miércoles, 7 de noviembre de 2018

SEGUIR APRENDIENDO: Counselor Veronica Pomerane (4/11/18)




Los Upanishad no aceptan la idea de que todo venga de la materia.
Existe un "Principio consciente e inteligente"una "ley" en la creación, un "proceso" en la evolución.
El hombre puede llegar a Brahmán por su propia experiencia intuitiva, por medio de la cual tomará consciencia de Brahmán, Ser primordial.
El Vedanta da múltiples explicaciones acerca de la creación, la cosmogonía.
En ella se encuentra la idea fundamental de afirmar la unicidad de la Realidad Última.
Con frecuencia hemos oído hablar de Sat-Chit-Ananda (Existencia-Conocimiento-Felicidad).
El alumno no busca la Realidad Suprema fuera de sí mismo, sino en un conocimiento más profundo de su propia conciencia, meditando y concentrándose en sí mismo, en el interior de su cuerpo físico, producto de la materia, después en el interior de su fuerza vital que hace posible la vida, después en el interior de la conciencia.
Cuando el discípulo hace a su Maestro una pregunta a este respecto, el Maestro le responde: "Comprende Esto por medio de la austeridad, de la práctica de la disciplina espiritual. Es el único medio de conocer la Verdad”.
Esa es la instrucción de los Upanishad. Es así cómo los granes sabios, los rishis de los Vedas, llegaron a descubrir tras el hombre y el mundo la existencia de una sola Realidad.
Todo lo que ha sido creado es la proyección de Dios mismo. El mundo está fijado en Él. Todo esto se explica ampliamente en el Bhagavad Gita de Sri Krishna.
Todas las creaciones pueden compararse con las perlas de un collar cuyo hilo de seda es el Señor. Todos los seres dependen del Señor. Esta dependencia está bien señalada. El Señor es la fuente del universo.
Ya en la época védica los sabios afirmaban que el descubrimiento de la Realidad Suprema es posible por medio de la experiencia espiritual, que trasciende todos los límites y supera todos los obstáculos que habitualmente nos impiden conocerla directamente.
Los Upanishad nos enseñan constantemente la adoración de Dios: En el Svetasvatara Upanishad dice:
“Sin comienzo, Tú Permaneces por tu Omnipresencia y de Ti nacen todos los mundos.
Igual que el fuego que, aunque único, al penetrar en el mundo hace parecido por su forma a diversas formas, del mismo modo esta Alma intima (Atmán) se hace parecida por su forma a innumerables formas y sin embargo es exterior a ellas.
Igual que el aire que, aunque único, al entrar en el mundo se hace parecido por su forma a formas diversas, del mismo modo este Atman único de toda la creación se hace parecido por su forma a las innumerables formas, y sin embargo, es exterior a ellas.
Igual que el Sol, ojo del mundo, no está mancillado por las impurezas exteriores que perciben nuestros ojos, del mismo modo ese Atmán interior de toda la creación no ha sido jamás mancillado por ningún dolor causado en este mundo, pues El es distinto...
El alma interior de todo ser, única y controladora de todo, hace múltiple su única forma. Los sabios que encuentran Su presencia dentro de si mismos alcanzan la beatitud, y los demás no.
Lo único eterno de entre lo efimero, lo consciente de entre los conscientes, lo Uno de entre varios, Aquello que satisface los deseos, aquellos que lo encuentran dentro de sí mismos, ésos alcanzan la beatitud
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