martes, 16 de octubre de 2018

SEGUIR APRENDIENDO: Counselor Veronica Pomerane (13.10.18)



Maestro: Donde no hay nada es donde está operante el amor de Dios.
Si te entregas totalmente a Él, estas muerto para ti mismo en lo que se refiere a tu voluntad, y vives conforme a la suya.
Discípulo: De dónde viene que tan pocos encuentren el amor, pese a que tanto desean tenerlo?
Maestro: Es que todos buscan el amor en las cosas, en sus propios deseos o sea en lo transitorio. El Amor se les ofrece, pero no encuentra en ellos lugar alguno donde posarse. Dios es terriblemente celoso, puesto que no soporta que haya otro en el corazón de su amante.
Discípulo: Maestro, ya no soporto más lo que me retiene en el extravío. Cómo podría emprender el camino más corto para encontrar el amor?
Maestro: Avanza allí donde es más duro el camino, abraza lo que el mundo rechaza, y no hagas lo que el mundo hace. Ese es el camino más corto para alcanzar el amor de Dios. Te tendrán por loco, pues la vía que conduce al amor de Dios es una locura para el mundo, pero es sabiduría para los hijos de Dios. Cuando el mundo percibe ese fuego del amor en los hijos de Dios, dicen que se han vuelto locos. Pero para los hijos de Dios, ese es el tesoro más precioso.
Ninguna vida podrá expresar ni ninguna boca podrá nombrar ese amor inflamado de Dios.
Cuando la voluntad se abandona a Dios en lo más íntimo, sale entonces por sí misma, fuera de todo principio y de todo lugar, allí donde solo Dios se manifiesta, y obra, allí donde se lleva cabo Su voluntad. Así se convierte por sí misma en una nada en cuanto a su voluntad propia, entonces es Dios quien quiere y obra en ella, y es Él quien habita en su voluntad expropiada; y con eso es santificada el alma, con eso entra en el reposo divino.
¿Qué es el cuerpo del hombre?
MAESTRO. Es el mundo visible, una imagen y resumen del mundo. El mundo visible es una manifestación del mundo interior y espiritual, que a su vez procede de la luz eterna.

Es objeto de la eternidad, mediante el cual la eternidad se ha hecho visible. También el hombre exterior es esa substancia, pues Dios lo creó del mundo exterior, e insufló en él el mundo interior espiritual para su alma y su vida inteligente. Por eso el alma puede recibir y obrar el bien en el mundo exterior.