jueves, 26 de octubre de 2017

SEGUIR APRENDIENDO: Counselor Veronica Pomerane




SEGUIR APRENDIENDO: Counselor Veronica Pomerane. (24/10/17)


Ramakrishna consideró a Gopaler Ma desde el momento que la conoció como su madre y ella se refería a La Santa Madre como “Mi nuera”.
Cuenta Sister Nivedita: Vi varias veces a Gopaler Ma en casa de la Santa Madre, donde solía pasar algunos días. El resto del tiempo lo pasaba en su celda de Kamarhati. Es allí donde alguna de nosotras fuimos a visitarla una noche de plenilunio.
Su pequeño refugio estaba desprovisto de todo confort. La cama era de piedra y la estera que ella ofrecía a sus visitantes, se encontraba arrollada sobre un estante de donde la bajaba para la circunstancia. El puñado de arroz tostado y de azúcar cande constituían sus únicas provisiones que ella podía ofrecer a sus visitantes en señal de hospitalidad.
El lugar era de una pulcritud y un orden minucioso. Lo lavaba diariamente con agua del Ganges que ella misma traía con gran esfuerzo. En un estante guardaba un viejo ejemplar del Ramaiana, sus grandes anteojos de asta y un saquito blanco conteniendo el rosario.
Y es pasando en silencio las cuentas de ese rosario, nada más, que ella se había convertido en una santa. Hora tras hora, día tras día, cuántos años había pasado sentada allí, día y noche, en un constante desgranar de esas cuentas.
Swami Vivekananda dijo cuando supo de nuestra visita: Lo que uds. Han visto con sus propios ojos, es a la India milenaria, la India de austeridades, de oraciones y lágrimas, de vigilias y ayunos, la India que desapareció para no volver más.