martes, 17 de julio de 2018

SEGUIR APRENDIENDO: Counselor Veronica Pomerane





Si sabemos cómo concentrar todos nuestros pensamientos en un objeto determinado, nos será posible identificarnos a nosotros mismos con ese objeto en el que meditemos.
La dificultad está en nuestra incapacidad de elevarnos por sobre nuestra individualidad.
Japa y meditación son los dos medios a través de los cuales alcanzamos nuestro ideal personal, ishta.
La consecuencia del japa no es solamente la purificación de nuestro ser, sino que gracias a su propia naturaleza objetiva, y a lo que se manifiesta por el sonido, el mantra nos introduce en la presencia de lo Divino.
Debemos recordar a nuestra mente que Sri Ramakrishna fue conciente de las dificultades que cualquier aspirante encuentra en el día a día del mundo actual, y recomendó especialmente a sus discípulos personales la práctica de japa para lograr una transformación en la personalidad con cierto grado de éxito. Dijo:” En este kaliyuga, la repetición ininterrumpida del nombre del Señor (Harí) es en sí mismso el medio más eficaz para alcanzar el otro lado de la corriente).
Es esencial que adquiramos fuerza de voluntad que nos acompañe paso a paso, si queremos conocer la verdad. Esa es la razón por la cual la meditación juega un rol fundamental en la vida espiritual. Es durante el tiempo de meditación cuando creamos y almacenamos adentro de nosotros esa energía espiritual que llamamos “ojas” o “tejas”.
El aspirante que se dedica por completo a la meditación ya no se identifica a sí mismo con las corrientes subconscientes de la fuerza de los instintos.
Gracias al japa y a la meditación es totalmente posible dominar las reacciones nerviosas y acrecentar día a día la fuerza de voluntad. De esa manera, uno logra reunir las fuerzas dispersas. El aspirante espiritual adquiere así la habilidad de revertir el curso normal de su energía vital.
Uno puede realizar la verdad sólo pagando el precio de un esfuerzo supremo.
El propósito de la meditación es romper la resistencia del ego.
En la vida diaria el sentimiento del yo es bien activo. Concentrémonos en la tarea de romper la resistencia del ego. Rechacemos aquello que contribuya al crecimiento de la conciencia del ego.
Cada acción que realizamos en nuestras vidas diarias, cada pensamiento ante el cual cedamos, deposita en nosotros una nueva capa de ignorancia que se sumará al saldo de nuestra herencia. Luchemos fuertemente para reducir el legado del pasado. No agreguemos nada que haga que el velo de Maia se vuelva más grueso.
No imaginemos que eso ocurrirá de forma instantánea. Sería irrazonable pensar en la posibilidad de una metamorfosis instantánea, ya que mientras seguimos el camino, debemos al mismo tiempo, vivir en la era en la que estamos.
De acuerdo con Shankara, que alcanzó el más elevado grado de realización, es esencial que practiquemos constantemente nuestros ejercicios espirituales y por muchos años.
Es esencial que se produzca una transformación interna. Sólo la purificación interna es lo que importa. El esfuerzo debe continuarse en el curso de la vida normal. De a poco creamos una corriente continua de pensamientos, los cuales convergen en nuestro ideal. Sólo de esta forma podremos acercarnos a El, y solo así podremos adquirir el estado de Brahman.

Cada vez que el peligro nos amenaza, tomemos refugio en el asilo inviolable, en el centro de nuestra conciencia.