miércoles, 8 de julio de 2015

Sra. Noemi Lavagno: Convertir el corazón en un altar



Noemi Lavagno

Compartido públicamente.  -  Ayer a la(s) 13:09
 

Convertir el corazón en un altar

El yogui dice: toda la vida es yoga. El bhakta dice: toda la vida es lila. El karmayogui dice: toda la vida es yagña. Estas tres, yoga, lila y yagña, en otras palabras: unidad con Dios, juego de Dios y sacrificio; son sólo diferentes estructuras de refe­rencia para comprender la relación entre Dios, el alma y el universo. No interesa qué estructura con­ceptual elegimos; lo que importa es vivir una vida real.
Vida real es vida divina. Y la vida divina es una vida en armonía, de una más elevada conciencia y completa dicha del ser. Dios es la fuente de con­ciencia y dicha y todas las almas individuales se mueven en una espiral de evolución hacia este di­vino Centro. Cuanto más cerrado sea nuestro movimiento hacia el centro, más divina se volverá nuestra vida. Aquellos que pasan la vida satisfa­ciendo sus deseos sensorios permanecen en un nivel más bajo y experimentan muy poca transformación. En cambio, a niveles más elevados de conciencia el progreso evolutivo individual puede ser considerablemente acelerado. Y esto es lo que hace el yagña. (Sacrificio)
Todos los leños necesarios para la combustión de la evolución espiritual están allí, en la Vida universal; lo que nosotros precisamos es un altar donde el fuego brame. Porque, convertir toda nuestra vida en sacrificio significa convertir nuestro corazón en un altar.

Meditación y sacrificio
Por Swami Bhayanananda
(Editoriales publicadas en la revista Prabhuddha Barata en 1983)