lunes, 24 de septiembre de 2018

SEGUIR APRENDIENDO: Counselor Veronica Pomerane




En el Chandogya Upanishad leemos:
“Si alguién corta un árbol en su raíz, sale savia, aunque el árbol esté vivo. Si alguién lo corta por el tronco, sale savia, aunque el árbol esté vivo. Si se corta la copa del árbol, también vemos savia. La savia está por todo el árbol.
La savia representa al Atmán.
Si la vida se va de una rama, esa rama se seca y muere.
Cuando la vida abandona todo el árbol, ésa es su muerte.
Cuando el Sí, que habita el cuerpo, se va, el cuerpo muere. Pero el Sí nunca muere. Ese es el Sí propio del mundo entero, la esencia sutil. Esa es la Verdad. Ese eres Tú”.

“-Oh, reverendo padre, explicádmelo más”.
-“Trae aquí un fruto del gran árbol Niagrada”.
-“Abridlo”
-“Aquí lo teneís abierto”
-“Que ves adentro?”
-“Granos, pequeñas partículas, reverendo Señor”
-“Rompe un grano, mi querido hijo”
-“He aquí uno abierto, reverendo Señor”
-“Que ves adentro?
-“Nada reverendo Señor”
-“Mi querido hijo, esa esencia sutil que tú no ves, está ahí. Esa es la que mantiene en pie el gran árbol.Ten fe, querido hijo. Ese Ser que es la esencia sutil es el Sí propio de todo el universo. Es la Verdad. Es Atman. Ese eres tú”.
En otra ocasión, el padre explicó a su hijo que la sal disuelta en el agua está ahí, en el agua.
Del mismo modo Brahman está en todas partes del universo.

Este fragmento contiene ideas profundas.
Dice que el Sí que está oculto en mí es el Sí del mundo entero y por tanto es un lazo entre todos nosotros.
Es Uno solo el que se manifiesta de varias formas.
Nuestra búsqueda debe dirigirse al estudio de nuestro propio Sí.
El hombre puede llegar a Brahman por su propia experiencia intuitiva,


Himno a Paramatmán. Rig Veda, IV, 40,45.

“Es Él quien reside en el firmamento estrellado en forma de luz;
en el espacio intermedio en forma de aire;
en el altar de los sacrificios en forma de fuego;
en el hogar, en la persona del huésped;
en el hombre, como principio de vida.
Está en todo ser y en toda cosa.
Es el soporte de todo lo que existe.
Es el Ser Supremo.
Es Él y siempre Él quien resplandece en el sacrificio,

En el firmamento, en el agua, en la luz, en la montaña y en la Verdad”.