jueves, 19 de octubre de 2017

PESCADOR DE ALMAS: (Counselor VP)




Sri Ramakrishna - Pescador de Almas: Counselor VP: 


"India comenzó a llegarme un domingo en una feria de plaza Francia en el año 1989, al comprar una estatuita de Lakshmi hecha de sándalo, a unos chicos Hare Krishna quienes me dijeron que cuando Ella llega a uno, trae consigo la Prosperidad.
Era la primera vez que oía yo acerca de La Diosa.
Al domingo siguiente, acompañamos a unos amigos a Bella Vista. Iríamos a visitar la que fue la casa de la abuela de mi amiga. Por qué no habríamos de conocer su antigua morada? Estaba sobreentendido que los acompañábamos sin ningún interés personal.
No llegamos al lugar por mí imaginado. Ni por casualidad sabía lo que era un Ashram. Fue un día de reunión dominical. Luego me enteré que la abuela de mi amiga era Ninon, antigua discípula de Swami Vijoyananda, quien donó esa propiedad.
Estaba sí ese ambiente familiar, que me resultó tan natural.
Lo que más llamó mi atención, fue el monje recién llegado de India y el templo.
Nos fuimos con prácticas espirituales y el asombro de nuestros amigos ya que ellos no las habían recibido nunca. El hecho de si las pedimos o el Swami nos las dio, pertenece a ese maravilloso reino del olvido. 
Desde que recuerdo, estaba empeñada en “un camino”, en encontrar “La Verdad”. Así nombraba a esa búsqueda honda que me sucedía. No hallé las respuestas en mi religión de origen. 
Sentía que había una Verdad que todo lo recorría. Un río único que regaba todo en su trayecto. Más aún no la encontraba. Buscaba y leía. 
Las diferentes tradiciones, sus místicos y sus verdades. Sus vidas. Todo esto me provocaba profundamente e inspiraba más aún mi búsqueda.
No imaginaba que ese río me bañaría con sus aguas profundas y benditas, así tan de casualidad, tan sencillamente.
Para esa época andaba yo un poco ansiosa, ya que habíamos vendido nuestra casa y debíamos entregarla. La única que me gustaba costaba el doble de lo que nosotros teníamos. Con dos niños pequeños, literalmente nos estábamos quedando sin hogar.
Ese domingo por la noche, al regresar, sorprendida aún por todo lo nuevo: 
la ofrenda de flores que aquel monje nos invitó a entregar, en un templo que aparentemente desconocía pero con la tranquilidad de saber que no estaba eligiendo nada. Simplemente me había sucedido.
Faltaba acaso una prueba que me indicara que no había sido un día más?
Que se precisa para despertar el latido adormecido de tanto olvido?
Templo, monje, prácticas espirituales, ofrendas, todo en una tarde. 
Necesitaba acaso mi mente un milagro para terminar de creer?
Con lo que quedaba del día, a las 23 hs. recibimos una llamada telefónica. Era la dueña de la inmobiliaria disculpándose debido a la hora y al día, pero la propietaria de la vivienda que ansiábamos, le había hecho especial hincapié en que se comunicara con nosotros esa misma noche para transmitirnos que aceptaba el precio que habíamos ofrecido, es decir, el 50 % del valor de la propiedad.
Quién era “El Dueño” que nos ofrecía “aquel lugar?”.
La casa, símbolo pleno del mensaje por siempre proclamado: “ Yo soy tu hogar”.
El Ideal había irrumpido barriendo el contenido de todas mis experiencias.
El amor del ideal adorado, nos llegó de las manos de Swami Pareshananda.
Qué dichosa he sido al poder vivenciar las altas virtudes encarnadas en un ser humano acompañando siempre y desde aquel momento de la ofrenda, mi camino!.
Con qué simplicidad Sri Ramakrishna se asentó como Mi rey envolviéndome con aquello que me es familiar y auténtico. Mi Mantra. Mi bendito Gurú. 
La bendición de Su Presencia en lo Intangible, emanación plena desde donde observar el devenir con la potencia del sentido.
Y cuando me pierdo en los absurdos recorridos de lo tangible y toco el hartazgo, corro desesperada de regreso a mi hogar, el de aquella vez, seguramente el de siempre."
- Counselor VP