En nombre del Hogar Espiritual de Ramakrishna, nos hacemos presentes hoy
para honrar con profundo respeto y cariño a la Sra. Dora Clemens, nuestra
querida “Dorita”, una devota, una gran amiga, que desde 1995 estuvo
asociada a nuestra institución.
Durante muchos años ofreció su servicio en el templo del ashrama con una
entrega silenciosa, humilde y constante. Su calidez, su respeto hacia todos y
su manera de servir sin buscar reconocimiento fueron una expresión viva de
los ideales que Sri Ramakrishna enseñó y que ella encarnó con naturalidad.
Quienes compartimos con Dorita la recordamos con un afecto inmenso.Cada
uno de nosotros recibió, en algún momento, una palabra amable, un gesto
atento, una ayuda ofrecida con esa delicadeza tan propia de ella. Era una
presencia que hacía que uno se sintiera bien, que brindaba su ayuda sin
llamar la atención, y acompañaba con una ternura muy especial.
Su manera de ser dejó una huella profunda en nuestra comunidad, un legado
de bondad y devoción que, sin duda, seguirá inspirándonos.
Ayer, en una actividad organizada por nuestro centro se rindió un
homenaje a Dorita, y espontáneamente, devotas, devotos y simpatizantes
comenzaron a compartir recuerdos y vivencias amorosas con ella,
llenándonos el corazón. Eso era, es y será Dorita para la comunidad RA-SA-VI
(Ramakrishna -Sarada--Vivekananda)
En momentos como este, las palabras de Swami Vivekananda nos ofrecen
consuelo y claridad. Él enseñó que el alma es eterna, que “no nacemos ni
morimos”, y que dejar el cuerpo es simplemente pasar a otra etapa del viaje
espiritual. Recordar esta verdad nos ayuda a mirar este momento con serenidad
y esperanza.
La vida de servicio y amor que Dorita vivió continúa ahora en otra
forma, sostenida por la gracia de la Madre Divina.
Hoy la despedimos con gratitud profunda. Que su alma encuentre paz, y que su
ejemplo permanezca entre nosotros, recordándonos que el servicio,cuando
nace del corazón, es una forma de oración.
Acompañamos también, con todo nuestro cariño, a su familia. Que sientan el
abrazo y las oraciones del Hogar Espiritual de Ramakrishna. El amor que Dorita
sembró sigue vivo en cada uno,y hoy lo ofrecemos como consuelo y compañía.
Que su recuerdo nos inspire a vivir con bondad, humildad y entrega.
Y que la paz que ella buscó y cultivó a lo largo de sus 99 años la envuelva ahora
plenamente.
Ramakrishna-Sarada-Vivekananda;
iGloria, gloria, toda la gloria! [bis]
***
(Bengalí : transliteración):
Ramakrishna-Sarada-Vivekananda;
Yaia,yaia, yaia! Yaia, yaia, yaia..
Poema Swamii Pareshanandaji MahaMaharaj

No hay comentarios:
Publicar un comentario
Nos interesa su opinión: