miércoles, 18 de noviembre de 2015

El texto originalmente compartido por la Sra. Leonor Bakún




Atraído por la amistad de sus amigos, aunque Gadadhar (nombre de Thakur cuando era un niño) iba al colegio diariamente, pasaba la mayor parte del día en la adoración de Raghuvira y ayudaba a su madre en sus tareas domésticas. Diariamente, casi hasta las dos de la tarde, se lo veía ocupado en esa tarea. Como pasaba la mayor parte del día en su casa ocupado de esta manera las mujeres del pueblo tenían gran oportunidad de encontrarse con Gadadhar. Muchas de ellas, terminando sus quehaceres, venían a la casa de Chandra (madre de Thakur) y, encontrando al muchacho, le pedían a veces que cantara y otras veces que leyera textos religiosos, y el muchacho, a su vez, trataba de satisfacerlas. Cuando veían que estaba ocupado ayudando a la madre, todas reunidas pronto terminaban esos trabajos y así preparaban la oportunidad y el tiempo para que Gadadhar pudiera atenderlas. Vemos así, que entre las ocupaciones diarias de Gadadhar, una era cantar y leer los textos sagrados a las vecinas. Y ellas sentían tanto placer que desde entonces se apuraban para terminar el trabajo de sus casas y así llegar temprano a casa de Chandra.
- (Swami Saradananda, Lila Prasanga, C. VII)
- ( El texto originalmente compartido por la Sra. Leonor Bakún)