miércoles, 27 de diciembre de 2017

Artículo por Counselor Veronica Pomerane






Counselor Veronica Pomerane:

Con el pasar del tiempo la mayoría de los hombres olvida el gran mensaje divino dado  en cada época.
El religioso egoísta y mezquino, detiene el constante fluir de la salvadora corriente de La Suprema Verdad con los diques del partidismo y el favoritismo.
Y declaran el ignorante y muy dañino concepto de que cada escuela religiosa tiene su propio Dios; que ese Dios es superior al Dios de los demás y que la religión de ellos es la única verdadera y que fuera de esa religión, las demás son pura herejía.
Los que hablan de Dios sin tener realización viven y se sienten en el imperfecto reino de la comparación.
Dios o cualquier nombre que se le dé en cualquier religión, en Sus aspectos, Personal, Impersonal o Trascendental, en todos los tiempos y fuera del tiempo, es siempre Uno y Único.
Oros conceptos sobre Dios, son parciales, sectarios y refutables.
El evangelio de La Encarnación jamás hace distinción alguna basada en lo geográfico o  lo racial. Es la única religión salvadora.
Este mundo nuestro, aunque sea visto como un conjunto de aparentes diversidades, nunca está desprovisto de su básica unidad.

La verdadera creencia en Dios, surge de uno mismo; jamás puede ser engendrada por fórmulas dogmáticas ni mantenida por temor a un infierno. El clamor de un millón de inconscientes, jamás puede representar la Suprema Verdad.
La vida de las personas mundanas es muy superficial, llena de sufrimiento y pesar desde el momento de nacer; durante toda su vida de irresponsabilidad e imitación, de continua insatisfacción y pequeñeces, ellos están temblando interiormente, sacudidos por olas de inseguridad.
Estos son signos evidentes de irreligión.
Sin embargo
“Oh Bhárata, toda vez que declina la religión (rectitud) y prevalece la irreligión, Me encarno de nuevo. Para proteger a los buenos, destruir a los malos y establecer la eterna religión, Me encarno en distintas épocas”.
                           Srimad Bhagavad Guita, Cap. IV, 7-8)
Así, en La India, en el campo de batalla de Kurukshetra, ante Arjuna, a quién ayudó para que destruyera al ejército de los irreligiosos, Sri Krishna, declaró que era La Encarnación Divina.
Muchos siglos después, nuevamente en Oriente en la misma India, sintiendo la necesidad de reestablecer la eterna religión, la Divinidad descendió como Gautama Budha, y declaró en Sarnath, (Varanasi), ante sus compañeros en las prácticas espirituales, que era el Tathagata, el mensajero.
Y esa vez La Encarnación expuso la Doctrina del Nirvana, de la cesación del sufrimiento. Dijo el Tathagata que la adhesión y la asociación con todo lo que es momentáneo y aparente nos sumerge en el terrible océano del sufrimiento y pesar.
Varios siglos después, en otra parte de Oriente, vino Dios en forma humana como Jesucristo y declaró:” Yo y mi padre somos una sola cosa”. Y “el que ha visto al Hijo, ha visto al Padre”.
El mensaje de Jesucristo que declaró en el Sermón del monte, como su primer Evangelio, “Bienaventurados los de limpio corazón, porque ellos verán a Dios”, sigue teniendo hoy para los seres humanos la misma fuerza.
Los puros de corazón, los que purificaron su mente que estaba saturada de dudas, vacilación y egoísmo, esos nobles y delicadas almas, recibieron la misericordia divina.

La Divinidad es realizada primero en lo profundo del océano de la mente, allí donde el agua de la vida está absolutamente tranquila; dónde ya no existe movimiento de deseos que surgen como pequeñas y grandes olas que nos hacen bailar al son de una música discorde, cuyos pasos son de constante inseguridad.

Aquel que olvida lo Uno y Único está obligado a aceptar la diversidad, a vivir manejado por la opinión ajena; su mente queda saturada de los conceptos de la apariencia y cerrando sus ojos ante la Realidad, anda como un ciego apoyándose en el bastón de la debilidad. Siendo en verdad independiente, digno hijo del Supremo Padre que siempre está en el cielo, su vida es de una continua dependencia.

