lunes, 29 de diciembre de 2025

Artículos : CCV : Dr. Alejandro Cabrera : Fisiología del Vedanta I

 

Fisiología del Vedanta I


Cuando pensamos por ejemplo en la vida de la Santa Madre, Sri Sarada Devi, lo primero que se nos viene a la mente es amor, cariño, afecto, compasión. Y si lo tenemos que referir a algún órgano, inmediatamente lo que pensamos es en el corazón, ¿verdad ? Entonces vamos a hablar de eso, del diálogo entre el corazón y el cerebro y de esa química que los conecta, todos nuestros órganos están en un diálogo constante, pero es muy rica esa química, esa comunicación entre el corazón y el cerebro.




También surge una pregunta:

¿Qué pasa cuando nosotros hacemos nuestras prácticas  o participamos en una reunión espiritual como ésta ?  Swami Pareshananda nos dice siempre que es una práctica espiritual participar de estas reuniones.  ¿Qué sucede? ¿Qué pasa con nuestra química y nuestros órganos, especialmente el cerebro?

Por ese motivo le puse a esta charla el título: Fisiología del Vedanta.

Entonces, fisiología significa cómo funcionan las cosas, cómo funciona todo esto dentro de nuestro cuerpo.
¿Cómo es este diálogo? Bueno, es muy importante primero pensar qué relación tenemos entre nuestro corazón y nuestro cerebro. ¿Cómo tratamos a nuestro corazón y nuestro cerebro? ¿Están disociados o van juntos? Aunque estamos hablando del órgano, también nos referimos al corazón sutil, según el vedanta y el yoga tenemos un cuerpo sutil, que es el asiento de la mente.

Existe una relación estrecha, unívoca entre el cerebro físico y el corazón, que está modulada por nuestros pensamientos y emociones. El corazón tiene más de 20.000 neuronas, algo desconocido, y que influyen químicamente, no sólo en el propio corazón, sino también en el cerebro.

¡Hay más sustancias que el corazón le envía al cerebro que las que el cerebro le envía al corazón! Nosotros pensábamos que era al revés. El corazón envía más información al cerebro. Asombroso.

Entonces, pensemos en una imagen del cerebro dentro del corazón para ubicarnos.

Qué bueno es cuando el corazón y el cerebro están unidos, ¿no es cierto? Que hay una armonía. Eso es lo que siempre nos están enseñando los swamis.

Y hay un tercer órgano que está arriba del corazón, se llama timo. El corazón, el timo y el cerebro. Este órgano, timo, es el regulador y orquestador básico de toda la inmunidad. El corazón, como ustedes saben, está dentro de una bolsita, que se llama pericardio; dentro de esa bolsita también está el timo. Entonces estos dos órganos funcionan como uno. Qué interesante. Parecen dos órganos, pero están encerrados en la misma cubierta.

¿Qué relación hay en esto? No es ninguna casualidad. ¿Y qué relación hay entre el timo y el cerebro? Aquí viene lo científico que apoya la teoría y práctica del Yoga del Vedanta desde hace miles de años.

Presten atención: se hicieron experimentos con ratitas de laboratorio que no tenían timo. Esto significa que les producía una deficiencia de la inmunidad. Pero fíjense qué interesante, además de producir una deficiencia de la inmunidad, notaron también que la corteza cerebral de estos animalitos estaba disminuida, una relación inesperada.

¿Qué tiene que ver el timo, el órgano de la inmunidad con que haya más o menos corteza cerebral? Fue un descubrimiento.

Entonces, siguiendo con esta investigación, con este descubrimiento, les trasplantaron tejido del timo y estos animalitos recuperaron su capacidad inmunitaria, ¡pero no sólo esto, también aumentó su corteza cerebral a una forma normal! Regeneraron su corteza cerebral. Esto significa que hay una relación directa entre la inmunidad, la parte cognitiva y cómo funciona nuestro cerebro.

