lunes, 20 de marzo de 2017

SEGUIR APRENDIENDO: Sra. Veronica Pomerane






Los pensamientos son mente sensorial, hecha de materia y no de espíritu. De ahí que el pensamiento sea condicionado, dependiente de las leyes de la casualidad y no libre como el espíritu.
De lo inmanifestado brota lo manifestado (prakriti). (IX, 7). Y a partir de ahí se forman los cuerpos físicos con los órganos sensoriales y la mente pensante de los seres humanos en un proceso de densificación creciente. Se trata de un movimiento inteligente como objetivación de la pura conciencia.El entramado perfecto está constituido por tres características o gunas.
La armonía de sattva, la pasión de rajas y la torpeza de tamas.
Los gunas atan el espíritu al cuerpo.
Y por ellas los seres se apegan a sus obras creyendo ser ellos quienes actúan. Porque los gunas crean la ilusión de la realidad. “ En verdad es difícil ir más allá del poder divino de mi ilusión, creado por las distintas naturalezas” (VII,14).
“Los impulsos de las características (gunas) de la propia naturaleza fuerzan a la acción” (III, 5).
Sólo el espíritu, el conocedor de la trama es testigo desapegado del espectáculo mágico del despliegue de la Inteligencia unitotal. Él no se mueve cuando todo aparece en movimiento alrededor. Él no hace nada cuando aparece la actividad incesante. La danza de la naturaleza que se produce en el campo de la objetividad tiene su origen en el inmutable y silencioso espíritu.
No hay nada incognoscible para nuestra mente, que sin embargo está ahí afuera esperando ser captada como objeto. 
Así, el buscar resultados relativos sólo es propio de una mente anclada en lo relativo por considerarlo realidad absoluta, nunca de una mente expandida a lo infinito, a Brahman.
La conciencia es conciencia en sí, no es de otro ni para otro, no es dependiente, no se mueve, no actúa.
La conciencia en el ser humano, toma conciencia, de su libertad más allá de los limites trazados por el pensar y el sentir.
“Quien a Dios tiene nada le falta”, decía Teresa de Ávila.
"Be spiritual and realise thruth for yourself" (Swami Vivekananda).