La Divinidad en sus cuatro estados: Trascendental, Impersonal, Personal - como Encarnación Divina- y como el conjunto de todo lo que existe, animado y aparentemente inanimado, es siempre Omnipresente, lo Universal.
En el estado de Encarnación, aparentemente, la Divinidad se divide en dos, manteniendo un velo transparente, para enseñarnos a los que nos habíamos hecho la noción equivocada de que estábamos separados de Dios. La Encarnación nos dice que no hubo ni habrá tal separación de una manera definitiva. La omnipresencia es homogénea, indivisible e invariable. En la omnipresencia no existe ni la más remota posibilidad de hacer compartimientos y mantenernos separados con nuestros cuerpos, mentes, deseos personales o ideas acerca de país, religión o creencia religiosa.
Todo esto es aparentemente irreal e ilusorio. Mientras no podamos superar el concepto de que somos corpóreos, la idea más aproximada a La Verdad, es que Dios es nuestro origen.
El material que se manifiesta como distintos seres es Él, y por Su Misericordia, que es Su aspecto activo, nos hará concientes de nuestra Realidad. Y así, desechando la ignorancia de que sólo somos individuos mortales, viviremos como inmortales. Dios destruirá al malvado separatista en cada uno de nosotros.
Esos malvados se juntaron en el campo de batalla de Kurukshetra y Sri Krishna dijo a Arjuna que debía destruirlos.
Fueron del mismo tipo a quienes Budha los destruyó diciendo que todo es transitorio y sus sueños dorados quedaron también destruidos.
Igualmente al pueblo judío que cultivaban la idea de que sólo ellos eran los favoritos de Dios, esperaban un rey terrenal para vencer a los romanos que reinaban en la parte de la tierra que les pertenecía, Cristo los destruyó cuando les dijo:” Mi reino no es de este mundo”. Y el imperio romano quedó destruido cuando miles de los primeros cristianos ofrecieron sus vidas en Roma, demostrando que los amantes de la Verdad, del divino amor, jamás se someten por temor a perder el cuerpo.
Casi todos los apóstoles de Jesús abrazaron una muerte muy cruel, pero nunca abandonaron el sentir de que estaban indisolublemente unidos con el Padre Divino, a quién tenían establecido en sus corazones. El cuerpo aparente destructible, fue muerto, pero ellos se perpetuaron como símbolo de la inmortalidad.
Aquél que ama a Dios como su todo, sale victorioso como inmortal.
Cómo puede explicarse el gran fenómeno de la muerte, de la desaparición y destrucción de individuos?
Quien es el destructor? No hay tal destructor.
Él es siempre el Misericordioso que modifica, cambia y transforma Su propia manifestación.
La ignorancia primaria (Maia) cumple dos funciones:
  1. Cubre la realidad como para que
  2. Nosotros consideremos a los diversos aspectos de la irrealidad (lo aparente) como lo único que existe.
Dios mío, cómo se había olvidado otra vez Tu evangelio, Tus palabras, que son expresiones de La Suprema Verdad, los amantes de ella, de la rectitud, la libertad y el amor puro volvieron a sufrir tremendamente al ver la declinación de la espiritualidad.
El clamor conjunto de esos grandes seres conmovió el corazón del Supremo Ser y Él decidió otra vez manifestarse en esa época.
En el siglo XIX, la irreligiosidad se había inflado al máximo. Con el progreso de la ciencia por un lado, algunos levantaron idas de oposición contra todo lo que era inexplicable, sagrado y herméticamente secreto de las religiones.
