martes, 16 de octubre de 2018

SEGUIR APRENDIENDO: Lic. Noemi Villacorta




Imán El-Ghazali relata una leyenda de la vida de Isa(nombre que se da en Oriente a Jesús), hijo de Miriam.
Isa vio un día a algunas personas tristes, sentadas sobre una pared junto al camino.
Preguntó: "Cual es la causa de vuestra y
tribulación?"
Dijeron ellos:"Nos hemos vuelto así por miedo al infierno. "
Siguió su camino y vio un grupo de personas desconsoladas, en diferentes actitudes a un lado del camino. Dijo: "Cuál es la causa de vuestra tribulación?
Ellos dijeron:" El Deseo del Paraiso nos ha vuelto así."
Siguió su ruta hasta que encontró un tercer grupo de gente. Parecían haber
pasado por muchas dificultades, pero sus rostros brillaban de alegría.
Isa les preguntó: ¿Que os ha vuelto así? "
Ellos contestaron: "El Espíritu de la Verdad. Nosotros hemos visto la Realidad y esto nos ha hecho olvidar nuestros objetivos menores."
Isa dijo:"Esta es la gente que logra. En el Día del Juicio estos serán los que estarán ante la Presencia de Dios."

Aquellos que creen que el progreso espiritual depende únicamente del estudio y práctica de temas referentes a recompensa y castigo, a menudo se han sorprendido por esta tradición Sufí sobre Jesús.
Los Sufis dicen que solamente ciertas personas se benefician mediante la practica mental intensa acerca del ganar o del perder; y que esto, a su vez, constituye sólo una parte de las experiencias de una persona.
Religiosos formales, no admiten, en muchas creencias, que las simples alternativas de bueno-malo, tensión-relajacion, recompensa-castigo son sólo partes de un sistema más grande de autorrealización.