lunes, 18 de febrero de 2013

LA VOZ DE LA VERDAD


Swami Vivekananda
Swami Vivekananda encontró la verdadera solución a todos los problemas de la vida humana en la realización de la base que subyace en toda la aparente diversidad: "Si van bajo la superficie, encontrarán esa Unidad entre hombre y hombre, entre raza y raza, alto y bajo, rico y pobre, dioses y hombres, hombres y animales. Si van lo suficientemente hondo, todo será visto sólo como variaciones del Uno, y aquél que ha alcanzado este concepto de Unidad no tiene más ilusiones. ¿Qué puede engañarlo? Conoce la realidad de todo, el secreto de todo. ¿Dónde más hay miseria para él? ¿Qué es lo que desea? Ha seguido el rastro de la realidad de todo hasta el Señor, el Centro, la Unidad de todo, que es Eterna Existencia, Eterno Conocimiento, Eterna Dicha" (C. W. : II. 15 3-154).


¿Cómo deben ejecutarse los deberes y responsabilidades? Con un esfuerzo consciente por despertar la actitud de ver a Dios en todo. Cuando se mantiene ese espíritu, cada labor realizada, es adoración. Swamiyí dijo: "Miren a cada hombre, a cada mujer y a todo como Dios. No pueden ayudar a nadie; sólo pueden servir: Sirvan a los hijos del Señor, sirvan al Señor mismo si tienen el privilegio. Si el Señor les concede que puedan ayudar a cualquiera de sus hijos, benditos son; no piensen tanto en ustedes. Benditos son de que ese privilegio les fuera dado, cuando otros no lo tienen. Háganlo sólo corno una adoración" (C.W.: II. 246).

Así Swamiyí declaró los mensajes universales de Vedanta y de Sri Rarnakrishna a los ciudadanos del mundo. Estos mensajes, a saber: la realidad de Dios, la naturaleza divina del alma, la armonía de las religiones, y que servicio al hombre es servicio a Dios, encontraron en Swamiyí una incomparable, compasiva y dinámica expresión.

Swami Vivekananda fue desde su nacimiento un amante de la humanidad. Se declaró a sí mismo como una voz sin forma. El es la voz de la Verdad Eterna, lo Supremo. Swarniyí fue una de las más nobles manifestaciones de Dios en la tierra. En una carta a una dama americana escribió: "Que nazca una y otra vez y sufra miles de miserias, para que pueda adorar al único Dios que existe, el único Dios en el que creo, la suma total de todas las almas, y sobre todo,mi Dios El malvado, mi Dios el miserable, mi Dios el pobre de todas las razas, de todas las especies, es el objeto especial de mi adoración" (C.W.: V.137)

Swami Pareshananda