jueves, 16 de marzo de 2017

SEGUIR APRENDIENDO: Sra. Noemi Lavagno




Sri Ramakrishna solía relatar el siguiente cuento: "Al anochecer unos borrachos quisieron ir en bote a un lugar. Remaron toda la noche. Cuando amaneció, ya en un estado normal, se dieron cuenta de que habían estado dando vueltas y vueltas en el mismo sitio. Se habían olvidado de levantar el ancla". 
Imaginando esta situación absurda, nos provocará risa, pero si pensamos que este relato puede estar sugiriendo el estado en que nos encontramos muchos de nosotros, la risa se transformará en sabor amargo. La mayoría de nosotros tenemos un ideal, queremos llegar a una meta, alcanzar la otra orilla. Con seguridad hemos remado mucho, en el transcurso de nuestra vida, pero en algún momento nos damos cuenta que estamos en el mismo lugar. ¡Cuánta energía gastamos en ese viaje a ninguna parte! La causa de este esfuerzo inútil fue que nos olvidamos de levantar el ancla. Swami Pareshanandaji Maharaj dice: "Ser sincero en el empeño por lo espiritual es como levantar el ancla".
Sinceridad  es el modo de expresarse sin mentiras ni fingimientos. El término está asociado a: veracidad, sencillez y pureza.
Hemos oído y leído que la sinceridad es muy importante en la vida espiritual y esa sinceridad debe ser con nosotros mismos. preguntarnos constantemente qué queremos, qué estamos haciendo para lograrlo y si estamos avanzando.
Sri Ramakrishna decía: ¡Sigue adelante! y ¡Sumérgete hondo!
Debemos estar alertas y no conformarnos fácilmente con nuestro progreso. Swami Vivekananda decía: Despierta, levántate y no te detengas hasta alcanzar la meta.
La meta es Dios, por lo tanto sigamos adelante hasta lograrLo.