Querían pruebas de laboratorio, sobre los temas de la existencia divina, y no tuvieron una respuesta satisfactoria.
Y por otro lado, los llamados fieles y sus sacerdotes, convirtieron a la vida religiosa en una función social, acercándose así, al profundo abismo de los placeres materiales.
Conviertiendo al Purísmo y Amantísimo Dios, en un juez caprichoso y parcial, dador ocasional de algunas migajas de bondad de muy fugaz duración.
Esta evidente declinación espiritual, que había tocado fondo, estimuló nuevamente el resurgimiento de la pura espiritualidad.
Apareció Dios mismo, cuya forma llevó el nombre de Sri Ramakrishna.
En el año 1836 en un pueblo de Bengala, en India, el Señor descendió en una modesta familia brahmín.
Desde el principio, al hacer sus cultos, Su mente se hizo a la idea de que la imagen de la Madre Kali debía ser viva.
Para Él Kali era La Madre del universo, era el Supremo Principio en acción: Dios personal e Impersonal. Era la inefable fuerza divina que hace la creación, manifestándose en innumerables formas e ideas, que sostiene y protege a todos interpenetrando cada átomo, y que, por Su Misericordiosa Divina Voluntad, también destruye todo, individual y colectivamente. Retorna al estado de pre- manifestación cuando Su interpenetrante obra llega al máximo, otorgando liberación a cada manifestación Suya, y así de nuevo, se establece como Brahman, el único Ser Supremo, lo Potencial, lo Trascendental.
Después de los cantos devocionales, rogaba angustiosamente a La Madre que se le revelara en Su corazón.
Tan intenso era el sufrimiento de sentirse separado de La Madre que a veces se le veía tirado en el patio del templo frotando Su rostro ya ensangrentado contra el piso de piedra, pidiendo: “Oh Madre, ten piedad. Hasta cuando quedarás alejada de mí, de tu hijo que no quiere conocer nada más que a Ti”.
La gente que iba al templo lo tenía por loco, sólo los dueños del templo lo protegían.
Llegó un día que sintió que era inútil seguir viviendo así y quiso dar término a Su vida.
Cuando se levantó de la silla tuvo la gran visión.
Vio y sintió que enormes olas luminosas del océano del Conocimiento lo estaban cubriendo. Perdió Su conciencia corpórea y quedó tirado en el suelo de la capilla interior, frente a La Madre.
Al recobrar parcialmente la conciencia vio que la imagen ya era completamente viva, hecha de la luz de la Conciencia Suprema.
Desde ese día la adoración se transformó completamente. Conversaba con La madre, le pedía consejos, en los días calurosos la abanicaba durante horas.
Por primera vez en la historia, el ser humano sin seguir ninguna práctica prescripta realizó a la Divinidad por sincero, ardiente y puro anhelo espiritual.
Demostrando así que para realizar a Dios, no son imprescindibles las doctrinas y los dogmas estrictos. Basta con la sinceridad y el creciente anhelo de ver a Dios.
Ahora sabemos que Dios personal puede ser visto por ojos humanos cuando se retiran de los objetos externos y sólo se concentran ansiosamente sobre ese aspecto divino.
Quien por la Misericordia Divina ve a Dios en Su forma personal, lleva una vida de puro inegoísmo y emana paz, ecuanimidad y todos los nobles principios de la ética. Aconseja y conduce a otros hacia Dios.

