lunes, 24 de septiembre de 2018

SEGUIR APRENDIENDO: Dra. Florencia Balestrini




Cuando Sri Parvati le pregunta al Señor Shiva, “Oh Señor,  ¿qué es esta realidad?, ¿qué es este Universo maravilloso?, ¿cuál es la semilla origen?, ¿qué es esta vida que lo interpenetra todo? (...) Oh Señor aclara mis dudas”, El Señor Shiva le respondió con el Tantra, palabra que significa técnica, método, ciencia para trascender la mente y llegar al estado de Bhairava – estado de no – mente.
El Señor Shiva no responde sus preguntas de manera filosófica, ni teórica, no alimenta a su mente, directamente le da prácticas para que experimente LA VERDAD, siendo ésta la verdadera forma de la religión, “la experiencia”, como nos dice siempre nuestro Swami Vivekananda.
Nuestro Maestro, Sri Ramakrishna fue un maestro en esta ciencia del Tantra, es por eso que con Thakur, todo es práctica, solo utiliza la palabra para dar ejemplos, pero todo es vivencial.
Sri Ramakrishna dijo: “Si deseas ver a Dios, ten firme fe en la eficacia de repetir el nombre de Hari” … “Sri Chaitanya ha dicho: Es realmente muy poderoso el nombre del Señor. Puede que el resultado no sea inmediato pero algún día producirá su fruto”
La Santa Madre, siguiendo las palabras de su Consorte Espiritual, recomendaba un simplísimo y antiquísimo método, cual es el Japa para el logro de la Perfección.
Y nuestro Padre Swamiji honrando a nuestros Ideales en su último libro publicado, “LA PRACTICA UNIVERSAL DEL JAPA YOGA”, va directamente al punto, a la práctica, no nos teoriza acerca de Dios, nos da una técnica para llegar a Dios y la detalla de una manera inédita, nos da una guía para tener la experiencia directa… emulando así las más altas formas de enseñanza del Señor Shiva y de nuestro Maestro Sri Ramakrishna.
Se destacan muy bien varios puntos muy importantes que hacen la diferencia a la hora de hacer la repetición, diciendo que la misma debe ser: “con devoción, con fe en el nombre del Señor, con concentración”,  y sobre todo se destaca la importancia del interés y de la firme determinación de realizar esta práctica que debe sentir el aspirante espiritual.