miércoles, 16 de julio de 2014

CONOCIENDO A DIOS-HOMBRE RAMAKRISHNA: Lucio Pederiva





Pensar en Ramakrishna, intentar meditar en Él nos lleva a vernos en un espejo que nos dice: tu eres inmortal, eres pureza eres dicha, también por otro lado, como nunca antes, con un realismo inapelable podemos ver en nosotros todo aquello que no nos permite sentir ni realizar lo que en realidad somos.

Si intensificamos la contemplación en Él podemos aumentar nuestra dicha, pero también comprender con más claridad y cierta cuota de dolor cuales son nuestras limitaciones y que acciones en particular pueden beneficiarnos. Como dice el Gita no podemos dejar de actuar ni un momento, en este sentido si leemos las parábolas y dichos de Ramakrishna podemos encontrar una guía práctica, que nos orienta para contrarrestar y dar otro sentido la catarata de impulsos que vivimos a diario.

Ramakrishna no vino para convencernos que el es Dios a promesa de un futuro en el paraíso, vino para que entendamos que nacimos en el paraíso, que diariamente negamos por simple ignorancia. Él lo llamaba Lila (juego divino), ahora imaginen que le pasa a uno cuando le toca jugar a algo, pero desconoce las reglas y cual es el objetivo del juego, y peor todavía, se da cuenta de que perder le cuesta la vida, es un verdadero infierno. En ese momento llega la necesidad de un Maestro y en ese sentido Ramakrishna no nos deja solos, Él repartió como semillas al viento Maestros en cada rincón, si tenemos fe en sus palabras estas vienen acompañadas del Traductor Universal en la forma del Gurú.


El siempre dejó en claro que estamos donde está nuestro corazón y que estemos donde estemos, si tomamos refugio en Él, todos sin excepción tenemos las mismas oportunidades.
No nos promete un más allá, nos invita a vivir un más acá cotidiano de entrega y servicio. Ramakrishna a diferencia de otras encarnaciones es un maestro universal y global (como afirman muchos de los poemas de nuestro querido Padre Swami Pareshananda). Ramakrishna nos cobija sea cual sea nuestro origen y estado presente, cada día me convenzo más de que aun en el hecho de solo poder nombrarlo y ver su imagen allí también reside su mayor gracia. 

Lucio Pederiva: Artista Plástico, Docente de Taller Cerámica Mural