jueves, 3 de mayo de 2018

SEGUIR APRENDIENDO: Counselor Veronica Pomerane





Como podremos conocer la verdad, si proyectamos sobre ella nuestros propios prejuicios, pasiones y preferencias?
El método de discriminación que se emplea en Vedanta nos señala como conquistar nuestra resistencia al ser.
Podremos comprender al objeto “ tal como es en sí mismo” al alcanzar un estado en el que no haya conciencia del ego.
Mientras que el ego es el soporte conciente de la mente, sólo con la purificación de esta, el ego podrá purificarse.
No existe otro medio más eficaz que éste para que el ego quiebre su autolimitación y pasar así del plano individual al plano universal.
La meta de Vedanta es la educación progresiva del individuo.
Nos aconseja reducir toda la tensión interna hasta llegar a un estado dónde el yo inferior es replegado al Yo supremo.
Nuestra individualidad es sólo una mezcla de inclinaciones, pensamientos e impulsos.
El espíritu individual que permanece bajo el encanto de la Naturaleza, no puede entrar en comunión con la causa.
El aspirante que tiene una necesidad creciente adquiere el poder de revertir el curso normal de la experiencia.
Así, lleva su mente hacia adentro. Asciende por sobre la fuente, y al final de su investigación realiza la base de la cual todas las modificaciones emanan.
El espíritu es afectado por innumerables vrittis, modificaciones u oscilaciones del pensamiento. Se forman impresiones que pueden ser causadas por el mundo exterior o por el funcionamiento de la memoria que despierta las capas de lo inconsciente. Las pequeñas ondas que causan estas impresiones, se convierten en olas.
Cuando la mente se agita, Maia o avidya, vela el rostro de Purusha (el principio espiritual eterno).
Es esencial que una calma total prevalezca para que el Purusha se revele a sí mismo a nosotros en toda su gloria.
Cuando el ser deja de identificarse a sí mismo con la mente, se repliega por fin en su propio campo.
Incluso el menor movimiento en la mente hará que el ser parezca estar sujeto a condiciones diversas, tales como el nacimiento, envejecimiento y la muerte y lo hará pasar a través de diferentes estados.Si la mente recupera su tranquilidad, meta que se aspira a través de la meditación, lo que queda es sólo el Ser, que excluye cualquier otra cosa que no sea el Ser.
Gracias al método de concentración, este consigue atravesar las capas de la mente, entra al sanctum Sanctorum, y se encuentra a sí mismo, cara a cara con el Purusha.

Si deseamos contemplar al único, al Ser Eterno, es necesario que reestablezcamos en nosotros mismos el equilibrio original de las fuerzas de prakriti.