martes, 10 de octubre de 2017

SEGUIR APRENDIENDO: Counselor Veronica Pomerane







SEGUIR APRENDIENDO: Counselor Veronica Pomerane
El carácter lo es todo decía Swami Vivekananda, y viene por medio del renunciamiento.
Los dolores y las aflicciones extraen los poderes del alma y forman el carácter. 
Y para ello, él exigía que cada acto de la vida diaria, se convirtiera en un ejercicio de yoga: Es necesario que el pensamiento, fuertemente anclado en Dios y la acción, sean una sola y la misma cosa.
Controlar la naturaleza indómita y volverse un instrumento perfecto en el trabajo desinteresado, son medios para perfeccionarnos.
El fin se va descubriendo poco a poco y siempre sobre la base de cualquier esfuerzo puesto en práctica.
Lo que necesita el mundo es la fuerza de carácter. El mundo tiene necesidad de aquellos cuya vida no es otra cosa que un amor ardiente, sin preocuparse en lo más mínimo de sí mismos.
Es por la renunciación, es decir por un esfuerzo constante y determinado, por su aplicación a los problemas de la vida, por la elección del trabajo y rechazo de lo fácil.
La concentración es lo primero que se necesita. Tu mente superficial es tan caprichosa y malcriada como la de un niño rebelde. Lo que se te pide, es que traigas a la superficie, lo más íntimo, el hombre real que tú eres.
Esto de ser Dios un momento y esclavo de tus pasiones al instante siguiente, de nada sirve.
Buddha contemplaba el mismo mundo que tú estás contemplando. Por lo tanto, la misma realización es posible. Pon manos a la obra.
Es la mente consciente la que debes tomar en mano. Y por medio de esta misma mente consciente espiritualizada, puede ser alcanzada la más alta supraconciencia.