jueves, 14 de junio de 2018

SEGUIR APRENDIENDO: Carolina Mazza





Del libro “Vedanta Práctica. Filosofía Vedanta” del Rdo. Swami Vijoyananda. Capítulo “¿Dónde hallar a Dios?”

Básicamente en este primer capítulo el Rdo. Swami Vijoyananda nos hace reflexionar acerca de nuestra naturaleza Divina y de las propias limitaciones que tenemos por vivir en este mundo.

Para superar este aparente conflicto y quitar la capa de ignorancia que nos rodea, el Rdo. Swami Vijoyananda nos propone dos panaceas* (*término que proviene del griego Panakos y que significa “remedio para todo”):

1)    Una de ellas (frecuentemente oída pero dificilísima de practicar) es: <<Renuncia al mundo>>

El Rdo. Swami Vijoyananda nos explica que este es un mundo lleno de miserias y que, por lo tanto, no puede existir en él la verdad; si reflexionamos profundamente, descubriremos nosotros mismos que no existe más camino que el del renunciamiento.

Nos brinda ejemplos de renunciamiento:
-si queremos la verdad debemos renunciar a todo lo falso;
-si queremos a Dios debemos renunciar a todo cuanto no es Dios;
-si queremos ser grandes debemos renunciar a todo lo que humilla y rebaja.

En definitiva, renunciar a todo cuanto no somos para ser lo que somos.


2)    La segunda es: <<Buscar a Dios>>

Dado que Dios es el Ser Omnipresente y Omnipotente, el Rdo. Swami Vijoyananda nos dice que es una gran lástima, que seamos incapaces de elevarnos por encima de nuestras limitaciones y que creamos haber perdido nuestra propia naturaleza por el sólo hecho del contacto con este mundo.

Por el contrario, debemos entender que no la hemos perdido, sino que está escondida bajo una capa de ignorancia; debemos quitarla y conocernos a nosotros mismos.


En este sentido, en el último libro del Rdo. Swami Pareshananda “La práctica Universal de Japa Yoga”. Capítulo “¿Dónde buscar a Dios?”, responde a la pregunta de la siguiente forma:
¿En dónde buscar? El gran guru del Vedanta Sri Shankaracharya contestó:

“En este mismo cuerpo, en la mente pura, en la cámara secreta del intelecto, hay un espacio conocido como el inmanifestado. Allí el Atman, de belleza extraordinaria, luce como el sol y manifiesta este universo por Su propia refulgencia” (Vivekachudamani).


Y para concluir el Rdo. Swami Pareshananda nos dice: “Dios es tanto la toda penetrante Realidad cósmica como la Realidad detrás del alma individual. Él es el Supremo Gobernador y en todo sentido está muy cerca de nosotros”. (pág. 32)