devoto del Gita. Lo amaba con un gran amor, como uno ama a un amigo íntimo. Para él era un tesoro invaluable y la esencia de todas las Escrituras, el núcleo de la verdad espiritual. Lo amaba porque era un documento que había sido escrito en el silencio del alma, incluso en medio del gran tumulto de un campo de batalla. Para Naren era el llamado a descansar firmemente en la conciencia de que el alma es indestructible e inmutable en un mundo de destrucción y cambio, y que brillando como un verdadero consuelo en medio del terror de la vida está la Presencia que siempre proclama: “Aquellos que vienen a Mí, cruzan el río de la vida ".



miércoles, 12 de agosto de 2020

DONACIÓN AL HOSPITAL DE MALVINAS ARGENTINAS

Compartimos la carta de agradecimiento de la Dra . Elisa Duro, Jefa del Servicio de Neonatología del Hospital Materno Infantil “María Eva Duarte de Perón” de Malvinas Argentinas, por la donación realizada por el Ramakrishna Ashrama Argentina de una la Bomba extractora de leche materna para ser utilizada por las madres de bebés internados en la unidad de Neonatología.




domingo, 9 de agosto de 2020

SEGUIR APRENDIENDO: Profesora Leonor Bakún: (8-8-20): Una dulce compañía

 


Una dulce compañía

Sri Ramakrishna dice: “Hay una clase de hombres que son como la ostra de la leyenda. La ostra deja su lecho en el fondo del mar y sube a la superficie para recibir una gota de agua de lluvia cuando la estrella Svati está en el ascendente. Se deja flotar en la superficie del mar con sus valvas bien abiertas, hasta que logra atrapar una gota de agua de lluvia, y entonces se sumerge y desciende hasta el fondo, donde se queda hasta lograr de la gota de agua una maravillosa perla.” Swamiji era como la ostra de la leyenda.

En Estados Unidos había dicho que, aquellos estudiantes que estuviesen dispuestos a dejar de lado sus intereses y a viajar 500 kilómetros para dedicarse al estudio de Vedanta, serían los que él reconocería como discípulos. Suponía que serían pocos los que lo harían. Una de las estudiantes tenía un chalet en Thousand Island Park, la isla mayor del río St. Lawrence, y se lo ofreció para que se reuniera con todos los estudiantes que fuera posible acomodar en el lugar. Este plan atrajo al Swami y así lo hizo. Un discípulo escribió: en este escenario encantado “olvidando el mundo y por el mundo olvidados” permanecimos siete venturosas semanas con nuestro bienamado Maestro, escuchando y bebiendo sus palabras de inspiración. Inmediatamente después de la cena acudíamos a la galería superior y esperábamos su  llegada. No teníamos que esperar mucho. Apenas nos congregábamos, abría la puerta de la habitación y con paso tranquilo se dirigía a su asiento. Casi siempre se quedaba con nosotros cerca de dos horas y, a veces, mucho más. Una hermosa noche de plenilunio nos habló hasta que la luna desapareció en el horizonte, al parecer tan inconsciente del transcurso del tiempo como nosotros. Con frecuencia el Swami parecía no estar totalmente consciente de nuestra presencia. Entonces, nosotros casi conteníamos nuestra respiración por temor a perturbar el fluir de sus pensamientos. Luego, se levantaba de su asiento y recorría ida y vuelta los estrechos límites de la galería mientras volcaba un torrente de divina elocuencia. Nunca fue más dulce, más cálido que durante esas horas. Muy semejante debió ser el modo en que su Maestro enseñaba a sus discípulos, dejando que escucharan simplemente lo que emanaba de su propio ser. A la tarde hacíamos largos paseos y el Swami, de la manera más sencilla, encontraba “libros en las corrientes cristalinas, sermones en las piedras y a Dios en todo” y al mismo tiempo era alegre y pleno de humor.

De eso se trata. De la dulce compañía. Por eso no puedo más que expresar agradecimiento por la bendición y el privilegio que tenemos, en estos difíciles momentos, de estar acompañados por los Swamis, que participan en nuestros encuentros y nos dan clases.

