lunes, 7 de enero de 2019

SEGUIR APRENDIENDO: Lic. Noemi Villacorta: SARADADEVI







"...Para reunirse con su marido, Sarada Devi, debía atravesar a menudo, a pie, la llanura que se extiende entre Kamarpukur y Dakshineswar, infectada en ese entonces por numerosos bandidos, adoradores de Kali.
Un día volvía a Dakshineswar con su comitiva. Estaba tan fatigada, que al caer la noche, no pudo seguir al pequeño grupo y la dejaron detrás. Pronto los perdió de vista y se quedó sola en plena noche, en la entrada de la llanura peligrosa. En ese instante vio que se acercaba un hombre morocho, grande y fuerte, con un garrote al hombro; otra persona le seguia. Sarada Devi vio que no podía huir, y se quedó inmóvil.  El hombre se acercó y le dijo con rudeza:
- Que hacés aquí a esta hora?
Le respondió
- Padre, mis compañeros me dejaron atrás, y estoy extraviada. Quieres tener la bondad de llevarme con ellos? Tu " yerno" vive en el Templo de Kali, en Dakshinerwar. Voy a reunirme con el.
Si me escoltas hasta allá, te acogerá con gran respeto.
En ese instante, llegó la otra persona. Sarada Devi reconoció con alivio que era la mujer del hombre. Le tomó la mano y le dijo:
- Madre, soy tu hija Sarada. Estoy pérdida aquí, muy sola. Mis compañeros me abandonaron. Felizmente llegasteis, mi padre y tú. De no ser así, no se que hubiera hecho.
Esos modales ingenuos, esa fe absoluta, esas dulces palabras conmovieron el corazón del hombre y de la mujer. Eran de la casta más baja; pero olvidaron todo y trataron a Sarada como a una hija. Ésta estaba fatigada: no quisieron que continuará su camino, la hicieron acostar en una tienda del pueblo vecino.
La mujer extendió sus propias ropas, para prepararle un lecho. El hombre le llevó arroz saltado, que consiguió en la tienda. Velaron por ella, como padres , toda la noche, y por la mañana la escoltaron hasta Tarakeswar, donde le rogaron que descansará. La mujer dijo al marido:
- Mi hija ayer tuvo poco para comer. Ve al mercado a conseguir legumbres y pescado! Es necesario que hoy la alimente.
Mientras el hombre estaba en camino, llegaron los compañeros de Sarada. La estaban buscando. Ella les presento a sus padres Bagdi(casta inferior) y les dijo:
- No se que hubiera hecho si ellos no hubiesen venido a procurarme amparo.
- .. Cuando nos separamos - relata ella -esa sola noche había hecho que nos quisiéramos tanto mutuamente que lloré de tristeza al decirles adios. Les hice prometer que me vendrían a ver en Dashineswar. Nos siguieron algún tiempo. La mujer recogió algunos guisantes verdes, junto al camino, y atándolos en un faldón de mi sari, me dijo:
- Madre Sarada, esta noche, al tomar tu arroz saltado, comete esto con el!!
... Muchas veces vinieron a verme, en Dakshineswar, y me trajeron diversos presentes. Él (Ramakrishna) se comportó con ellos como un yerno, y los trató con gran afecto y respeto... Pero aunque mi padre Decoit(es el nombre de estos bandidos) fue tan bueno y sencillo, tengo mis sobradas sospechas de que participó más de una vez en alguna fechoría... "

"Soy la madre de los malvados, como soy la madre de los virtuosos. Nunca temas. Cuando estés en peligro, sólo di, a ti mismo. " Tengo una madre"."