sábado, 11 de agosto de 2018

SEGUIR APRENDIENDO: Counselor Veronica Pomerane






Nuestra primera preocupación debe ser construir una base moral sólida, con el progresivo desarrollo de virtudes.
Las virtudes en sí mismas son requisitos universales para la liberación, que deben ser cultivadas al menos en un grado mínimo para merecer los frutos del camino liberador.
Estos aspectos se plasman mediante la práctica y ejercitación.
El árbol de la vida es uno de los símbolos cabalísticos más importantes del judaísmo. Está compuesto por 10 esferas ( sefirots)y 22 senderos, cada uno de los cuáles representa un estado que acerca a la comprensión de Dios y a la manera que Él creó el mundo. Cómo un mapa de la creación, símbolo análogo al Árbol de la Vida mencionado en la Biblia. Los cabalistas simbolizan a través del árbol las virtudes de la Divinidad, diez en total . Hokmah, la Sabiduría, debe fluir por los canales que unen todo el conjunto de las sefirot. Scholem, en su obra “Las grandes tendencias de la mística judía”, describe este árbol como un organismo místico en el que los atributos de Dios se hallan representados y añade que todas las cosas existen sólo por el poder de las Sefirots. Se trata de un árbol invertido cuyas raíces están en el Ein Sof, es decir, aquel aspecto de la divinidad que no se conoce ni puede ser definido, y se extienden hasta Malkut, o el reiino, el lugar donde estos atributos divinos se manifiestan . Por este árbol, todas las fuerzas de la creación descienden y ascienden en un movimiento continuo y vivificante.
En el Budismo encontramos las Paramitas.Paramita significa por lo tanto “haber llegado al otro lado del río”, lo que indica que las acciones tienen que involucrar y comprender la necesidad de transcender el “yo” limitado.

  1. Dāna parami: Generosidad, Caridad, darse a uno mismo
  2. Sīla parami: virtud, moralidad, Honestidad, pureza de conducta
  3. Nekkhamma parami: Renuncia
  4. Prajñā parami: Sabiduría, conocimiento
  5. Viriá (también escrito vīriya) parami: energía, Esfuerzo
  6. Kshanti parami: Paciencia, tolerancia, auto-control, imperturbabilidad, aceptación, resignación.
  7. Sacca parami: Sinceridad
  8. Adhitthana (adhitthana) parami: Determinación, resolución
  9. Metta parami: bondad, Amabilidad
  10. Upeksa (también escrito upekhā) parami: Ecuanimidad, serenidad

Dana: Generosidad no es solo dar. También es no querer recibir nada a cambio. Ni cosas materiales pero tampoco el paraíso. La generosidad transforma nuestra vida y hace nacer un ser humano que no necesita nada y que no tiene miedo.
La generosidad es la disposición a dar y abrirse sin recurrir a motivos filosóficos, éticos o morales. Significa simplemente hacer lo que el instante o cualquier situación requieran sin preocuparse que sea lo que se va a recibir a cambio.
Cuando observamos algo por lo general nos impedimos a nosotros mismos verlo tal y como es. Vemos lo que nosotros interpretamos y por lo tanto solo una versión subjetiva, en vez de verlo tal y como es. La generosidad significa dar todo lo que tenemos en este instante. Nuestro comportamiento tiene que ser completamente abierto.
La generosidad como virtud, es el acto que no se hace para uno mismo. Significa ver con claridad que no existimos separados de los demás.

Sīla:               (disciplina, conducta, virtud, moralidad, pureza de conducta)
Existen también tres clases principales de disciplinas:  la disciplina de abstenerse del mal, la disciplina de la virtud constructiva y la disciplina asociada a la concentración. 
Kshanti:       (Paciencia, tolerancia, auto-control, imperturbabilidad, resignación)
La paciencia es un requerimiento fundamental si se quiere alcanzar el estado de Iluminación. Saber esperar es la virtud de controlar la ansiedad. Tolerancia,  implica también aceptar verdades que pueden ser dolorosas, se requiere paciencia para aceptar la verdad esencial. También se practican muchas clases de paciencia, incluida la de tolerar el desprecio y el abuso.
Vīrya:            (energía, esfuerzo)
La energía hace referencia al esfuerzo, a la perseverancia y al heroísmo espiritual que se necesita para romper y atravesar los límites del condicionamiento, para liberar la mente de las limitaciones innecesarias de los hábitos y realizar así su potencial.
Dhyāna:       (concentración, contemplación, meditación)
La meditación es necesaria para agrupar la atención y centrarla en profundidad y grado suficientes que posibiliten al que la practica alterar voluntariamente la percepción y la experiencia del yo y del mundo.
Prajñā:         (sabiduría)
Esta sabiduría es el resultado de la unión de los conocimientos y la intuición, es la percepción interna. Funciona de un modo precognitivo, espontáneo e instantáneo. Posibilita a la mente operar en un nivel superior de objetividad e integridad liberando al individuo del error. Quien abre las puertas de su mente a esta sabiduría alcanza la capacidad de ver el mundo tal como es.
La práctica hace que más adelante las virtudes se perciban como un todo integrado.