viernes, 19 de enero de 2018

SEGUIR APRENDIENDO: DO GRACIELA MABEL VITÁNGELI





Seguir Aprendiendo para Vivir Mejor: 14/1/2018
Por Graciela Mabel Vitángeli – Osteópata DO 


Enseñanza de Swami Vivekananda: 
"Muchas veces he estado a punto de morir de hambre con los pies doloridos y fatigado; durante días y días no tenía que comer, y a menudo no podía caminar más; me hundía bajo un árbol, y la vida parecería irse poco a poco. No podía hablar, apenas podía pensar, pero por fin la mente volvía a la idea: «No temo a la muerte; nunca nací, nunca moriré; nunca tengo hambre ni sed: ¡soy Él! ¡soy Él! La naturaleza entera no me puede aplastar; es mi sirviente. ¡Afirma mi fuerza, señor de señores, dios de dioses! ¡Recupera tu imperio perdido! ¡Levántate y no pares!». Y me levantaba con fuerza nueva; y aquí estoy ahora, ¡vivo! Así, siempre que venga la oscuridad, afirma la realidad y toda adversidad desaparecerá. Porque al fin y al cabo es solo un sueño. Aunque las dificultades parezcan tan grandes como las montañas, y aunque las cosas parezcan terribles y oscuras son solamente maia (ilusión). No tengas miedo y desaparecerán. Aplástalas y se evaporarán. Pisotéalas y morirán".
También nos enseña Swamiji: “El conocimiento espiritual es lo único que puede destruir para siempre nuestros sufrimientos. Cualquier otro conocimiento satisface nuestras necesidades sólo por cierto tiempo”.
- Estas claras y maravillosas enseñanzas nos permiten integrar y agradecer las experiencias de nuestra vida diaria.
“La vida nos entrena”.
Si podemos aprovechar la experiencia diaria con todos sus variados matices de bueno, malo, lindo, feo, agradable, desagradable, aciertos, errores, etc….como una oportunidad de crecimiento y fortaleza espiritual, seremos totalmente agradecidos de lo que nos toca vivir.
Al poder tomar la enseñanza de lo que vivimos y no la experiencia en sí, podremos destruir para siempre nuestros sufrimientos.
Recordar a Dios, fe, entrega, humildad, gratitud y lealtad al Gurú e Ideal elegido es el secreto para superar todas nuestras limitaciones y dificultades.
Y así, nuestra experiencia como humanos comenzará a tener sentido al volvernos conscientes de nuestra verdadera naturaleza “existencia, conocimiento y dicha eterna”.