Saturado de esa primera experiencia de la Presencia Divina, pidió a Su Divina Madre que Le mostrara otro de Sus aspectos.
Paso a paso La Madre fue preparando a Su purísima representación por innumerables prácticas, bajo calificados y Realizados maestros, para que llegara a sentir Su verdadera Realidad, después que realizara todos los aspectos Divinos que sustentan las diferentes religiones del mundo.
Ese período de delicadas prácticas duró 12 años (de 1865 a 1867).
Swami Saradananda discípulo directo divide esos 12 años en 3 etapas.
1er. Período: Desde que aceptó el puesto de sacerdote en el templo de Kali, hasta que llegó la Brahmani, mujer con realización en las prácticas tántricas.
2do. Período: Comprende Sus prácticas devocionales. Siguió 5 modos de adoración:
- cómo la gran existencia que interpenetra todo lo que existe
-como siendo el servidor
-el amigo
-madre o padre
- como amante puro de Dios
3er.período: Comprende Sus prácticas de aspectos de amor humano-Divino,
Su  renunciación formal y práctica del monísmo puro, y Sus prácticas del Islam y Cristianismo.
Vamos a ver un gran ser humano que luego de tener extraordinarias visiones espirituales, llega a realizar que Él es la Encarnación Divina y declara ante el mundo Su naturaleza y poder de Salvador.
Hay una gran diferencia entre los seres altamente espirituales y La Encarnación divina.
Esta, nos libera directamente, en cambio los seres altamente espirituales nos ayudan a transformar nuestras vidas.
Cada una de las Encarnaciones anteriores a Sri Ramakrishna, durante Su niñez han sentido en medio de Sus actividades propias de Su edad, la repentina e inexplicable pura presencia y la fuerza misericordiosa de la Única y Suprema divinidad.
Los Budhistas, los más impersonalistas, erróneamente calificados como agnósticos, lo llaman Bodhi. El príncipe Sidharta, realizó ese Bodhi y fue conocido como Budha.
Este mundo nuestro, aunque sea visto como un conjunto de aparentes diversidades, nunca está desprovisto de su básica unidad: Dios que es la libertad pura, aparece parcialmente impurificada durante la acción.
Para hacernos concientes de la necesidad de levantarnos de la vida animalizada que llevamos, el Señor hizo prácticas espirituales, como cualquier ser humano. Él vino a vivir entre nosotros.
Sri krishna también lo hizo, dejando claramente mención en el Mahabárata.
Budha lo hizo. Consta en el Dhammapada.
En el caso de Jesús en este aspecto se tienen pocos datos.
Es interesante saber cómo el ser humano se transforma en un ser humano- divino.
El divino-humano, con el ejemplo de su propia vida deja el testimonio para el resto de la humanidad de cómo un sincero aspirante, trascendiendo las etapas de lo moral y ético y se establece en el estado del devoto que goza de la plenitud del amor divino.
Ramakrishna por Su dedicación, pureza de corazón y ardiente anhelo, primero realizó a la Divinidad como Impersonal , y luego Personal.
Decía Sri Ramakrishna que cuando llega en la vida humana la realización divina, es imposible dominarla aunque se haga el esfuerzo.
El cuerpo material de la gente ordinaria, queda deshecho. Solamente en los purísimos cuerpos de la Encarnaciones aquella fuerza queda contenida y así cumplen su divina misión.
Dicen los Upanishads que el conocedor de lo Supremo, se convierte en lo Supremo.
Cuando la mente no está tranquila, no refleja totalmente al objeto, la persona o la idea.
Los conocimientos comunes, no representan la verdad pura y absoluta sobre un tema.
Para hacer más duraderos a los conocimientos se necesita la identificación con ellos.
Para esta identificación, se necesita purificar nuestra mente de sus adherencias con el mundo físico.
Sri Ramakrishna en cada práctica devocional realizaba la unión con el Ideal de la práctica; se unía con dicho aspecto de la Divinidad.