Swamiji predicaba que el carácter y únicamente el carácter es el poder que hace que una influencia religiosa perdure. Es el carácter lo que confiere fuerza a una verdad; el amor lo que le comunica eficacia, la concentración detrás de una palabra lo que le da su fuerza y constituye todo su poder. Una simple palabra pronunciada por una mente en la cual las palabras son el fruto del pensamiento, tiene un efecto inmediato, mientras que la misma palabra, si proviene de una mente inconsistente, pasa desapercibida. Por eso es importante no perder palabra cuando un ser santo habla.

Swami Vivekananda tenía gran reverencia por la palabra de la Madre. Cuando su discípula, Margaret Noble, posteriormente Sister Nivedita llegó a la India, expresó el deseo de conocer a la Santa Madre. En ese tiempo ella no sabía bengalí y la Madre no sabía inglés. Por lo tanto Swami Vivekananda envió a Swami Swarupananda con ella para que actuara de intérprete. La Madre recibió a Nivedita con toda cordialidad y cuando se postró a sus pies permitió que le tocara sus pies. La Madre puso sus dos manos sobre la cabeza de Nivedita en señal de bendición.

La Madre le preguntó el nombre y el Swami respondió Miss Margaret Elizabeth Noble. La Madre dijo que era un nombre muy largo, que no podía repetirlo y que la llamaría Koky (nena) y le preguntó: ¿Te parece bien?

Al saberlo Swami Vivekananda corrió a ver a Swami Brahmananda y le dijo: “¡Qué peso me he quitado del corazón! ¡Y de mi mente también! ¿Qué hubiera sucedido si la Madre rechazaba a Nivedita? Ella la ha aceptado como a su propia hija.”

Nivedita aprendió rápidamente el bengalí y comenzó a visitar a la Madre más a menudo conversando con ella sin ayuda de terceros. La Madre se sentía dichosa por esto. 

Thakur, hablando de Sri Sarada Devi, le dice a Golap Ma, quien estuvo, como una sombra, al lado de la Santa Madre hasta el último momento: “Tú sabes muy bien que nosotros somos dos aspectos de lo Único.”

SEGUIR APRENDIENDO: Counselor Veronica Pomerane: Religión Práctica

 




Religión Práctica

Swami Prabhavananda


"Benditos sean los puros de corazón, porque ellos verán a Dios”.

Y sus discípulos, que tenían sed por la verdad del Señor,

sabían que su maestro les podía enseñar como satisfacer esa sed. 

Cristo, Buda y Krishna enseñaron que Dios se puede conocer y que

la perfección no se alcanza solamente después de la muerte.

Si vamos directamente a los fundadores de cualquier religión

encontraremos una verdad inculcada: 

¡Realiza a Dios, aqui y ahora! 

Los Upanishads manifiestan: 

"Bendito sea aquel que realiza a Dios en esta vida. Sino, su calamidad será muy grande".
Y Cristo dijo: 

"Busca primero el reino de Dios...". 

El gran obstáculo en el sendero de la realización, es la pereza de la humanidad y

la falta de entusiasmo, Buda llamó a tal flojera el pecado más grande. 

Cristo expresó la misma idea cuando dijo: 

"Ninguno que poniendo su mano en el arado, mira atrás, es apto para el reino de Dios".
"¿Pero, qué es Dios? ¿Cómo debo pensar en él?"
Estas son las primeras preguntas que se le ocurren a un aspirante espiritual,
que lee en las escrituras que Dios es indefinible, inexpresable, más allá de todo pensamiento.
Aún así, los grandes maestros del mundo dicen que Dios es realizable
en esta misma vida. También, Dios ha sido definido de muchas maneras por teólogos y videntes.
Antes de conocer algo de Dios por experiencia propia, hay discusiones,
argumentos y discordia, declaramos que Dios tiene que ser esto y no aquello.
Cuando empezamos a probar la dulzura de Dios nos quedamos mudos.
También los sabios que han estado sumergidos en la Conciencia de Dios
tratan de expresar sus experiencias de varias maneras. Señalan que Dios puede
aparecer como personal o impersonal, con o sin atributos, con o sin forma.
Todas las contradicciones se disuelven en Dios. 

