lunes, 25 de junio de 2018

SEGUIR APRENDIENDO: Counselor Veronica Pomerane





Como resultado del rezo y de la práctica continua de japa, kundalini se despierta y viaja a lo largo del canal central. De esta manera, lo divino asume la forma de nuestro ideal personal, ishtadevata.
En el curso de su ascenso, la energía Madre, la Shakti, es llevada de un plexo hacia el otro.
Los centros más elevados de conciencia es despiertan de acuerdo con el nivel de ascenso. La conciencia se encuentraa en los centros más elevados, hasta que finalmente alcanza su centro supremo.
La mayoría de los sadhakas cultivan incesantemente la fuerza de voluntad y cuando su individualidad se purga de toda impureza, logran con éxito evocar el ascenso de la energía cósmica.
Nuestra tarea consiste en abrir los distintos recintos en los cuales el ego se aisla de la totalidad última.
Es gracias a la ignorancia  que estamos inmersos en la prisión del ego. Destruyamos esa prisión de la ignorancia ya que debemos salir de ella. Inmediatamente después, la realidad se revelará por sí misma a nosotros y sólo entonces adquiriremos conocimiento real.
Sólo entonces el ego descubrirá su lugar en el esquema de la totalidad. No existe otro camino que nos conduzca a la verdad última. Si permanecemos en la ignorancia, sólo se debe a que hemos creado diferencias imaginarias en la Realidad que en sí es totalmente homogénea.
Si seguimos identificándonos con manas, el aspecto inferior del espíritu en nosotros, sólo seremos atrapados en el remolino de la confusión.
No se trata de intentar suprimir al mundo y a la conciencia del ego. Lo que importa es aislar al Buddhi de la ignorancia que lo rodea y de este modo elevar el centro de nuestra conciencia desde dónde está ahora. Sólo de esta manera podremos dejar de darle un lugar de primacía al mundo de la multiplicidad.
Tan pronto como la mente se purifica, Buddhi ilumina al alma individual que está haciendo su viaje de regreso al espíritu universal.