martes, 31 de julio de 2018

SEGUIR APRENDIENDO: Carolina Mazza





Acerca del Guru y de la Santa Madre en su rol de Maestra espiritual. (Del libro "Sri Sarada Devi: La Divina Shakti de Sri Ramakrishna" de Swami Tapasyananda. Pág. 123-130)

Según los ideales religiosos de los hindúes, la relación entre el discípulo y el gurú, es la más íntima y sagrada. El discípulo debe ver en el gurú un canal a través del cual se manifiesta la misericordia divina, para su propia redención; y como tal, debe tener entera fe en su palabra y obedecer sus instrucciones sin cuestionarlas.
Es extremadamente difícil ser gurú; pues él debe tomar la responsabilidad por los pecados del discípulo. Eso lo afecta. Un buen discípulo, sin embargo, ayuda al maestro.

La Santa Madre, en virtud de su larga preparación bajo la dirección de Sri Ramakrishna; del mandato directo que recibió del Maestro, y de sus propias grandes realizaciones espirituales, estaba excepcionalmente dotada para su rol de gurú. Además de estas calificaciones, fue su inherente naturaleza de madre -haciéndola tan inegoísta, tan clemente, bondadosa y ansiosa de servir-, lo que la distinguió entre los grandes maestros espirituales del mundo.


Una vez, en Calcuta, al ver que un discípulo no osaba tocar sus pies por temor a causarle sufrimiento, ella le dijo: “No, hijo mío. Nosotros hemos nacido para esto. Si no aceptamos los pecados y pesares de otros y si no los asimilamos, ¿quién lo hará en nuestro lugar? ¿Quién querrá cargar con la responsabilidad de los afligidos y descarriados?”  

Evidentemente, la mayoría de ellos recibieron la iniciación, no porque tuvieran cualidades o méritos especiales, sino debido a la total influencia de la infinita bondad de la Madre.

Pero es sabido que ella se preocupaba del bienestar espiritual de sus discípulos. Diariamente solía practicar Japam un gran número de veces. Ella decía: “Hago Japam para ellos y ruego constantemente al Maestro, diciendo: <<¡Oh, Señor, despierta su conciencia! ¡Dales la liberación! ¡Este mundo está tan lleno de sufrimiento! ¡Que ellos no se vean obligados a nacer de nuevo!>>”.


Para finalizar, una Tonadita del Rdo. Swami Pareshananda:

Sri RAMAKRISHNA Guru
mismo me dio refugio,
por Su misericordia Él me eligió.
Siempre hay que confiar,
siempre hay que someterse.
Es verdad que Sri Ramakrishna Guru
mismo me dio refugio.