Citaremos a Sri Ramakrishna: 

"Dios es infinito, e infinitas son sus expresiones. Aquel que vive continuamente
en la Conciencia de Dios, y solo en Él, lo conoce en su verdadero aspecto.
Conoce sus expresiones infinitas y todos sus aspectos".
Hay muchos métodos por los que se puede alcanzar la perfección en Dios.
Distintas maneras son apropiadas para diferentes temperamentos.
En la literatura religiosa de los hindúes, hay cuatro senderos principales para
alcanzar a Dios, conocidos como yogas.
En karma yoga, el sendero de trabajo desinteresado, cada acción se ofrece
a Dios como sacramento. Ofreciéndo los frutos de cada acción a Dios, uno
gradualmente adquiere desapego y va más allá de la acción y de la inacción y,
al mismo tiempo, queda inmerso en la acción.
Jnana yoga es el sendero del discernimiento. Analizando y rechazando todo
fenómeno transitorio, por fin, se percibe la Realidad o Divinidad en su aspecto
impersonal. Es un sendero difícil, inapropiado para la mayoría de los aspirantes espirituales.
Bhakti yoga es el sendero de la devoción. Por medio de la cultivación del amor i
ntenso por Dios como un Ser personal, el adorador funde su ego en su Ideal.
En este sendero, Dios es frecuentemente adorado como encarnación (
Cristo, Buda o Krishna, etc.). 

La mayoría de los creyentes del mundo son bhakti yoguis.
Raya Yoga es el sendero de meditación formal. Es el método de concentrar la mente sobre la realidad hasta que se alcance una absorción total. Este sendero se sigue casi en exclusiva, por aquellos que viven vidas contemplativas predominantemente. Sin embargo, en cierto sentido, se puede decir que raya yoga combina los otros tres senderos, ya que la meditación está
implicada en la acción dedicada a Dios, adoración, discernimiento y concentración sobre el ideal predilecto de Dios. Aunque una vida espiritual quiere una combinación armoniosa de los cuatro yogas normalmente uno u otro predomina, dependiendo del temperamento del aspirante espiritual. Todos los yogas conducen a la misma experiencia de unión con Dios.
Aunque en las enseñanzas de Cristo hay sugerencias de los cuatro senderos, Jesús enfatizó el sendero de la devoción, que se considera la manera más fácil y más natural para realizar a Dios. ¿Por qué? Porque en cada corazón humano existe el deseo de amar y de ser amado.

miércoles, 5 de agosto de 2020

SRI RAMAKRISHNANJALI N° 1

Presentamos el primer número de Sri Ramakrishnanjali (Ofrenda lírica a Ramakrishna) Tonaditas junto a sus links de audios de recitaciones y cantos. Para ver ingresen en el siguiente enlace:
https://issuu.com/pareshanandas…/…/ramakrishnanjali_1_5_8_20


sábado, 1 de agosto de 2020

REVISTA CHARAIVETI N° 2

Les compartimos la segunda edición del ejemplar de la revista bimestral "Charaiveti", realizada por el Ramakrishna Ashrama Argentina.


https://drive.google.com/file/d/1B3zS76bVPJKuxcwS5rpM3T56B-440LYy/view?usp=sharing

lunes, 27 de julio de 2020

SEGUIR APRENDIENDO: Profesora Ana Maria Menghini: SWAMI VIVEKANANDA(26.7.20)