  • En Sus prácticas como servidor de Dios, tomó como ideal a Rama. El describía como Rama había entrado en Su personalidad.  Se volvió Rama.
Para las siguientes prácticas de sentirse como La Madre del Niño Dios, necesitó llevar una vida de mujer.
  • Después de esto vino la práctica del amor puro. Como una de las pastoras de Vrindavan amó a Sri Krishna.
  • Sri Krishna entró en Él, y así terminó estas prácticas.
A los 24 años, se casó con una niña de 5 años. Sin embargo, jamás tuvieron contacto físico. Cuando La Santa Madre tuvo 18 años fue a vivir con su esposo en el templo de Dakshineswar. Cocinaba para Él y vivía en una pieza aparte.
Una noche auspiciosa Ramakrishna hizo la adoración de Ella como siendo la Divina Madre. Despertó así en ella su latente divinidad y la hizo conciente de su misión de ser Madre espiritual de todos sus devotos.

Dijo que por la práctica de la meditación devocional, la mente quedará controlada.
Si alguien siente durante 24 horas la misma angustia, pesar y desesperación por tener la revelación divina, Dios con seguridad, aparecerá ante él.

En 1861 llegó a Dakshineswar una mujer vestida como monja muy erudita, quien le enseñó prácticas de Tantra.
Enseguida se estableció una relación de madre- hijo.
Cuando él le habló de Sus visiones divinas, de Sus inaguantables quemazones en su cuerpo, del prolongado período que pasaba sin dormir y de otras experiencias profundas, le preguntó que le estaba pasando. Ella le dijo que tenía un estado de Mahabhava, el supremo amor divino.
Ella, para prepararlo, le leía todos los días de los textos sagrados, las experiencias espirituales de grandes seres, quienes tuvieron que soportar los impactos del amor divino. Durante 4 años hizo las severas y complicadas prácticas de Tantra mencionadas en las escrituras.
En dichas prácticas, uno se enfrenta con terribles repulsiones y tentaciones. El practicante tiene que vencerlas.

La pureza de corazón significa que la mente queda exenta de los pares de los pares de opuestos como bien-mal, agradable y desagradable.
La presencia de la Madre en Sus innumerables aspectos, físicos, mentales y supramentales; la presencia de formas sutiles personales, de ideas puras e impersonales, todo ello se unió a Él. Así quedó hecha la base de Su verdadero estado de Encarnación Divina.
  • Después de terminar con las prácticas tántricas, hizo las devocionales según la escuela vaishnávica.
Con la revelación de Sri Krishna en Sí mismo, Sri Ramakrishna terminó Sus prácticas de realizar a Dios personal- impersonal. Conforme a las escuelas filosóficas- religiosas de los hindúes, le quedaba practicar el monismo, por el cual uno trasciende toda noción de separación con Lo Supremo Único. Las diversas prácticas mencionadas duraron 9 años.
Ramakrishna después de su 1era. realización vivía en constante y conciente compañía de la divinidad a quién llamaba Madre. Sin embargo, surgieron en Él deseos de ver a La Madre en Sus innumerables aspectos y formas. Decía: “Cuando en mi mente surgen deseos de verla en una de sus formas particulares, se lo pedía con exigencia, y mi misericordiosa Madre arreglaba todo lo necesario y me conducía a las prácticas adecuadas para lograr la respectiva visión”.
Realizando s Su Divina Madre, a Dios Personal e Impersonal en Sus inumerables aspectos, Ramakrishna vivía en esa época como un niño que depende de Su cariñosa voluntad.
Cuando Ramakrishna terminó todas Sus prácticas La Madre le hizo realizar que Él era la Encarnación Divina, y comenzó Su tarea de despertar la latente y olvidada fuerza divina en los corazones humanos. Vemos así, el resurgimiento y florecimiento de la Eterna Religión, que tiene el objetivo de transformar en seres divinos a todos los que la practican.
Le faltaba la práctica del advaita (no dualismo o monismo). Y llegó Tota Puri.
Este gran maestro de monísmo había realizado a lo Supremo como la única y absoluta Existencia- Conciencia- Dicha en el nirvikalpa samadhi, la más elevada realización.
Dice Ramakrishna:” La mente no podía abandonar la muy viva presencia de la forma del conocimiento condensado, la de La Divina Madre y esto me hacía olvidar el propósito de entrar en el estado trascendental.
Luego, cuando surgió allí la divina forma de La Madre, la corté en 2 con la espada del Conocimiento y, como no quedó ninguna dualidad , la mente, absolutamente purificada, subió más allá de nombre y forma y entré en Samadhi.
Después de conocer y realizar todas las religiones existentes percibió:
-Que Él era la Encarnación Divina y había descendido en cuerpo humano para reestablecer la Religión Eterna, en sus diversos aspectos.

  • - Que todas las prácticas que hizo, fueron hechas sólo como ejemplo de los demás; para dejar demostrado que por cualquier religión el sincero y dedicado aspirante puede lograr la visión divina, la liberación de todos los pesares, la completa cesación del apego a todo lo que es momentáneo y realizar que cada ser humano es esencialmente inmortal y divino.
  • - Que la Encarnación es la única que otorga la iluminación y salvación directa.
  • - Que sus íntimos apóstoles no pueden dar la salvación, pero sus vidas son ejemplos que guían al practicante.
  • - Por lo tanto, todos los aspirantes puros, sinceros y dedicados, siguiendo cualquier sendero elegido por ellos, y dedicándose a un solo aspecto de la Divinidad, que es única, al realizar ese aspecto obtienen la liberación, unión con Dios, y el estado inmortal del Ser.