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Hijo de un conocido abogado y de una inteligente y piadosa dama de
Bengala, Swami Vivekananda nació en Calcuta el 11 de enero de 1863 bajo
el nombre de Narendranath Dutta. Este niño de inteligencia proverbial
que desde bien pequeño mostró una gran independencia de pensamiento,
estaba destinado a ser un líder para su pueblo, un mensajero del Vedanta
en Occidente, un ideal para millones de buscadores de la Verdad.
De su madre, de quien heredó su prodigiosa memoria, aprendió las
Escrituras Sagradas. Naren se destacó desde su infancia por un sinnúmero
de cualidades: una asombrosa voz, buen deportista, un conocimiento
natural extenso, pensamiento racional y un sorprendente amor
desinteresado hacia el prójimo son parte de esta colección de virtudes.
Dos Instituciones se ocupan de su educación, el "Metropolitan Institute"
y la "General Assembly's Institution" de Calcuta. Estudiante de
Filosofía, comienzan a surgir mil cuestiones sobre la existencia de Dios
en su mente. La actitud introspectiva y el espíritu filosófico de
Narendra llaman incluso la atención de sus profesores. Es a través del
Director del College que escuchará hablar por primera vez de Sri
Ramakrishna.
Un Movimiento religioso está en auge por esta época en Calcuta, el
Brahmo Samaj. Keshab Chandra Sen, líder del Movimiento era un excelente
orador y poseía una gran atracción sobre los jóvenes de la época que en
gran número entraban a formar parte de su Organización . Narendra hace
lo propio, pero las respuestas que encontró dentro del Brahmo solo le
conformaron durante un cierto tiempo. Las preguntas volvían a surgir y
las respuestas parecían no existir.
El encuentro con Sri Ramakrishna va a cambiar la vida del joven Naren. A
pesar de haber tenido un primer contacto con su futuro Maestro en casa
de un vecino, solo tras visitarlo en el templo de Dakshineswar va a
quedar cautivado por él. "Señor,¿ usted ha visto a Dios?" La respuesta
de Sri Ramakrishna lo deja sorprendido, no sólo había visto a Dios sino
que también podía mostrárselo. Al principio todo fueron dudas acerca del
Maestro, pero a medida que pasaba el tiempo, Narendra observó que Sri
Ramakrishna era la reprensentación viva de las verdades que enseñaba y
poco a poco lo aceptó como su Gurú.
El Maestro deja su cuerpo en 1886 y Narendra, junto con otros jóvenes
discípulos directos de Sri Ramakrishna, decide renunciar al mundo y
tomar votos de sannyasa. A partir de ahora Swamiji, como pasó a ser
conocido entre sus hermanos monásticos, comienza una larga peregrinación
en busca de respuestas. Causa una fuerte impresión en los espíritus de
quienes se le acercan. De ello surge el apoyo de sabios y nobles para
que actúe como Delegado de la India en el Parlamento de las Religiones
que tendrá lugar en 1893 en Chicago. Vivekananda espera un signo de la
Voluntad Divina para aceptar tal cargo. Es en Cap Comorin que la
respuesta llega a través de una experiencia espiritual y, con las
bendiciones de Sri Sarada Devi, parte un 30 de mayo de 1893 hacia
América.
"¡Hermanos y hermanas de América!..." Con estas palabras de conciliación
y universalidad que obtuvieron una respuesta inmediata por parte del
auditorio, cuentan que fueron más de quince minutos de ovación, el
Delegado Vivekananda comenzaba su marcha triunfal por América.
Conferencias, clases, notas y más notas de prensa; entrevistas y
reuniones con personalidades intelectuales y religiosas, son los
intensos día a día a partir de entonces. Entonces llegaron los
discípulos: un amplio círculo íntimo que ayudará al Reverendo
Vivekananda en la tarea de difundir su mensaje universal por toda
América y más tarde por la vieja Europa.
Swami Vivekananda regresa a India donde es recibido con honores de
Mahatma y es considerado héroe nacional. Él por su parte no olvida su
condición de monje renunciante. Funda la "Ramakrishna Mission
Association" y años más tarde el "Ramkrishna Math", la actual
"Ramakrishna Math & Mission". Un doble ideal como objetivo de la
empresa: la autorrealización y el servicio desinteresado al prójimo como
si de Dios mismo se tratase.
Swami Vivekananda deja su cuerpo un 4 de julio de 1901, sin haber
cumplido los cuarenta, como él mismo había predicho en cierta ocasión.
Sus hermanos monásticos y discípulos le despiden entre llantos y gritos
de ¡Victoria! Pero la fuerza de su personalidad y su mensaje permanecen
vivos en el tiempo, a través de sus escritos e imágenes. Para nosotros,
sus seguidores, se hace presente cada vez que pronunciamos ese nombre
con sonido de gran epopeya: Swamiji.
RAMAKISHNA ASHRAMA ARGENTINA - 2007
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