Vida y obra de Swami Vivekananda

10.- Su pureza de carácter

Debajo de la superficie consciente de la mente de Naren estaban las corrientes rápidas de realidades más profundas. Había períodos de estrés y dudas y una ruptura con muchos sueños preciados y muchas creencias tempranas. Pero más profundo que todo fue lo que lo preservó en todo momento: el carácter. No es solo la experiencia lo que hace al carácter. Innatamente puede haber una percepción moral elevada, que funciona como un instinto indomable de rectitud y empuja a la personalidad a través de pruebas, tribulaciones y tentaciones, y a las responsabilidades hacia la rebeldía, hacia el refugio seguro de una visión establecida, donde la moralidad es siempre un proceso inconsciente, donde no hay lucha y donde la santidad es instinto. Instintivamente, algunos ven lo correcto o lo incorrecto de las circunstancias. Siguen el instinto. Más tarde llegan a comprender el "porqué". Así fue con Naren. Fue la tendencia completa de un carácter completo lo que lo convirtió en lo que era. De lo contrario, se habría convertido en un intelecto brillante, pero no en el maestro espiritual de los hombres. Y su carácter, purificado como estaba, se convirtió en el soporte de su intelecto, espiritualizándolo. También se convirtió en la demostración infalible de su enseñanza.
El elemento principal de su carácter era la pureza. Era inexorable en su visión del ideal a este respecto. En la época de su juventud, un muchacho a menudo está abierto a muchas influencias de carácter dudoso. Las oportunidades para aventuras cuestionables son muchas, pero la madre de Naren hizo de su comprensión del bien una cuestión de lealtad personal hacia sí misma y hacia la familia. Por lo tanto, algo siempre "lo detenía", como él mismo comentó más tarde. Aunque era un niño en el centro de su corazón, deleitándose con todo lo que provocaba el espíritu de hombría, se mantuvo como uno de otro mundo cuando se le sugirió que debía seguir caminos tortuosos. Uno que había pasado su juventud sin cuidados en cuanto a los valores de la vida moral y que, más tarde, se convirtió en discípulo del Swami 'Vivekananda, habló del joven Naren a la luz de la pureza. Lo reconocía como una llama de espiritualidad. Aunque frecuentemente se burlaba de su compañero de la universidad como demasiado puritano, dijo que había momentos en que se sentía deprimido, más allá de las palabras, en presencia de Naren. Parecía ver su propia deficiencia a este respecto en el sentido más feroz y en toda su realidad degradante. Dijo de Naren que la espiritualidad irradiaba literalmente de él con un influjo abrumador. No estaba solo en esto. Los otros amigos de Naren percibían el mismo resplandor de pureza en él. A lo largo de la vida, esta virtud continuó siendo el impulso rector de su carrera. Él vio todos los ideales y todas las visiones del alma y de Dios a través de este instinto. Era el trasfondo de todos sus pensamientos y sentimientos. Se había acostumbrado a llamar, y literalmente consideraba a cada mujer, como todos los monjes, como "MADRE".
Fue esta pureza la que brilló sobre él como la atmósfera religiosa sobre un santo; y él siempre había considerado e hizo de esto una virtud cardinal. Cuando llegó a conocer los principios de la filosofía Vedanta, creyó que sin castidad o, mejor dicho, sin pureza, la vida espiritual era imposible. Para él, en su hombría, la pureza no era un estado de resistencia al mal, sino una abrumadora pasión por el bien en todos y cada uno de sus aspectos. Era una fuerza espiritual ardiente, radiante. Se relacionaba con todas las formas de vida. Se convirtió en la nota clave de su mensaje. Superó para él sus definiciones especiales, desarrollándose mucho más allá de la idea de sexo en la visión real de la Divinidad y la Verdad. Se dio cuenta, instintivamente, de la gran enseñanza de Jesús, el Cristo: "¡Bienaventurados los puros de corazón, porque ellos verán a Dios!" Sí, él lo sabía; sí, él sabía que solo ellos, solo los de corazón puro eran los que veían a Dios.
El espíritu de masculinidad era algo más vasto, más alto, más profundo. Recorrió todas las experiencias de su juventud. Uno se vuelve consciente de él como un poder. No era debilidad; sino fuerza, fuerza, GRAN FUERZA. Era Brahmacharya, que era su ideal de estudiante. Brahmacharya es un trabajo intelectual duro y árido regido por una gran pureza personal. Esta es la etapa de preparación en mente y corazón para la Visión que vendrá, como dicen las Escrituras, a aquellos que llevan esa vida.
El chico Naren, se había convertido en un brahmachari en espíritu. Tenía un propósito inequívoco en lo que respecta a la intención y el carácter. Había entrado en el difícil estado de ánimo de la vida. Todavía no entendía del todo el significado de la vida, y su entusiasmo, profundo y resuelto, aún no había sido probado por otros períodos de naturaleza difícil que vendrían, cuando las dudas fueran abundantes y los fundamentos mismos de la creencia, agitados. Todavía no había conocido, ni podía comenzar a saber, esa lucha del alma que inevitablemente proviene de una tempestad de pensamientos. Era todo idealista. Su espíritu se alimentaba del idealismo y de las cosas ideales. No había conocido, ni por un momento, la punzada de la desilusión. El horizonte era rosado para él. La juventud solo ve el ideal como en un sueño. Requiere mucha presión de las circunstancias, mucho pensamiento y mucha superación de la sensación de derrota para hacer de la visión del ideal una realidad en el dominio de lo real.

