viernes, 16 de diciembre de 2022

Artículos ; CCV : Profesora Leonor Bakún : Amor divino y desarrollo espiritual

 



Amor divino y desarrollo espiritual

Conferencia de Swami Pareshananda

en Programas de la Fraternidad RA-SA-VI; Grupo Sri Ramakrishna (Mar del Plata): Zoom 8.12.22 (transcripción y edición: Leonor Bakún)


Dios es eterno, nunca termina. También la devoción, el amor a Dios, es eterno. En realidad, es Dios mismo. En los Upanishads se dice que es porque nos lleva más cerca a contemplar la divinidad. Brahman, la autoexistencia, es la esencia del sabor (en idioma original en el audio). Ese sabor es tal que con solo recibir un poquito, todo el mundo está continuando. Verdaderamente, obteniendo dicho sabor uno se vuelve dichoso. ¿Quién podría vivir, quién podría respirar si Aquel Bienaventurado Ser no morara dentro del loto del corazón? Dónde debo buscar, qué debo buscar, a quién debo buscar, todo está en nuestro propio interior. Esto es muy importante para nosotros, los practicantes.

Ciertamente, solo Brahman existe, pues solo Él confiere dicha. Cuando el Señor, por ejemplo, Bhagavan Sri Krishna, Jesús, Ramakrishna, y otros, quiere gozar la alegría de su propia naturaleza lo hace a través del corazón del devoto. Este es su juego divino, su nitya-lila. Cierta idea puede (y esto es un ejemplo interesante) obtenerse del lila de Sri Krishna. En ocasiones llamaba a las lecheras, las gopis, con el sonido de su flauta vertiendo en él su amor inmortal y ellas, escuchándolo, se sentían arrobadas con una intensa atracción amorosa hacia Él. Bhagavan Sri Krishna está llamando con su cariño y ellas también sienten ese amor, ese cariño. Esto también es interesante: Sri Krishna gozaba esa dichosa atracción de amor que había brotado de su propia llamada de amor. Amor es prema. Así, cuando sinceramente, sentimos mucho cariño, amor, devoción, estamos recordando a la divinidad, a Dios, a Thakur, a la Madre Divina, a Sri Krishna, así y al mismo tiempo Dios mismo quiere esto. Uno ama a la divinidad por la gracia de la divinidad misma.

Profesora Leonor Bakún



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