miércoles, 16 de agosto de 2017

Seguir aprendiendo para vivir mejor: Sra. Marta Silva





Seguir aprendiendo para vivir mejor: Sra. Marta Silva 


Swami Vivekananda relata una historia:
Los dioses estaban muy asustados porque el señor Buda era tan puro que quienes lo miraban abandonaban la religión ritual. Y sin ritos no habría sacrificios ni ofrendas y ellos morirían de hambre. Así que decidieron terminar con Él: simularon necesitar un lugar muy puro donde realizar un gran sacrificio, y le pidieron al Señor su pecho para prender el fuego. Él accedió, se extendió, se prendió el fuego,¡pero no murió! Desesperados, los dioses lo golpearon diciéndole: “Todo el que te mira se purifica, se salva y nadie nos adorará más.” "Entonces-dijo el Señor- vuestro intento es inútil porque nunca se puede matar la pureza”.
La Pureza es una cualidad de aquello que está exento de mezcla, “sin dobleces”.
La Pureza reside en la mente, explicó la Santa Madre, es allí donde uno se siente puro o impuro. Nosotros vivimos la vida mundana entre quiero y no quiero, deseo la Vida Espiritual, pero también más cosas para mis sentidos, y con nuestra mezquindad y egoísmo ensuciamos nuestras 3 vainas, física mental y causal, y eso nos aleja de la unidireccionalidad de la Pureza.¿Y para qué queremos purificar la mente? : para reflejar la gloria del Ser. ¿Cómo se consigue eso? Sw. Yatiswarananda dice que con autocontrol, discernimiento, sincera oración y meditación, práctica constante, claro pensamiento, bien coordinadas acciones. Así se alcanza la pureza que es volverse como niños, pero conscientes de estar a tono con la Conciencia Cósmica.