Afortunada es la juventud, pero más afortunado es el hombre que ha salido de los caminos de la juventud al camino de los años posteriores todavía poseído de entusiasmo; aunque su llama no sea tan intensa, arderá constantemente, y está consciente y triunfante de que no se extinguirá con los vientos de la vida. Tal persona se convierte en un maestro, un líder, un profeta. Los días de lucha intelectual son los días de prueba y tribulación y también, de tentación intelectual. Bienaventurado el hombre cuyo corazón permanece despejado, mientras que las nubes de duda poseen ascendencia sobre la mente. En los propósitos espirituales de la vida, estas pruebas son particularmente necesarias. Dan carácter y convicción; dan fuerza y ​​fijeza de visión y propósito.  Si el alma soporta esta prueba, entonces la victoria es segura.  ¡Y la victoria es la visión real de Dios, el sonido de la profundidad del alma!


sábado, 25 de julio de 2020

DESPEDIMOS A MARTA SILVA



El 24 de julio despedimos a uno de nuestros miembros asociados y gran amiga, Marta Silva.
A ella nuestro más profundo cariño.Tus hermanas y hermanos del Ramakrishna Ashrama.

SEGUIR APRENDIENDO: Profesora Marta Silva: SRI RAMAKRISHNA, 24-07-2020




"Yo he encendido el fuego - expresa Thakur -, acercaos y disfrutad de su calor. Yo he hecho el molde, ahora vengan y colóquense en él". El molde es su mensaje, sublime y a la vez cercano, porque enseña cómo volver a la Fuente, a lo Esencial, a lo Único, a lo Indivisible. Sri Ramakrishna, Dios encarnado, el Avatara de la época, el Misericordioso de dulce Nombre, nos descubre el profundo manantial espiritual que sostiene al mundo en todos los órdenes. El suyo es un mensaje de amor, de comprensión, de hermandad, de realización.

- Profesora Marta Silva: Maestra Especial de Estética graduada en el Instituto Docente de Educación Estética Infantil de La Plata. Participó del Plan de alfabetización de adolescentes y adultos de la Ciudad de Buenos Aires. Además se desempeño como Profesora de música, recibida en los Institutos Santa Cecilia y Grassi de la Ciudad de Buenos Aires.

miércoles, 22 de julio de 2020

SEGUIR APRENDIENDO: Profesora Leonor Bakún: Swamiji, el Discípulo :(22-07-2020)