Sabemos que la inmunidad tiene que ver directamente con las emociones y los estímulos positivos, (eso no es ninguna novedad), lo nuevo es que tiene una relación con el tamaño de la corteza cerebral. Esto es algo maravilloso. Entonces, la conclusión es que  las emociones influyen en el timo y éste también a su vez influye en el cerebro. Los buenos pensamientos, avalados por el famoso dicho «mens sana in corpore sano», las emociones positivas no sólo afectan nuestra inmunidad, sino que también pueden afectar y modificar nuestro cerebro. Esto ya está demostrado. ¡Impresionante!

Si sucede así en los animalitos, se imaginan el ser humano.


Por otro lado, hicieron otro experimento.

Se les ocurrió tomar algunos de estos  animalitos y comenzar a acariciarlos diariamente a ver qué resultados tenían. Entonces, para empezar, midieron longevidad. Estos estaban en las condiciones básicas dentro de una jaula, sin estímulo extra ni compañía, pero diariamente los sacaban y acariciaban.


¿Qué pasó al  acariciar a las ratitas durante un periodo prolongado? Las que vivían 600 días llegaron a vivir ¡900!


En otro experimento separaron a estos animalitos y les produjeron un estímulo extra, con un ambiente enriquecido y compañía.


Esto ya se había hecho con animales jóvenes comprobando el aumento de la corteza cerebral, con estímulos de aprendizaje y compañía de otros animales. Esto se llama neuroplasticidad, la capacidad de modificar anatómicamente el cerebro de acuerdo a los estímulos recibidos.


Pero al poner a los animales más viejos que habían sido acariciados y vivían más en las condiciones nuevas de estímulo extra, comprobaron que también se incrementaba la corteza cerebral. Esto significa que no hay edad para estimular el cerebro para su crecimiento, desarrollo  y conexiones. Especialmente esto último es lo que se evidenció de forma notable, no el aumento del número de neuronas pero sí de sus conexiones.


Hace poco salió otro estudio de Harvard de cómo en los seres humanos el aislamiento influye mucho en la longevidad y la capacidad cognitiva.


Si eso pasa en una especie tan primitiva, ¿qué pasará con un ser humano? ¿Por eso será que Bhakti, el camino de la integración a través de la devoción, es el más recomendado para esta época? 


Muy bien, entonces, vuelvo a la pregunta inicial.
Recapitulando, entonces:


Lo relacionado con el ánimo, el estímulo y el afecto puede afectar y  modificar positivamente la parte cognitiva y la inmunidad también, no sólo hacer crucigramas, aprender un idioma, o algún instrumento, todo eso ya está estudiado también.


Entonces, ¿cómo puede influir participar en una reunión con personas con intereses afines donde nos sentimos acompañados por pares? Recibimos estímulo de conocimiento, afecto, emociones, pensamientos positivos y cantamos y repetimos mantras o nombres divinos. Esta misma pregunta se está respondiendo sola, ¿verdad?


Y para finalizar, les voy a comentar otro estudio que se hizo.


El siguiente protocolo se aplicó a un grupo de personas que sabían jugar al bridge. El bridge, es una especie de póker distinto donde hay que utilizar la memoria, el razonamiento, asociación, la interacción de varias áreas del cerebro. Y se le extrajo sangre antes y después de una hora y media a este grupo de amigas que se juntaron a jugar, donde tenían la compañía, el afecto mutuo y el estimular al cerebro.


¿Saben lo que pasó? Midieron los linfocitos, unos tipos de linfocitos especiales que son los encargados de ayudar a toda la inmunidad y después de una hora y media habían aumentado su cantidad en sangre. Esto pone en evidencia que la asociación amorosa y positiva no sólo estimula nuestra espiritualidad, participar también estimula nuestra inmunidad.


Tenemos varios ejemplos dentro de los devotos que están participando habitualmente: su pensamiento positivo, su buena onda, su actitud que nos ayuda a todos.


Muchas gracias.



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