lunes, 7 de enero de 2019

SEGUIR APRENDIENDO: Counselor Veronica Pomerane



De acuerdo con la fisiología de Raya yoga, una enorme reserva de energía espiritual se encuentra situada en la base de la columna vertebral. Esta reserva de energía es conocida como kundalini ('aquello que está enroscado'); por lo tanto, algunas veces se la menciona como 'el poder serpentino'.
Cuando la kundalini se despierta, se dice que viaja hacia arriba por la columna vertebral a través de los seis centros de consciencia hasta alcanzar el séptimo, el centro del cerebro. A medida que alcanza los centros superiores, produce diferentes grados de Iluminación. El proceso está muy bien explicado en las palabras de Sri Ramakrishna:
"Las escrituras hablan de siete centros de consciencia. La mente puede morar en uno u otro de los centros. Cuando la mente está sumergida en la mundanalidad, mora en los tres centros inferiores: el ombligo, el órgano de reproducción y el órgano de evacuación. La mente en tal caso no tiene ambiciones espirituales elevadas. Está inmersa en la lujuria y la codicia.
El cuarto centro está en el corazón. Cuando la mente mora allí, el hombre experimenta su primer despertar espiritiual.
Tiene la visión de la divina Luz y mudo de admiración contempla y exclama:"¡Ah! ¿Qué es esto? ¿Oué es esto?.
Su mente ya no corre hacia los centros inferiores.
El quinto centro está situado en la garganta. Aquel cuya mente ha alcanzado este centro está libre de ignorancia e ilusión. Él solo anhela hablar y oír de Dios.
El sexto centro está situado en el entrecejo. Cuando la mente alcanza este centro, el aspirante logra la visión directa de Dios, de día y de noche. Pero todavía queda una pequeña barrera entre el devoto y Dios.
Es como la luz dentro de una linterna; uno cree poder tocar la luz, pero en realidad no puede, debido a la barrera de vidrio que se interpone.
El séptimo centro está situado en la coronilla. Cuando la mente llega allí, el aspirante entra en samadhi; se vuelve un conocedor de Brahman, unido con Brahman"
Raya yoga nos recuerda que la mente y el cuerpo tienen una sola fuerza de vida. Esta fuerza se expresa en diferentes maneras a distintos niveles de consciencia. Puede impulsar a hombre a pintar un cuadro, a correr una carrera, a hacer el amor o rezar.
Pero siempre es la misma fuerza, no importa hacia donde nos lleve.
Algunas personas que han leído (y mal comprendido) a Freud, dicen despreciativamente: la religión no es más que represión sexual". Es muy probable que esta observación nos moleste y nos haga abandonar la religión con disgusto. Pero no le hubiera molestado a Patanjali en lo más mínimo; más bien habria reido ante tal estupidez y replicado: el sexo no es otra
cosa que religión en potencia. Utiliza la misma energía para un fin más elevado y obtendrás la iluminacion.