Swamiji, el Discípulo:
Varias veces le oí decir a Shivamai que una de las cosas más difíciles de la vida espiritual es ser un buen discípulo. 
Thakur decía: “Cuando se abre el pimpollo, las abejas por sí mismas van hacia él sin necesidad de ser invitadas especialmente.” Cuando florece en alguien la verdadera devoción, el amor a Dios, por una inexplicable ley espiritual se reúnen a su alrededor aquellos que sinceramente buscan a Dios. Thakur esperaba a sus discípulos ansiosamente, sin embargo no se movió de Dakshineswar, salvo algunas visitas ocasionales a Calcuta.
Cuando Naren llegó, lo recibió con emoción y alegría. En varios textos encontramos el relato de este encuentro (cito algunos fragmentos).
“Sri Ramakrishna contaba esta primera visita así: "Narendra entró a este cuarto por la puerta occidental. Se veía un tanto desaliñado,  indiferente por completo al mundo exterior. Sus ojos revelaban una mente introspectiva como si parte de ella estuviera siempre concentrada en algo interior. Me sorprendió encontrar un alma tan espiritual en la atmósfera materialista de Calcuta.
“Se extendió una alfombra en el piso y él se sentó en el lugar que ahora ocupa el jarrón con agua del Ganges. Los amigos que lo acompañaban eran jóvenes. A mi pedido, Naren cantó algunos cantos bengalíes. Puso tanto sentimiento en ese canto que no pude controlarme y entré en un estado extático.” 
“Narendra, por su parte, también quedó profundamente conmovido por esa primera visita al Maestro. Más tarde, aunque con cierta reserva, dijo a algunos de sus amigos: "Canté una canción y al terminar, él se levantó y me llevó de la mano hacia la veranda norte cerrando la puerta detrás suyo. Quedamos solos. Pensé que me daría alguna instrucción en privado pero para mi desconcierto comenzó a llorar de dicha. Tomó mi mano y con gran ternura dijo: "¡Ah, cuánto has tardado en venir, ¿Por qué me has mantenido en esta angustia durante tanto tiempo? Luego, tomándome de la mano me hizo prometer que volvería solo a verlo muy pronto. Ante su insistencia dije que sí y regresé con él al cuarto." 
 “Los Maestros que han realizado la verdad espiritual, cuando encuentran un discípulo apto para hacer lo mismo, se sienten ansiosos por hacerlos partícipes de sus logros. Sri Ramakrishna, cuando trató de llevar a Narendra al nirvikalpa samadhi y el joven  mostró temor de perder su  individualidad, comprobó que la gran potencialidad espiritual que Naren tenía, debía madurar. Refiriéndose a ese incidente, con gran sentido del humor, una vez le dijo: ''Un hombre murió y se convirtió en un fantasma. Ansioso por conseguir un compañero, cada vez que se enteraba de que alguien había muerto, se presentaba en el lugar con la esperanza de hacerlo su compañero, pero para su gran desilusión tal alma se liberaba en virtud de algún acto virtuoso. Tal es mi caso. Tan pronto como te vi, pensé que había encontrado un amigo, pero tú dijiste que tenías a tus padres en casa. En consecuencia, estoy solo, sin un compañero, como el fantasma de la historia."
“Un día –siendo apenas un adolescente- Sri Ramakrishna le preguntó cuál era su más alta ambición en esta vida.  "Permanecer para siempre en samadhi" -respondió Naren. Su Maestro, sonriendo, le respondió: "Yo te creía nacido para algo más grande, hijo mío!"
Sería difícil precisar en qué momento Narendra aceptó definitivamente a Sri Ramakrishna como su maestro espiritual. Tanto en el Evangelio escrito por M como en los relatos de sus discípulos hay numerosos registros de su naturaleza independiente y de lo que tardó en entregarse en forma absoluta a su maestro. Thakur estaba por pasar a otro plano cuando le preguntó si todavía dudaba. 
El Swami fue el único entre todos los discípulos de Sri Ramakrishna que vio en el Maestro no sólo al apóstol de realización y renunciamiento sino también de servicio a la humanidad con espíritu de adoración.
Le fue reservado interpretar la vida de su Maestro y sus enseñanzas desde todos los ángulos. Fue Swami Vivekananda quien habría de traer a la luz este aspecto humano de la multifacética naturaleza de su Maestro disolviendo el esquema que prevalecía en la mente de muchos: que la renunciación y el servicio eran ideas contradictorias que no podían conciliarse sin detrimento de la una o la otra. Y lo concretó y dio forma por medio de la Institución que surgía a la vida bajo el nombre de Ramakrishna Mission para la práctica y prédica del dharma en su aspecto universal. Renunciación y servicio, según él, eran los dos aspectos del ideal nacional de la India  moderna.

Sister Nivedita dijo que de Swami Vivekananda se puede decir lo que él dijera de su Maestro: "Se contentó con vivir esa gran vida sublime que fue la suya y dejó a otros el trabajo de encontrar la explicación".